dijous, 27 de febrer de 2020

Terapias asistidas con perros y otras estrategias para evitar el estrés académico per Nacho Meneses

La Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Affinity desarrollan un programa para mejorar los niveles de estrés, bienestar y habilidades sociales de los estudiantes

Estrés por aprobarlo todo, por sacar una media mejor o por haber empezado tarde a estudiar; por sentirse demasiado solos o por unas clases en ocasiones muy exigentes. Los problemas derivados de un mal manejo del estrés (como trastornos de ansiedad y del estado de ánimo) son el principal motivo por el que los estudiantes acuden a los servicios de atención psicológica de las universidades, y la razón por la que la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Affinity han desarrollado Compludog, una intervención de terapia asistida con perros que ha servido para mejorar los niveles de estrés (percibido y fisiológico), el bienestar y las habilidades sociales de los 53 estudiantes de primer año de entre 18 y 25 años que han participado en el programa piloto.

Los estudiantes de primer curso sufren niveles de estrés más altos y tienen menos relaciones sociales que el resto, puesto que se acaban de incorporar a un nuevo entorno desconocido, donde además sienten mucha presión”, explica Diana Peña, experta en terapias asistidas con animales y coordinadora del programa. Aunque se trata de una iniciativa pionera en España, ya existen programas similares consolidados en universidades de prestigio como Harvard o Yale. Tan solo fue necesario adaptarlo al entorno académico español, “ya que en Estados Unidos suele ser muy común que los estudiantes tengan un sentimiento de añoranza de su hogar que no es tan normal aquí, porque la mayoría de las veces estudias en la misma comunidad autónoma en la que vive tu familia”. Los buenos resultados obtenidos han hecho que la institución madrileña haya confirmado la continuación del programa, que este curso se implantará en al menos dos centros más de las sedes de Moncloa y Somosaguas.

Al contrario de lo que pudiera pensarse, los expertos indican que el estrés académico no siempre es malo. Por debajo de un cierto nivel, resulta beneficioso, “ya que nos facilita una predisposición a activarnos y afrontar los desafíos que nos vienen por delante, en este caso los exámenes”, explica María Robles-Martínez, doctora en Psiquiatría por la Universidad de Cádiz. Pero cuando sobrepasa un cierto nivel, puede afectar tanto al rendimiento académico como al bienestar emocional y las relaciones interpersonales de los estudiantes: el 35 % de ellos sufre ansiedad ante las pruebas académicas, de acuerdo con la Universidad de Almería, y el 60 % sufre algún episodio [de estrés o ansiedad] a lo largo de sus estudios, según los centros Nascia.

Efectos beneficiosos a corto y medio plazo

Las estudiantes que participaron (en su mayoría mujeres, predominantes en la Facultad de Educación) lo hicieron a lo largo de tres sesiones de una hora en tres semanas consecutivas, de manera que la última de ellas fuera unos 15 días antes de comenzar los exámenes. “Así, ellos se pueden concentrar ya en el estudio, pero los beneficios que han obtenido del programa aún perduran”, cuenta Peña. Cada uno de los animales, añade, tiene su propia personalidad, lo que resulta muy útil para adaptarse a cada persona: “Skot siempre ha sido un perro manta, de relajación; tú te tumbas conmigo y me acaricias. Lupi era una perra que estaba abandonada, y ha tenido una vida más complicada, lo que nos ayuda a trabajar con los alumnos que son así, a los que normalmente te cuesta acceder. Y para Pepo, un mestizo de labrador de nueve años que parece un cachorro, todo es juego y diversión”.


Pero ¿cómo se desarrolla el programa? En la primera sesión, se crea un clima de confianza, que facilita el que estudiantes, perros y profesionales se conozcan y se sientan cómodos trabajando juntos, y se les explica cómo tratar y premiar a los canes. En la segunda, “les explicamos qué dicen los perros y cómo debemos comportarnos con ellos, cuántos tipos de movimiento de cola hay, qué significa que esté bostezando o se estén relamiendo... Y luego todo esto lo pasamos al ser humano: qué nos dicen las personas y cómo nos comunicamos con ellas, a través de un role-play", argumenta Peña. En la tercera y última, se practica una relajación en la que los participantes se tumban con los perros y leen un cuento o simplemente están en silencio, según lo que vaya surgiendo. “Ahí hacemos una apertura emocional, en la que se les pide a los estudiantes que cuenten la mejor o la peor experiencia que ellos consideran que han vivido en su vida, de manera libre. No todos lo tienen que contar; lo hacen voluntariamente: nos hemos dado cuenta de que, al final, se apoyan los unos a los otros, porque se produce un ambiente seguro y de tanta confianza que da lugar a muchas reacciones emocionales”.

La efectividad de la terapia asistida se mide científicamente: en los programas de visita animal como este, se busca modificar las respuestas endocrinas que se generan en situaciones de estrés y equilibrar los niveles de cortisol, epinefrina y neopinefrina gracias al contacto animal. Por eso, el equipo de investigación de la Facultad de Educación realizó tres mediciones de cortisol salivar: dos semanas antes de comenzar el programa, para establecer los niveles con que partían; dos semanas después de la última sesión, y a las seis semanas, en plena época de exámenes, para observar los efectos a medio plazo. A su vez, también se recogieron muestras a 40 estudiantes del mismo grado que no participaron en el programa activamente, a fin de compararlos. En la primera medición, los niveles de estrés de estos estudiantes y los que sí participaban eran similarmente altos; en la segunda, este nivel bajaba para aquellos que participaban en las intervenciones; y en la última, el estrés del grupo de control era más alto que al principio, mientras que los estudiantes del programa no alcanzaban los niveles iniciales.

¿Cómo evitar el estrés en época de exámenes?

