30 de novembre 2019

La Generalitat atenderá en Collserola a los menores migrantes recién llegados per Elisenda Colell


Afers Socials impulsa un plan piloto para evitar que esos chicos tengan que vivir en comisarías
El centro, gestionado por la Creu Roja, está pensado para una estancia máxima de 24 horas

Casi dos años después de plantearse el reto, la Generalitat abrirá la próxima semana un Centro de Atención Inmediata (CAI) para que la primera acogida de los niños que llegan solos a Catalunya no sea en una comisaría, sino en un centro humanitario. El recinto tiene 50 plazas y lo gestionará la Creu Roja. "Vamos a hacer una acogida de más dignidad, respetando los derechos humanos y de los niños", ha explicado la secretaria general de Infància, Georgina Oliva, esta lunes por la mañana en una visita al dispositivo. La ubicación provisional será en la sierra de Collserola, aunque Afers Socials espera poder instalar el equipamiento definitivo en la ciudad de Barcelona.

Varias entidades sociales pusieron sobre la mesa en el 2017 la posibilidad de que los menores extranjeros no acompañados (menas) debían tener un espacio provisional antes que se les asignara un centro. Una vez convertido en una realidad, la intención es que no se trate de un "centro de menores convencional, sino de un dispositivo humanitario", en palabras del coordinador de la Cruz Roja en Catalunya, Enric Morist.

No como centro de reubicación

De momento es un plan piloto, provisional, y a finales de octubre la Generalitat decidirá si lo mantiene abierto. No está pensado para reubicar los 'niños de la calle', sino solamente para aquellos adolescentes acabados de llegar. "Aunque si se presentan aquí, les vamos a acoger como es nuestra obligación", ha manifestado la secretaria de Infància.

El equipamiento, que ha podido visitar EL PERIÓDICO, es un gran edificio de tres plantas ubicado en el término municipal de Sant Cugat del Vallès. Hace unos años este inmueble había sido una residencia para personas con discapacidad. La casa pertenecía al Ayuntamiento de Barcelona, que la cedió al Govern.

Mossos en el centro

El primer control que pasarán los chicos al llegar lo efectuará un vigilante de seguridad. Dos mossos d'esquadra les estarán esperando, en un despacho en el interior, para identificarles. Los agentes, que no irán uniformados, les harán una primera entrevista, localizarán su documentación, les tomarán las huellas dactilares y tramitarán su expediente para asumir la tutela de los chicos. Además, no se descarta ofrecerles apoyo jurídico en caso que se considere necesario, por ejemplo a aquellos niños que merezcan ser reconocidos como refugiados.

"También será un espacio para reducir sus expectativas, poderles explicar con calma lo que les va a ocurrir, dónde tendrán que ir y saber qué esperan ellos de su viaje", ha explicado la secretaria. Luego serán vistos por un servicio de enfermería, se podrán duchar y cambiar de ropa, además de recibir atención psicológica. Según la Creu Roja, sumados todos los turnos, trabajarán cerca de 40 profesionales.

Se trata de un recorrido muy distinto al que existe hoy en día, pues ahora los chicos pasan sus primeras horas en las salas de espera de las comisarías de los Mossos, que no están adaptadas para pernoctar, y no reciben atención médica ni psicológica hasta que pisan el centro de menores.

Tumbonas para dormir

El espacio de descanso también está pensado solo como un dispositivo de emergencia. En vez de camas con colchones, hay hamacas con mantas para el descanso. "La idea es que pasen aquí las mínimas horas posibles, pero que puedan reposar", ha explicado la secretaria. De hecho, el servicio imita la atención que presta la Creu Roja en las costas andaluzas y canarias cuando atienden a personas que viajan en patera.

Pensado para situaciones de emergencia, Govern y Cruz Roja han instalado tumbonas para el descanso de los niños en su primera estancia. / ricard cugat

La diferencia aquí es que los chicos aguardarán hasta que la Generalitat les encuentre una plaza en el sistema de acogida de protección de menores. La mayoría irán a centros de emergencia o de primera acogida. La incógnita está en saber cómo serán detectados y trasladados hasta allí. El centro está a media hora en coche desde Barcelona, unos 17 kilómetros desde la Ciutat de la Justícia, donde se encuentran los agentes hasta hoy encargados de su identificación en la Fiscalía de Menores.