Para Mencía Ruiz, directora del Servicio de Atención Psicológica, Educativa y Social de la Universidad Loyola, la tensión prolongada provocada por los exámenes académicos se manifiesta a través de una respuesta triple: fisiológica, cognitiva y conductual. “Los universitarios experimentan un deterioro del sueño vinculado al estrés y la ansiedad, que a su vez se asocia a un mal funcionamiento académico y al riesgo de desarrollo de problemas psicopatológicos. A nivel cognitivo, aparecen pensamientos automáticos negativos del tipo “voy a suspenderlo todo” o “soy un fracaso”, y baja autoestima”, explica. Y a nivel conductual, se puede producir un rendimiento bajo, un mal funcionamiento general o una tendencia a evitar o escapar de determinadas situaciones.

Como se ha mencionado ya, el estrés puede inicialmente tener unos efectos positivos que nos permiten estar más alerta, ver con mayor claridad y responder de forma eficaz. Sin embargo, si la presión es excesiva o prolongada “se entra en una fase de resistencia que va seguida de otra de agotamiento que sobrepasa a la persona. Es lo que se conoce como la curva del estrés”, ilustra Ruiz. Un estado de excitación que termina por afectar negativamente a la salud, “a través de sintomatología específica de fatiga como el insomnio, irritabilidad, falta de concentración, agotamiento y desajustes orgánicos que finalmente pueden desencadenar trastornos como la ansiedad y la depresión; hay estudios que incluso avalan los efectos nocivos que el estrés puede ejercer sobre el sistema inmunológico”, añade la experta. Por ello, aconseja aprender a manejar niveles moderados de estrés por periodos cortos de tiempo, de manera que se adquieran las técnicas necesarias para aquellas situaciones que están por encima de nuestros límites.


Para evitar que el estrés nos domine y se convierta en algo patológico, es recomendable seguir una serie de pautas que María Robles Martínez resume en este decálogo de buenas prácticas:

  Lo más importante es identificar el estrés académico; comprender que, aunque no es una etapa fácil, pronto pasará.
  Planificar el tiempo de estudio adecuadamente, a lo largo del periodo en que se esté dando la materia. Así será posible llegar al examen con todo leído al menos una vez. Es deseable que los apuntes estén ya preparados al gusto de cada uno.
  Dormir el tiempo necesario para asegurarnos un buen descanso; el sueño es imprescindible para memorizar la información aprendida durante el día.
  Estudiar en un lugar en el que nos sintamos a gusto es fundamental, para concentrarnos mejor.
  Reducir al máximo las distracciones (especialmente del móvil).
  Cuidar la alimentación nos ayudará a controlar el estrés.
  Hacer descansos cada hora u hora y media, ya que tras ese tiempo la atención, concentración y capacidad de memorización empiezan a disminuir, y el estrés aumenta proporcionalmente.
  También es esencial descansar después de estudiar, hacer ejercicio físico y dedicarse a actividades que se consideren placenteras. Ello ayuda a liberar endorfinas y sentirse mejor.
  No abusar de los estimulantes como el café, la Coca-Cola o las bebidas energéticas ya que, aunque nos mantengan despiertos, pueden posteriormente generar más estrés.
  A las personas más nerviosas o con tendencia a pasarlo muy mal durante los periodos de mayor estrés académico, puede serles muy beneficioso practicar técnicas de relajación o meditación.


dimecres, 26 de febrer de 2020

Cuidar de un perro como terapia para presos per Ana Teresa Roca

La cárcel de Valdemoro ofrece un programa con animales como medida para reducir la ansiedad y mejorar la relación entre los reclusos

Cuando Karim, un preso recién llegado al centro penitenciario Madrid III (Valdemoro), vio por primera vez a Princesa y a Rei se giró rápidamente para avisar a sus compañeros de que había un cacheo. Pero cuando los otros reclusos comenzaron a abrazar a los animales y a darlos de comer, pronto se dio cuenta de que estos dos perros no eran de la Guardia Civil. La prisión es su hogar desde hace ocho años, cuando llegaron con apenas año y medio, y son los propios internos los que se responsabilizan de los cuidados, alimentación, higiene, ejercicio y los paseos como parte de un programa de terapia impulsado por la Fundación Affinity.

Víctor Peco estuvo 17 años sin ver un animal, incluso sin tocar un árbol, solo rodeado por las paredes de la cárcel. Tiene 50 años y lleva 20 en prisión, hace tres fue seleccionado como cuidador (actualmente hay cuatro), tras una evaluación psicosocial y un plan individualizado de interacción, y salió por primera vez a ese patio, reservado solo para algunos reclusos. “Yo siempre he tenido perro, desde que era pequeñito, en mi casa siempre ha habido animales. Y de estar todo el día en hormigón a poder relacionarte con esto, pues es una sensación en lo personal muy emotiva, muy fuerte. Cuando yo entré por primera vez aquí esto me parecía una selva”, comenta. A su lado, se extiende el pequeño cultivo que están preparando, a falta de que sea la época para plantar las semillas. “El programa tiene usuarios, gente que puede estar con los perros en los módulos, y tiene cuidadores, como yo. Mi función es hacer de correa de transmisión y fundamentalmente atender a los perros en todos los cuidados”, añade.

Esta iniciativa comenzó con el actual director del centro, José Antonio Luis, quien llegó tras haber trabajado como subdirector de seguridad en la prisión de Villena, Alicante, donde había podido observar cómo funcionaban este tipo de terapias. “Hemos visto cambios muy positivos en la conducta de presos considerados conflictivos. Se crea un vínculo muy importante entre el animal y el interno, y todos estamos asombrados de la evolución que han tenido", relata. Además, la presencia e interacción con los perros mejora el clima general del centro penitenciario. "No solamente beneficia a los internos que participan activamente en el programa, sino al resto de internos y al personal”, resalta. Aunque, apunta, al comienzo tuvo que superar la incredulidad de algunos trabajadores y del personal de Instituciones Penitenciarias.

Antonio, a quien todos señalan como el padre de Princesa y Rei, reconoce que era un preso conflictivo. “Mi vida antes de estar con los perros era muy deprimente, era una persona que estaba totalmente desquiciada. Y a raíz de que empecé con ellos cambié radicalmente. Ahora siento cantidad de felicidad, cantidad de amor”, explica. "Cuando alguien entra en la cárcel levanta una barrera de hostilidad a su alrededor, se aísla y encierra en sí mismo", señala Víctor Peco. Pero, añade, los perros acceden a otros canales de cognición. De forma que él ha visto sonreír a gente que no lo hacía desde hacía años al ver a Princesa y a Rei por primera vez, y hasta llorar.

“Un animal de compañía contribuye de forma muy positiva al desarrollo emocional de una persona privada de libertad, ya que facilita la adquisición de confianza, sentido de la responsabilidad, sentimientos de empatía hacia otros, mayor autonomía… No debemos olvidar que uno de los objetivos de los centros penitenciarios es la reinserción de los internos en la sociedad, y el respeto y el amor hacia un animal puede ayudar mucho en este sentido”, confirma Maribel Vila, responsable de terapias de Fundación Affinity.

Desde las 9.00 hasta el final del día los cuidadores viven por y para los perros. Emilio llevaba trabajando nueve años en el economato de la prisión de Aranjuez, donde sentía que se “estaba desestructurando mentalmente”. “Eso era un estrés insoportable, aparte de la explotación. Trabajas los 365 días del año, tienes que aguantar los problemas de las 100 personas que conviven contigo y te los cuentan a ti, con lo que los haces tuyos”, comenta. Emilio necesitaba salir de ahí, y cuando conoció el programa con perros de Valdemoro, la única prisión en Madrid que cuenta con esta iniciativa, pidió el traslado y renunció a un sueldo sin pensarlo. Ocho meses después su vida ha cambiado radicalmente: “No sé cómo describirlo, es paz”.
Menos ansiedad y mayor afectividad

“Las terapias asistidas con animales de compañía han demostrado su efectividad en la mejora de la conducta de las personas privadas de libertad, su capacidad para relacionarse con más gente así como la mejora de los niveles de ansiedad”. Estas son las principales conclusiones que los Investigadores de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona han extraído del estudio liderado por Instituciones Penitenciarias, en el que han participado 212 internos de 10 centros penitenciarios españoles. Según este informe, la efectividad de la interacción guiada con perros se puede comparar a la de otras terapias, como la psicológica u otras actividades terapéuticas grupales.

La fundación empezó a trabajar con prisiones hace 25 años, con la introducción en 1993 de dos perros en el centro penitenciario Brians. En 2008 se firmó un convenio con Instituciones Penitenciarias para implementar un programa de terapia más amplio y en más centros. Desde entonces hasta hoy, más de 4.500 reclusos de 14 prisiones españolas han podido convivir con alrededor de 50 perros del programa.

dimarts, 25 de febrer de 2020

Los juguetes van muy en serio con la sostenibilidad per Marino Ahijado

Gigantes de la industria y nuevas empresas fundadas por jóvenes abrazan políticas respetuosas con el medio ambiente como la utilización de plástico procedente de botellas

La sostenibilidad se premia en la industria del juguete. Literal. La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) ha incorporado este año tres nuevas categorías en los premios que celebra. Una de ellas reconoce el mejor de juguete para un mundo más sostenible –las otras premian la transmisión de valores y el fomento de la imaginación–. El ganador de la edición celebrada el pasado junio ha sido un ecoluche cuyo relleno se obtiene del tratamiento de botellas de plástico sacadas del mar. La empresa se llama Beysal y su responsable de marketing, Lola de Barutell, dice que el reciclaje lo llevan en su ADN. “Somos jóvenes”, argumenta. Ella tiene 30 años. La compañía opera desde hace uno.

Cómo reciclar tu juguete

Conoce el contenedor apropiado en el que depositarlo según el material del que esté hecho. Que sea de plástico no implica que vaya al amarillo

Contenedor de ropa

Peluche. Si está en buen estado se aconseja lavarlo y donarlo. De lo contrario, al estar fabricado con materiales textiles, se debe depositar en el contenedor de ropa.
Disfraz. También se deposita en este contenedor. El 10% de lo recogido se valoriza (se quema y se aprovecha la energía generada en este proceso).

Contenedor amarillo

Aunque el juguete sea de plástico no es un envase. No se debe tirar al contenedor amarillo. Ha de llevarse a un punto limpio. Si está en buen estado se aconseja donarlo. Cuando se reutiliza un juguete se deja de emitir 11,89 Kilos de CO2, lo que producen dos coches en un día, según la fundación Caritas Chavicar.


Contenedor azul

Los juguetes de cartón pero plastificados no van al contenedor de papel. Se han de llevar a un punto limpio. Un ejemplo claro son los tableros de juegos de mesa o los puzles con revestimiento de plástico.

Las cajas de los juguetes que estén fabricadas solo en cartón se han de depositar en el contenedor azul.

Punto limpio

Las bicicletas o patines tienen elementos de metal como aluminio, cobre o acero que pueden ser reutilizados.
Algunos juguetes electrónicos como las consolas contienen cadmio, mercurio o plomo. Por ello se debe llevar a un punto limpio para separar los componentes.





Las pilas de los juguetes electrónicos se deben depositar en el contenedor apropiado. El aparato se ha de llevar a un punto limpio.