"Estamos trabajando en un protocolo para coordinar a los Mossos, a los vehículos de traslados de Infància y a los de la Cruz Roja". De momento, no hay un plan detallado y no está claro si la encargada de conducirlos hasta allí va a ser la policía, quien los detecta en la calle, o si serán la Creu Roja o la Infància quienes vayan a recogerles a las comisarías.

Además de la atención médica y legal, los menores podrán disponer de una sala para hacer actividades, otra para mirar la tele, cargar el móvil y conectarse a internet. "Es una de las cosas más importantes para ellos, poder llamar a la família y explicarles donde están", ha señalado Oliva.

Este centro es "provisional", en palabras de la misma sectretaria general. "Queremos construir este centro en Barcelona, donde llegan el 90% de los menores migrantes no acompañados", ha señalado Oliva. La secretaria ha explicado que, aunque cuentan con el apoyo del ayuntamiento, aún no han localizado el espacio adecuado. "Hemos querido abrir este centro de forma piloto para cubrir la llegada de este verano", ha detallado Oliva. De hecho, está previsto que en los próximos tres meses lleguen a este centro 1.800 menores que tendrán que ser acogidos por el Govern.

Dos años de espera

Hace ya más de dos años que varias entidades sociales plantearon a la Generalitat (en aquel momento a la Conselleria de Justícia y Afers Socials), la necesidad de abrir un centro en la Ciutat de la Justícia para que los niños migrantes que llegaban tuvieran un espacio donde ser atendidos durante las primeras horas. El Govern aceptó estudiar la propuesta, pero ya aquel verano las llegadas fueron de tal magnitud que, ante la falta de plazas de los centros de protección, los niños empezaron a dormir en la sala de espera de la Fiscalía de Menores. Llegaron a ocupar los calabozos, aunque ninguno de ellos había cometido delito alguno.

La primera ubicación estudiada para albergar este espacio fueron los pisos adyacentes a la Ciutat de la Justícia. La presencia de okupas que habitaban el lugar, sin embargo, hizo descartar la idea. La aplicación del artículo 155 hasta que no se pudo formar un nuevo Govern hizo prácticamente imposible una propuesta alternativa. Al verano siguiente, los niños siguieron durmiendo en la Ciutat de la Justícia, hasta que a mediados de junio la juez decana estalló y prohibió su presencia por la noche.

El Govern intentó entonces abrir un centro de atención inmediata en una antigua escuela de Hostafrancs, en Barcelona, a través de una entidad religiosa. Pero las protestas vecinales, la falta de medios y de permisos municipales obligaron a cerrarlo a las pocas semanas de existir. Los despachos de Infància sirvieron de hogar de los menores, hasta que en septiembre del 2018 la entonces directora de Infància autorizó que los niños durmieran en cualquier comisaría de los Mossos d'Esquadra.

El último intento para ubicar este centro de atención inmediata en Barcelona fue el pasado mayo. El Govern propuso instalarlo en un solar de la Zona Franca. Los vecinos, que no sabían nada, protestaron con contra la creación del centro. Fue la enésima manifestación contra la presencia de estos menores, que también han vivido en localidades como Rubí, Masnou, Callella, Canet o Castelldefels con más o menos episodios de violencia.

Al fin, y de forma provisional, la ubicación elegida ha sido la sierra de Collserola. La casa de estos adolescentes vulnerables será enmedio del bosque. Apenas habrá vecinos que se puedan quejar de su presencia.



29 de novembre 2019

"¿Para qué nos recogéis, para volvernos a echar a la calle?" per Helena López


Mohamed, nombre ficticio, explica su expulsión de un centro de menores al alcanzar la mayoría de edad
El joven, que había mediado para evitar la expulsión de compañeros, ha encontrado refugio en una casa okupada

Pocas noches antes había discutido con los educadores. Quería evitar que echaran a dos de sus compañeros. De madrugada, cuando todos duermen, para que el resto no se rebele y diga que o todos o ninguno. Lo que aquella noche no imaginaba Mohamed, quien por supuesto no se llama Mohamed, pero cuya historia es la de cientos de Mohameds, era que el próximo en escuchar las seis fatídicas palabras "lo sentimos mucho, tienes que irte" sería él. Él, que en los meses que estuvo en el centro de emergencia, nunca llegó a ser trasladado a un CRAE, había mediado siempre en las peleas. Él, que había mostrado con creces su buena actitud y sus ganas de estudiar, apuntándose a todos los cursos que pudo. Dejó el colegio a los nueve años, aunque por su educación exquisita nadie lo diría, y tenía sed de aprender. 