Otros

El programa Terracycle de la empresa francesa Bic recoge material de escritura como bolígrafos, reglas o rotuladores. Lo que resulta tras su reciclaje se emplea en la construcción de mobiliario urbano como sillas y bancos.

Hay una mayor sensibilidad del consumidor hacia los valores que promueven los juguetes”, afirma Maite Francés, del departamento de Marketing de la AEFJ. Según datos de la asociación, se estima que 2019 cerrará con un gasto medio por niño en juguetes de 190 euros, en torno a los 10 artículos por niño y año (la media en EE UU es de 43). Los ecoluches de Beysal representan seis animales marinos por ser coherentes con la procedencia del material del que están hechos y cuestan 19,99 euros.

Más jóvenes aún, pero con más pedigrí, son los alicantinos Kadibudoo. Desde Ibi, el epicentro del juguete en España, han lanzado este año un juego de construcción con bloques de cartón reciclable. “Reciclable", reitera el fundador Rafa Miró. "La materia prima reciclada es muy cara. No hay ayudas suficientes para ser competitivos”, explica. La sostenibilidad la enriquecen con un sobre de semillas que viene con el juego. “Talamos por un lado. Plantamos por otro”, explica Miró, que proviene de familia juguetera.

Estudiante de diseño, Miró montó una imprenta y ha aprovechado sus conocimientos de materiales y artes gráficas para aplicarlos a estos juguetes sostenibles. El cartón, con el que los niños se construyen un parapeto o lo que se les ocurra, se obtiene de bosques de tala controlada. No todo el embalaje que acompaña a estos juguetes procede, en cambio, de este tipo de árboles. Según la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (Aspapel), el reciclaje de este material aumenta un 10% en diciembre y enero. En los meses de Navidad se generan 900.000 toneladas de cartón y papel.

La AEFJ ha desarrollado un proyecto con el Instituto Tecnológico del Juguete en el que ha entrevistado a empresas y a consumidores para conocer qué políticas se están llevando a cabo en estas cuestiones. "El próximo marzo tendrá lugar el primer gran encuentro sobre sostenibilidad en el sector del juguete", afirma Francés. El Eco Toy Day (día del juguete ecológico) está previsto que se celebre en Madrid y va a abordar las nuevas demanda de juguetes sostenibles y los resultados de Comparte y recicla, la campaña solidaria de recogida de juguetes para donarlos a entidades benéficas o reciclarlos.

Los grandes se suben al tren

Del mismo tipo de bosques sostenibles obtiene la madera la juguetera sueca fundada en 1884 Brio, que desde hace cinco años utiliza este material para sus trenes y balancines. Otro histórico del sector, Lego, fabricó sus primeros juguetes con madera en los años treinta del siglo pasado. La empresa danesa incorporó el plástico en los cincuenta. Un siglo después, para 2030, se ha propuesto que el material con el que se construyen sus bloques de colores proceda de botellas recicladas o plásticos de fibras de plantas.

Haba es otra juguetera con solera. Fundada en Baviera (Alemania) en 1938, ganó el premio de la AEFJ en la categoría Mejor juguete para experimentar el mundo con un tobogán por el que se lanza una bola. Construido en madera de haya, la materia prima la obtienen de los árboles que la juguetera planta en un radio de no más de 50 kilómetros de la sede. "Nadie lleva mascarilla en la cadena de producción", dice Mònica González, responsable de Marketing en España, para explicar la ausencia de tóxicos en la fabricación.

El relleno de esta ballena de Beysal se obtiene del tratamiento de 13 botellas de plástico recuperadas de los mares.

La sede en Alemania cuenta con tejados ajardinados, reciclaje de restos de madera y el uso de energía solar. "Hay un montón de ISO", justifica en referencia a las certificaciones que aseguran la seguridad y la calidad de productos y servicios. González asegura que ahora que la sostenibilidad es una moda -"España es un país de modas"-, tiene que recordar el compromiso de Haba con el medioambiente a pesar de ser algo intrínseco en la empresa. Algunos de sus juguetes de madera llevan en el catálogo desde el nacimiento de la empresa. En España son conocidos por los juegos de mesa.

No valen todos los colores

La sostenibilidad compromete el diseño. “Nunca verás unos ecoluches de neón”, afirma De Barutell, que se ha inspirado junto con sus socios en las empresas de moda comprometidas con el medio ambiente. Su campaña de comunicación se parece a la de este sector. Menciona la implicación de influencers. “Pero lo hacen gratis”, aclara. Las compras de juguetes online superarán en España el 20%, según la AEFJ, formada por 89 empresas y que representa el 64% de la facturación del sector. Lejos del 40% de Alemania y Reino Unido y del 30% de Francia.

De Barutell cuenta que los diseños de sus juguetes no son rimbombantes sino minimalistas, con tintes y colores sencillos. Cada peluche informa en el embalaje del número de botellas que se han recuperado del mar para fabricar su relleno. Beysal vende a Chile, Colombia, Perú y México, y a países del norte de Europa. Las exportaciones supondrán el 37,5% de la facturación, que alcanzará los 1.600 millones de euros, según las previsiones de la asociación juguetera. El volumen de ventas equivale al presupuesto en sanidad de Asturias del año pasado.