Una de las principales diferencias entre un adolescente que vive en un centro de menores y uno que no es que al primero cumplir los 18 no le causa alegría, sino ansiedad. Una ansiedad más que comprensible si alcanzar la mayoría de edad supone quedarse en la calle, sensación que estos chavales conocen bien. Ese fue el caso de Mohamed, de 18 años y medio, quien no solo dejó el colegio sino su casa, a su familia, antes de sumar los dedos de las dos manos.

Cocinero desde los 10

Pese a haber emprendido la aventura hace tantos años, Mohamed llegó a Europa el verano pasado. Antes, vivió siete años solo en Castillejos, al norte de Marruecos, muy cerca de Ceuta, donde trabajó de cocinero, panadero y pastelero, algo habitual en este enclave, en el que son pocos los niños que se buscan la vida antes de saltar a Europa, su objetivo. Les llaman jarragas.

Ese salto, a los 17, tampoco fue sencillo. Lo intentó en patera siete veces. Siete. Cada intento, una historia para olvidar. En uno de ellos, el motor se calentó y explotó. A los que saltaron para evitar las llamas jamás les encontraron. En otro, se perdieron en alta mar.

A la séptima llegó a Algeciras donde le hicieron la prueba de edad y al comprobar que era menor le mandaron a La Línea. De allí a Sevilla. De allí a Puerto Real y El Bosque, en Cádiz, donde pasó siete meses, hasta que se escapó. "Quería estar contra más lejos de Marruecos, mejor", explica. Pasó dos días en la calle, en Arc de Triomf, hasta que le encontró un paisano y le acompañó a la comisaría de la plaza de España, donde pasó dos días. "Aquí la gente se porta bien con los menores. Me dieron comida y me llevaron a un centro", narra. Le faltaban tres meses y 20 días para cumplir los 18. Recuerda con precisión su particular cuenta atrás.

Llegó al centro y le dijeron que no se preocupara por nada. Que le ayudarían. Cumplió los 18 y le dieron una primera (y última) prórroga de tres meses para gestionar los papeles. Para que pudiera tramitar, al menos, su pasaporte marroquí. El tiempo fue más rápido que la administración. Terminó la corta prórroga y aún no tenía pasaporte. Le echaron igual. "Te echan sin nada... ¿dónde vas?", denuncia. "Y, de los cursos no nos expulsan -reflexiona-, pero si pierdes toda estabilidad, no tienes dónde comer ni dormir, ¿cómo van a seguir estudiando?".

Ayuda clandestina

Antes de marcharse, un educador le dio a escondidas un papel con su número de teléfono junto a un "llámame". A Mohamed le dio vergüenza y no lo hizo, pero a veces el azar es caprichoso y se volvieron a encontrar. Por la calle. Le dio otra vez el número y quedaron a las nueve en "el gato ese grande del Raval". Esta vez venció a la vergüenza. La cita fue en un espacio okupado en el que terminó viviendo junto a otros tres chicos en su misma situación. "Aquí no hay solo gente mala, racista; también hay gente buena. Si pides comida, te dan comida. Yo me presento a la gente por la calle y les digo 'no quiero dinero, puedes comprarme un bocata, por favor, y el 90% no dicen no'", asegura.

Explica su caso "para evitar que otros chicos pasen por lo mismo". A sus ojos, para resolver la situación el primer paso sería que los educadores, al fin y al cabo los que ejecutan las expulsiones, se rebelaran. "¿Tu corazón qué opina, de esto? ¿Para qué nos recogéis, para volvernos a echar a la calle?", le preguntó a su educador la noche de su expulsión mirándole a los ojos, que respondieron por él.

28 de novembre 2019

La nueva Ley de Propiedad Horizontal (Ley 8/2013) per Daniel Loscertales


Afección real, mayorías e intervención administrativa de las comunidades de propietarios

Esta ley, como cualquier norma legal, tiene defectos y virtudes, pues no siempre coincide el punto de vista de los legisladores y del Gobierno de turno con lo que consideran necesario los profesionales o la misma sociedad. Cualquier jurista podría hacer una buena relación de leyes y disposiciones legales dictadas en todo tiempo –sin excepción del color político de unos y otros-- que no cumplen el  principio de que, según Ortega, el Derecho nace de la sociedad y no al revés.