Los que están en otra parte del rosco de la economía circular son los belgas ecoBirdy. Transforman juguetes reciclados en mobiliario infantil como mesas y sillas. "El diseño de las piezas sería completamente diferente si no utilizaramos el plástico de los juguetes", afirma Vanessa Yuan, una de las fundadoras, por email desde Antwerp (Bélgica). No se trata de una ocurrencia compartida en Pinterest. Sus mesas y sillas y otros artículos de diseño han obtenido seis premios y se muestran en siete exposiciones de sendas ciudades europeas. La Nau, centro cultural de la Universidad de Valencia, exhibe su obra hasta el 22 de diciembre. EcoBirdy se sirve de nuevas tecnologías para la recuperación del plástico. No tienen necesidad de utilizar resinas ni pigmentos en la construcción de su colección.

https://elpais.com/sociedad/2019/12/02/actualidad/1575312049_558306.html

dilluns, 24 de febrer de 2020

La violència de fills a pares dispara les alarmes per Josep Rovira


El documental "Fills maltractadors, pares amb pors" aborda l'anomenada violència filioparental, una realitat que les famílies viuen en silenci i que ha disparat les alarmes socials per l'augment dels casos i per la gravetat de les situacions que es generen

L'anomenada violència filioparental és un fenomen que sense ser nou ha disparat totes les alarmes socials per l'augment exponencial de casos i la gravetat de les situacions que es generen. I el problema és doblement complicat d'abordar perquè no només es produeix en àmbits i situacions com els entorns familiars i la majoria de vegades amb adolescents, si no perquè és una realitat emmascarada que la majoria de les famílies que la pateixen la viuen en silenci.

Per això només es tenen dades dels casos que s'han denunciat. Per exemple, en l'últim any el cos dels Mossos d'Esquadra han fet 385 detencions per violència filioparental, de les quals 45 eren de menors que van passar a l'àmbit de la justícia juvenil. Cal insistir que aquestes xifres creixen any rere any però són només la punta d'un iceberg, que no recull el que per vergonya amaguen moltes famílies.

El cas és que avui els fills passen de la infància a l'adolescència en edats cada cop més prematures i no sempre transitant per la via més tranquil·la. I en aquestes circumstàncies a vegades es produeixen situacions de violència domèstica que les famílies pensen al principi que és una situació normal de l'adolescència, però que en realitat amaguen una alteració greu del comportament. Un trastorn de conducta que paradoxalment el que amaga és una demanda d'atenció i d'ajuda.

Són comportaments que van associats a una falta d'empatia i de culpabilitat, i que acaben alçant una barrera comunicativa infranquejable que altera la convivència.

El pitjor és que quan els actes tenen conseqüències greus, les famílies se senten impotents i desemparades, sense poder trobar solucions globals dins del sistema assistencial públic i a vegades han d'arribar a l'extrem de denunciar els propis fills davant la policia i la justícia.

Les causes socials que provoquen el conflicte són diverses: l'absentisme dels pares, la pèrdua d'autoritat, però també l'ús alienador de les noves tecnologies, el fàcil accés a les drogues i una cultura que enalteix la violència gratuïta.

No hi ha dos casos iguals i no sempre es deu a les mateixes causes, però quan la convivència entra en un bucle creixent de violència, s'imposa prendre mesures com l'internament en centres específics de teràpia, on els nois i noies comencen un tractament d'allunyament del conflicte i de reflexió sobre el que els ha dut fins allà. I tot això es fa sempre de manera reservada i silenciosa, fins que en aquesta ocasió, diverses famílies, nois i noies i especialistes en psicologia, Mossos d'Esquadra i fiscals i jutges de menors han decidit que era el moment d'obrir-se i donar el seu testimoni per desemmascarar una realitat molt dolorosa que fins ara s'ha mantingut amagada.

El documental de "Sense ficció" "Fills maltractadors, pares amb pors" també explica com la prevenció és clau per diagnosticar els primers senyals del trastorn, que pot aparèixer de manera prematura cap als 5 o 6 anys amb programes d'informació i d'atenció específica en els entorns escolars i de la sanitat que ajudin les famílies a superar la vergonya.

I sempre tenint en compte que, en la violència filioparental, no funcionen els tòpics ni les culpabilitats.

"Fills maltractadors, pares amb pors", la violència filioparental, una patologia de l'amor
"Fills maltractadors, pares amb pors" és un documental que aborda la violència filioparental donant per primera vegada la paraula als protagonistes d'aquesta dolorosa realitat present en moltes famílies.

Què és la violència filioparental?

És la violència que exerceixen els fills menors o adults contra pares i germans en els entorns familiars. Segons els experts, és una patologia que ve motivada per diversos factors que es poden combinar entre si com són la pèrdua del respecte i del sentit de verticalitat en l'autoritat dels pares, a vegades per l'aparició de comportaments addictius a les noves tecnologies o pel consum de drogues, més l'exaltació d'una cultura gratuïtament violenta.
Les situacions que es donen poden arribar a ser un autèntic calvari, amb escenaris de violència física i psicològica amb repercussions greus dins de les cases, però també amb complicacions judicials, policials i en la salut dels implicats. Situacions que necessiten teràpies d'internament llargues i costoses que han de pagar les famílies, sense cap ajuda del sistema públic, que no té cap resposta articulada per al problema.

El documental compta amb el testimoni d'una vintena de fills, la majoria d'ells menors d'edat i pares que trenquen el silenci i parlen sense vergonya d'una realitat que afecta moltes més famílies del que en realitat es diu i se sap.

Per aconseguir-ho s'han enregistrat diverses sessions de teràpia grupals en què intervenen nois i noies mentre que en altres sessions en paral·lel són els pares els que confessen les angoixes i la impotència viscuda.

Les càmeres acompanyen també els joves a entrevistar-se amb psicòlegs especialistes, amb representants del cos de Mossos d'Esquadra encarregats d'intervenir en casos de violència filioparental i amb una fiscal i un jutge de menors que actuen quan a les famílies no els queda més remei que denunciar.

El resultat és un documental en què la claredat i la duresa dels testimonis explicita la dimensió d'aquest conflicte posant en evidència que, en ser un fenomen nou, potser no està prou reconegut dins de les famílies i aquestes tampoc no reben l'atenció global que seria necessària des dels diferents àmbits públics com són la sanitat, el món escolar o la justícia.