Pues bien, la nueva Ley de Propiedad Horizontal no es una excepción, tiene cosas buenas y otras no tanto; estas últimas, creo, fruto de un desconocimiento por la Administración del funcionamiento real de las comunidades de propietarios, en las que muchas veces los intereses de unos y otros son contrapuestos y a las que realmente marcan las diferentes formas de pensar y actuar de las personas.

Respetando a quienes piensen de otra manera, voy a enumerar las más importantes ventajas e inconvenientes de la nueva Ley de Propiedad Horizontal, que afecta a millones de personas.

VENTAJAS.

Primera: Sobre todo una, la elevación de la “afección real” (plazo para que el nuevo propietario responda de los pagos pendientes) contemplada en el art. 9.1.e) de la Ley, pues antes era solo del año actual y del anterior y ahora se ha pasado al año actual y los tres anteriores. Esto supone una mayor seguridad jurídica para las Comunidades, que están necesitadas de ayuda económica, pues la crisis ha supuesto que muchos pisos hayan sufrido ejecución hipotecaria y pasado un tiempo se produce la adjudicación en el correspondiente Juzgado, en la mayor parte de los casos a la misma entidad financiera que ha promovido la acción judicial. Pues bien, ahora será difícil que se escapen de pagar la deuda del anterior propietario, pues el plazo es suficientemente amplio para que se lleven a cabo todos los trámites procesales. Se llama la atención en el sentido de que, conforme a la jurisprudencia mayoritaria, el día a tener en cuenta es cuando se produce el “auto de adjudicación", sin perjuicio de que la casa se entregue después.

Esta seguridad de la “afección real” cuenta igualmente para cualquier tipo de compra-venta, contando desde el día de la escritura pública o entrega de la vivienda, conforme el art. 1462 del Código civil.

Segunda: Desaparición casi completa de la unanimidad, salvo casos excepcionales, por lo que la vida de la comunidad se puede hacer un poco más ágil y no depender para cambios de estructura, segregaciones y divisiones o agrupaciones de pisos o locales cierre terrazas, etcétera de que todos, aunque el tema no les afecte para nada, lo aprueben por unanimidad, algo muy difícil de conseguir por el propio carácter nacional.

Tercera: Merece también destacar el derecho de los discapacitados (la Ley confirma que tienen esta condición los mayores de setenta años), que pueden exigir las reformas necesarias de acceso siempre que el importe no suponga más de 12 mensualidades ordinarias y así lo reconoce el art. 10.1 b). En todo caso, estas limitaciones de presupuesto no cuentan, si consigue que el acuerdo se adopte por los 3/5 de propietarios y cuotas, a tenor del art. 17.2 de la misma LPH, que recoge expresamente el tema de instalación de ascensor.

INCONVENIENTES.

Primera: Sobre todo la “inmersión” administrativa, consecuencia de que por primera vez la Ley de Propiedad Horizontal se ha modificado dentro de la Ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana, que reforma igualmente la Ley del Suelo y, conforme a los arts. 17.4 y 17.6 de esta última, cualquier finca, grande o pequeña, tiene que cumplir con las normas de carácter administrativo.

Es decir, que para cualquier actuación de obras o cambios en la finca, se necesita del permiso de la Administración y así lo hace constar el art. 10.1 d) y e), cuando el inmueble entre en un "ámbito de actuación de rehabilitación de regeneración y renovación urbanas" y de forma especial y exigente el art. 10.3 de la repetida Ley de Propiedad Horizontal, que lo determina de forma obligatoria en todo caso, cuando se crea o se modifica el complejo inmobiliario, lo que puede ser considerado como normal. Lo peor viene después, en el mismo precepto, en relación con la actividad normal de la comunidad, en cualquier tipo de obra que afecte a la finca, de forma interna o externa, aunque sea en grado mínimo, ya sea obras o instalaciones a favor de discapacitados, segregaciones, cierre o cambios de ventanas, etcétera, a pesar de que el acuerdo se adopte por 3/5 de los propietarios y cuotas. Es decir, puede ocurrir que haya un gran consenso entre los titulares y que luego la Administración niegue su autorización.

Y eso supone, entre otras cosas, presentación de proyecto con los gastos correspondientes, inspecciones, tiempo, etcétera. Se dirá que ahora muchas de estas cosas ya estaban necesitadas del permiso administrativo, pero no de una manera tan exigente, que puede dejar sin capacidad de decisión en muchos aspectos a las comunidades de propietarios.