El contrapunt l'ofereixen un grup de familiars d'afectats de l'associació Afatrac que, cap al final del documental, es queixen que la falta d'assistència pública i d'un pla d'actuació global sobre aquesta realitat condemna molts nois i noies a seguir creixent amb el problema i amb l'estigma social de ser conflictius de per vida.

Per això, els nois i les noies que hi participen assoleixen, en el documental, un paper protagonista i fan entrevistes a psicòlegs, policies i jutges i fiscals de menors, i conversen, també, amb les seves famílies, i revisen tot allò que va provocar les situacions de violència viscudes a casa.

El documental ha estat possible gràcies al valor de diverses famílies, pares i fills que han volgut col·laborar en aquesta teràpia oberta per ajudar a desestigmatitzar la violència filioparental mostrant-la com una realitat que demana l'ajuda de les diferents administracions i la comprensió de la societat.

S'ha d'agrair la col·laboració d'entitats com Amalgama7 i Ita, trastorns de conducta per obrir les portes dels seus centres assistencials i en especial a tot el seu personal terapèutic i assistencial per la implicació en el documental.

I també ha estat d'una ajuda inestimable la participació de la Unitat de Menors de Mossos d'Esquadra, de la Fiscalia i del Jutjat de Menors de Tarragona, de l'Hospital de Dia d'Adolescents del Parc Taulí de Sabadell i de l'Associació de Familiars Afectats per Trastorns de Conducta.

Fitxa tècnica

Direcció i guió: Josep Rovira @joseprovirac
Realització: Jacob Peña
Producció: Joan Pavon
Imatge: Marc Durà
Edició d'imatges: Marc Escòlies
Disseny gràfic: Sofia Pérez Perelló
Muntatge musical: David Bustamante
Tècnic de postproducció de so: Joan Esquirol
Operadors de càmera: Roberto Díaz, Carles de la Encarnación, Carles Mallol, Òscar Roger
Tècnic de so: Romà Martínez
Locució: Pep Ribas
Model de "body painting" : Sofia Cartuccia

Agraïments

Al personal i els residents d'Amalgama 7 i d'Ita, Especialistes en Salut Mental
Cos de Mossos d'Esquadra
Jutjat de Menors de Tarragona
Associació de Familiars d'Afectats per Trastorns de Conducta
Hospital Parc Taulí
Montserrat Anguiano
Hotel Petit Palace Museum
Família Borrell Carreras
Atraccions Lupottos
Autos Aragón       
Trambesòs
Ajuntament de Mataró

© Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, SA  2019

diumenge, 23 de febrer de 2020

Pensar amb les mans per Jaume Funes


El títol l’he agafat prestat d’un debat que organitza la Fundació El Llindar per a la setmana vinent i les reflexions provenen d’una trobada que van fer per inaugurar un garatge lab en què proposaven passar de l’aula al “garatge”. Una proposta per crear noves oportunitats educatives per als joves rebotats del sistema escolar a partir de les dimensions digitals. Una proposta que un jove resumia així: “A l’escola tot era llegir; en paper o en una pantalla, però tot era llegir. Aquí no”. Una pràctica educativa que es desenvolupa enmig d’impressores 3D, màquines làser i ordinadors diversos. L’univers digital passa així a convertir-se en un nou context d’aprenentatge i, aplicat amb voluntat educativa i recursos, pot servir per trencar la dinàmica que porta un grup significatiu d’adolescents a considerar que no val la pena continuar aprenent. Podríem dir que la digitalització salva a qui l’academicisme analògic condemna.

No. No es tracta de planificar noves manualitats ni d’una versió atractiva de la tecnologia de l’ESO. Les noves oportunitats suposen crear, expressar, dissenyar, planificar, escriure amb llenguatges que l’ordinador entengui, produir objectes, veure resultats, etc. L’experiència final és simple: recuperen les ganes de descobrir, comproven que són competents per crear i produir i, pel mig, descobreixen que necessiten saber.

En un llibre sobre l’ofici de mestre publicat aquests dies recordava que durant molts anys havia treballat perquè a la formació professional els nois que arrossegaven dificultats escolars i als quals es negava el pensament formal, abstracte o deductiu al no dominar el llenguatge o els raonaments matemàtics, poguessin aprendre a raonar manipulant. Desmuntant motors arribaven a descobrir-ne el funcionament, les seqüències abstractes de la mecànica. Ara, el món digital, en línia, en xarxa, permet fer tot això sense llimes ni claus angleses. Avui, els nois atrapats en les dificultats acadèmiques poden imaginar, dissenyar, fer funcionar, programar... i sense fer bona lletra. Tenen a l’abast un nou territori manipulatiu on senten que poden aprendre, que tenen qualitats per aprendre. Moltes de les seves estratègies de supervivència que ells generen fora del marc escolar poden esdevenir escolars mitjançant la realitat digital. Pensar amb el dit que prem enter.

dissabte, 22 de febrer de 2020

Treure profit del temps lliure en família per Laura Pinyol


La conciliació entre la vida familiar i laboral és complicada, però pares i mares fan mans i mànigues per tenir temps per estar amb els fills. Com podem fer d’aquests espais de convivència un temps de qualitat?

L’infant té dret a l’esbarjo, al joc i a participar en les activitats artístiques i culturals”. Aquest és un dels Drets de la Infància recollits a la Convenció sobre els Drets de l’Infant, que aquest passat 20 de novembre ha celebrat els trenta anys de la seva proclamació. Són també drets reconeguts el d’opinió i el d’expressió.

I no és perquè sigui un dret, però és bàsic que un bon temps lliure en família sigui planificat com un temps de qualitat. Perquè arribar a activitats de consens és un estímul perquè el resultat sigui exitós. No us faci mandra negociar amb els vostres fills, doncs. Participar en la presa de decisions serveix perquè l’opció escollida sigui compartida, ajuda els petits a construir l’esperit crític i reflexiu i motiva més que una activitat imposada.