Segunda: La declaración del art. 10.1 en el sentido de que no hará falta junta de propietarios para obras necesarias para "el adecuado mantenimiento y cumplimiento del deber de conservación del inmueble y sus servicios comunes, incluyendo los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal, así como las condiciones de ornato y cualesquiera otras derivadas de la imposición de la Administración del deber legal de conservación".

Pues bien, es una declaración realmente incomprensible, pues -aunque hace luego en el art. 10..2 referencia de que la junta determinará el reparto de gastos que son obligatorios-, la cuestión es ¿quién decide que la Finca tiene necesidad de arreglos y mejor conservación? No se faculta al presidente o administrador para tomar la decisión y, desde luego, hay que negarse a aceptar que lo pueda determinar cualquier propietario por su propia cuenta, aunque su criterio sea diferente a la mayoría, de tal manera que cuando esto pase (bastante habitual), ese titular no tiene otra solución que acudir a la vía judicial acreditando pericialmente su postura para que el juez obligue a la comunidad. Es decir, algo tan “sencillo” como un juicio declarativo ordinario (art. 249.1.6º de la Ley Enjuiciamiento Civil), con tasas, abogado y procurador. ¡Un completo absurdo!

Pero, además, sigue vigente y sin reforma el art. 14 c) de la Ley de Propiedad Horizontal, donde expresamente se recoge, como competencia exclusiva de la junta de propietarios, "aprobar los Presupuestos y la ejecución de todas las obras de reparación de la finca, ordinarias y extraordinarias..."

En definitiva, se trata de un completo desconocimiento del funcionamiento de las comunidades de propietarios y que nos lleva a aconsejar que no se tenga en cuenta el citado art. 10.1 de la actual LPH y que, para evitar problemas de cualquier tipo, se haga siempre junta general para aprobar la obra, con el presupuesto más adecuado y, a la vez, determinar la forma de pago, que eso si que lo admite el art. 10.2. En el caso de negativa de la comunidad a hacer la obra correspondiente, el disidente sigue teniendo la acción de impugnación del art. 18 de la tan repetida Ley de Propiedad Horizontal.

En definitiva, ventajas e inconvenientes, como en casi todas las disposiciones legales, pero que aquí afectan a millones de personas en lo que es posiblemente su más encarecido bien, como es la vivienda propia. Por eso es más triste que se haya perdido la ocasión de dejar en paz a las comunidades, esperando, cuando menos, que la Administración (que ha conseguido tener voz y mando por encima de los acuerdos de la Junta) actúe de forma moderada y sin exigencias desmesuradas.

Daniel Loscertales Fuertes es abogado y presidente de la Editorial Jurídica SEPIN.


27 de novembre 2019

Pautes per a un Nadal més responsable per Laura Pinyol


¿Com podem aconseguir que la màgia de Nadal no quedi enterrada per hàbits només consumistes? Aquí teniu algunes pautes

Entre les campanyes de promoció i descomptes del Black Friday (últim divendres de novembre) i l’avançament de les campanyes de Nadal -hi ha llumetes als carrers i aparadors temàtics des de l’endemà de Tots Sants- fa setmanes que potser teniu la sensació que les festes se us tiraran a sobre. Decoracions al carrer amb motius nadalencs, anuncis a dojo de joguines, torrons i perfums i promocions de descomptes... Tot incideix en una idea troncal: el foment del consum.

Fa pocs dies s’ha donat a conèixer l’estudi europeu Tendències de consum per Nadal, d’eBay, elaborat per Kantar per analitzar els hàbits de compra de regals, i que mostra que els ciutadans de l’estat espanyol es gastaran una mitjana de 268 euros en regals durant aquest Nadal i Reis. Això suposa un augment de 10 euros en comparació amb la despesa de l’any passat (258 euros).

MÉS MÀGIA I MENYS CONSUM

Francesc Núñez és doctor en sociologia i professor de la UOC i adverteix que la tendència consumista de la societat fa que “definim la nostra identitat a través de pautes de consum i a través del que ens agrada”, quan, per exemple, en alguns perfils de xarxes socials algú posa viatges, experiències foodie o altres ítems que es vinculen en hàbits de consum. Això fa que es creïn models que tenen “una dimensió exemplificadora” que els infants “aprenen a reproduir”. Hi té a veure també el fet que molt del temps lliure familiar està basat en models de consumisme, com anar a comprar el cap de setmana.