Ana Asensio, psicòloga familiar, recomana “ni entrar en el pànic d’«Ara què fem?»” ni tampoc “idealitzar el temps lliure”. Cal aprofitar-lo de manera natural per conèixer-se com a família. Per això suggereix que, abans de fer grans planificacions, sigui útil “observar, tenir paciència, acompanyar i gaudir de l’ara i aquí, i respectar els seus moments”.

UN ESPAI PER A L’APRENENTATGE DE VALORS

L’oci en família és una excel·lent oportunitat per generar un espai d’aprenentatge de valors i normes mentre us ho esteu passant bé. El joc és la mare de totes les activitats del lleure educatiu. El joc és un vehicle de creixement en les diferents etapes del desenvolupament dels infants i una corretja de transmissió de patrons, rutines i vincles afectius. El psicòleg i filòsof suís Jean Piaget ja va teoritzar sobre el joc i la psicologia infantil.

    El joc és un vehicle de creixement en les diferents etapes del desenvolupament dels infants

Segons les seves observacions, el joc dels infants transcorre per diferents estadis no necessàriament excloents que esdevenen un mecanisme per aprendre a aprendre. El primer joc és funcional (0-2 anys) i consisteix en repetir tantes vegades com calgui una mateixa acció... repetir un conte, fer sonar un sonall, jugar amb el mateix joc, repetir la mateixa construcció per ensorrar-la... una vegada i una altra. L’infant du a terme les accions amb el propi cos i aprèn a dominar l’espai amb els seus moviments: mossegar, llançar, xuclar, cridar, empènyer, gatejar, caminar... Les primeres consecucions bàsiques que li permetran descobrir el seu món.

En aquesta etapa, o amb infants en aquesta edat, el lleure familiar ha d’incloure estones de joc compartit, gairebé com una rutina; perquè les rutines ajuden a endreçar la seva realitat. El joc serà la millor manera de començar a comunicar-se i transmetre valors com el respecte, la confiança o la frustració.

JOCS I ACTIVITATS PER CONÈIXER EL MÓN

El joc simbòlic (2-6 anys) simula situacions, les copia, les imita i les retrata. Un mirall de tots els tics i manies d’allò que feu. L’infant comença a imaginar situacions, objectes o persones que no hi són i és el moment de cultivar la imaginació, la creativitat, el llenguatge i introduir nous coneixements. Com que la majoria dels infants ja van a l’escola, en aquesta edat el temps lliure en família és més escàs i, per tant, més preuat. El joc simbòlic preponderant farà que comencin a transmetre sentiments i emocions. Toca jugar i passar temps compartit en situacions que facin possible aflorar tot això, perquè servirà per reforçar els lligams. És el moment d’introduir alguns jocs de taula, planificar sortides a l’entorn natural, caminades per la ciutat amb algun element històric (les històries sempre són una excusa per teixir un fil), visitar alguna exposició en un museu o anar a espectacles teatrals.

El tercer tipus de joc és el de regles (6-12 anys), tot i que l’establiment de normes ja s’haurà donat abans amb jocs tradicionals com picar i parar, per posar un exemple. En aquest punt, la canalla ja ha après a organitzar-se i pactar les normes entorn d’un joc, és a dir, a socialitzar-se, a memoritzar unes conductes i desenvolupar uns patrons. Com es pot acompanyar? La relació amb els altres pren rellevància i és possible que calgui començar a preveure activitats amb altres companys i famílies. A més a més, durant aquesta edat, el lleure familiar sol vincular-se a les activitats extraescolars que acostumin a fer. Pot ser una manera de fer pinya: des de compartir les aficions i organitzar activitats al seu entorn a competir a través de jocs de taula. Parlem d’anar al cinema o a veure musicals, participar en curses o fer esports que siguin compatibles per a tota la família, viatjar o començar a rivalitzar amb els clàssics escacs, parxís, Monopoly o Scrabble.

Per últim, cal parlar del joc constructiu, que no és consecutiu i es dona també en totes les anteriors etapes i va evolucionant. És la via per explotar la creativitat, la memòria visual, la relació de l’espai, i millorar la motricitat fina i la concentració. Un joc que estimula a través de les habilitats cognitives i fa possible assolir reptes que, alhora, atorguen reconeixement, atenció i aprovació de la família.

    Cada etapa de desenvolupament de l'infant té un tipus de joc idoni

Asensio recorda que a mesura que els infants es van fent grans pot passar que fer plans en família sigui demanar “gairebé un favor” als adolescents. Adaptar-se és clau i combinar les diferents etapes de creixement també passa per compaginar activitats que s’adaptin a totes les edats. “Excursions aptes per a tots, jocs de taula, activitats a l’aire lliure, compartir pel·lícules, al cinema o a casa, i buscar l’excusa per tombar-se al sofà, compartir lectures...” “I tot -afegeix Asensio- amb unes expectatives més posades en aprendre a gaudir del temps lliure de cadascú sense dipositar-hi expectatives que comportin frustració”.

Ara bé, Xavier Gimeno, doctor en pedagogia, psicòleg i mestre, assenyala que tot això només és possible si “com a adults també hem generat àmbits per saber jugar”, és a dir, s’ha fet del joc i del lleure un espai propi d’expressió i llibertat. Parlem de joc com a activitats pròpies que permeten a cada individu créixer, com poder cantar, fer punt de creu, maquetes de tren, fer pastissos o llegir. “Només així el pare o la mare són un mirall per reproduir models”. I encara afegeix: “Si els pares no saben jugar o tenir les seves aficions, mai sabran fer-ho ni compartir amb els seus fills”.

I QUAN JA SEMBLI QUE ÉS IMPOSSIBLE...

Evidentment, en totes aquestes edats també es poden anar introduint elements de joc amb plataformes tecnològiques, en les quals caldrà sempre acompanyar la canalla i mesurar el temps de dedicació. En l’etapa de l’adolescència, per exemple, l’ús de les tecnologies digitals pot ocupar espai del temps lliure, sempre des de la supervisió i el criteri d’ús.

    “Si els pares no saben jugar o tenir les seves aficions, mai sabran fer-ho ni compartir amb els seus fills” Xavier Gimeno - Mestre, psicòleg i pedagog

Entre els 12 i els 18 anys la prioritat dels adolescents solen ser els entorns d’amistat... i la família acostuma a ocupar un segon pla. És llei de vida, però cal no desanimar-se. És necessari trobar espais compartits, això sí, amb una negociació constant. Els interessos comuns són bona part de l’èxit. Podeu anar a concerts, a esdeveniments esportius, d’excursió o de viatge...

Per a Gimeno, tanmateix, és important que “el temps compartit no sigui frenètic” i recomana també “aprendre a perdre el temps junts”, perquè no fer res, quan s’està en família “també és sa”. Perquè aquests espais de convivència siguin bons no cal que sempre siguin “planificats” perquè, aleshores, pot passar que el que facin les famílies sigui associar “passar temps junts a consumir -activitats d’oci- junts”.

Consells per viure bons moments d’oci familiar

  Interesseu-vos pels gustos i les aficions dels vostres fills o filles
  Negocieu diverses activitats per dur a terme que siguin totes plausibles
  Proposeu activitats que siguin interessants o agradin a tots els membres de la família
  De tant en tant, procureu incorporar els amics dels vostres fills a fer algunes activitats amb vosaltres o altres famílies.
  Canvieu els rols i ajudeu a compartir i conèixer altres maneres de fer
  Escolteu i accepteu les activitats que puguin proposar-se
  Valoreu-les positivament un cop les hagueu dut a terme
  Intenteu que entre fer una activitat i fer-ne una altra hi hagi un fil conductor
  Feu que el bon humor imperi durant el temps que estigueu fent el què us heu proposat
  Intenteu mitigar les crítiques sobre les propostes dels fills.


divendres, 21 de febrer de 2020

“No soc el teu fill però ets el meu pare” per Francesc Orteu

Escriptor i pare d’un fill biològic i d’un de la parella, Marçal i Biel, de 12 i 20 anys. Fa classes a l’Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès i publica ‘La veritable història d’una mentida’ (Univers) sobre el xoc entre cultura culta i rural

La gent que som de poble tenim un doble procés d’adaptació: el generacional que viu tothom i el particular d’anar veient com recula, més a poc a poc o més de pressa, la manera de viure tradicional.

Tu vas néixer en un poble del Lluçanès de 300 habitants.

A casa teníem televisió i cotxe, però també he anat al tros amb carro, he arrencat patates i espellofat blat de moro. El fill petit encara ha estat a temps de viure experiències relacionades amb aquest món antic. Un dia la mestra els va parlar del Museu del Càntir d’Argentona i a la classe només dos o tres sabien què era i per a què servia.

I quan els expliques que abans els telèfons estaven fixats a la paret, no s’ho creuen. Per a què pot servir lligar un telèfon?

Els meus pares van passar de cantar tonades populars mentre guardaven les vaques al radiocasset comprat a Andorra, gairebé d’un dia per l’altre. Ara miro que els fills, enmig de tot el tragí de màquines i pantalles, puguin trobar temps per aprendre cançons populars, per sentir llegendes, dites i frases fetes, i que trobin el gust de xerrar bé, de renegar amb gràcia, de compartir anècdotes o de fer-ne néixer estirant el fil de la realitat.

La teva és una família cosida...

En el nostre cas ha sigut senzill. Les dues famílies, les extenses, vull dir avis i àvies, oncles i ties, tothom s’ha fet seus els dos nanos de manera natural i plena. Les dues famílies s’han conegut i s’ha creat una bona amistat. Potser sembla idíl·lic però és real. L’estimació i l’obertura de mires beneficia a tothom.

Però quins errors has procurat no cometre?

Has de tenir sempre clar que tu no ets el pare d’un fill no biològic, que de pare ja en té un. Per altra banda, no pots deixar de fer de pare perquè espera que també el tractis com un fill. I, de fet, ho és. El sents com a fill. El gran m’ho va dir un dia: “Tu no ets el meu pare, però jo soc el teu fill”.

Quina gran frase. Quina manera tan senzilla de dir-ho.

A l’adolescència això es complica, perquè és l’hora de matar el pare i aquests nanos n’han de matar dos.

Tu i ell discrepeu gaire, en gustos culturals?

Home, si et dic que es posa unes malles de lleopard i se’n va a punxar discos de rap o trap fins a altes hores de la matinada... Però m’agrada que ho faci. Una vegada la seva colla van actuar al poble i jo no els vaig anar a veure. Crec que potser sí que li hauria fet gràcia que el veiés, però també va estar més tranquil actuant sense ser jo allà. L’endemà molta gent em va felicitar a mi.

I amb el petit?

És molt lector i li vaig recomanar Tolkien, L’illa del Tresor... però em va dir que els trobava lents. Els lectors joves d’ara no tenen tanta paciència com nosaltres i busquen lectures amb un ritme endimoniat.

¿Recordes alguna cosa que t’hagi dit no fa gaire que t’hagi fet somriure?

Un dia em va dir que les millors fotos són les que no fem. Això em va fer molt feliç, perquè d’aquestes fotos que no arribem a fer és d’on surten els records i les anècdotes, que són un dels lligams potents que tenim les famílies.