La síndrome de l’infant hiperregalat

Qui soc jo per fer cap recomanació?”, es pregunta Francesc Núñez sobre quina seria la mesura idònia de regals per a cada infant. Sembla ser que, si els Reis eren tres, tres regals seria un bon nombre, o no gaires més. En tot cas sembla assenyat “posar un límit com a pares i mares” i distribuir els regals segons la seva finalitat: un joc, un llibre o un producte de cultura i alguna cosa que pugui sorprendre’l i fer-li il·lusió. Però tothom ha viscut dies de Reis o de Nadal amb una pila desproporcionada de regals. Núñez recorda que la síndrome del nen hiperregalat fa que “perdin la il·lusió i es tornin capritxosos, egoistes i consumistes”. Un excés pot provocar:

. Nens sobrestimulats, que se sentin sobrepassats, que només “desitgin més i només trobin satisfacció en cobrir el desig”.
. Pèrdua d’il·lusió i cansament. Incapacitat per gaudir del regal.
. Baix nivell de tolerància a la frustració, perquè si no es posen límits quan toca sempre tindrà la sensació de “quedar frustrat i insatisfet” i pensarà que només importa la quantitat de regals.

Per a Bet Bartrina, historiadora i docent de formació en el lleure de la Fundació Pere Tarrés, quan s’acosta Nadal no hauríem de perdre de vista que “és un temps de màgia” per als més petits, durant el qual apareixen personatges fantàstics que porten “alguna sorpresa, i hauria de ser només alguna sorpresa”, però mai una muntanya de regals. I també és un temps de “retrobament amb la família i els amics”, assenyala.

Però assumir aquestes premisses implica enfrontar-se a un engranatge de missatges constants i persistents que ens conviden a comprar amb previsió gairebé a tots els nivells, des de productes d’alimentació fins a peces de vestir o joguines, que, precisament, copen el 70% del seu mercat durant les festes, segons les dades de l’Associació Espanyola de Fabricants de Joguines (AEFJ).
EL DESIG DE TENIR

El doctor en sociologia Francesc Núñez desgrana “l’atractiu” que envolta desitjar tenir un objecte, “un plaer, anhel i satisfacció de les emocions que s’associen al discurs que l’envolta”, i que arriben tant dels anuncis com del mirall que són pares i mares. I, malauradament, aquesta conducta “s’aprèn molt ràpid”. És fàcil, doncs, que nens i nenes “s’enganxin” a les sensacions que els provoca desitjar, esperar i, finalment, obtenir un regal. Però un cop el tenen, no se satisfà el desig sinó que se’n genera un altre. “I nosaltres en som l’exemple, com a adults”, reitera Núñez. La gran qüestió és, doncs, com es pot moderar aquest consum. “És un aprenentatge que hem de fer com a societat” i que passa per ser una mica més “ascetes” i “reduir tot el que ens sembla que necessitem”, reflexiona el professor de la UOC.

    Garantir la màgia del Nadal passa per pensar molt quin regal arribarà a casa” i contenir-se “per no sobrecarregar-los”, Bet Bartrina - Docent de formació en el lleure

Aprofitar la responsabilitat que ens genera el repte de la sostenibilitat és una bona manera d’intentar consumir menys o fer-ho més ordenadament. Bartrina suggereix “treballar amb previsió i en família” motius de decoració nadalencs, garlandes i decoració per a l’arbre de Nadal, així com decidir “menús amb productes de temporada i proximitat”. Però la recomanació també serveix a l’hora de fer regals per als més menuts. “Garantir la màgia del Nadal passa per pensar molt quin regal arribarà a casa” i contenir-se “per no sobrecarregar-los”. A parer seu, qualsevol regal hauria de generar “il·lusió, poder-se compartir, servir per aprendre i tenir un component pràctic i necessari”. I, en aquesta línia, si s’opta per joguines també han de ser “sostenibles i saludables”.

EDUCAR EN VALORS

Per tant, i atenent a totes aquestes recomanacions, cal tenir present que, tot i el fervor consumista d’aquests dies, no es pot perdre de vista que s’ha d’educar en valors. Les tradicions han estat substituïdes progressivament per més i més pautes de consum, des del calendari d’advent fins al tió. “¿No podríem fer que en comptes de joguines el tió cagués torrons? -es pregunta Bartrina-. O llibres o música?”. Perquè basar la preparació i la celebració de les festes en el consum i el malbaratament és un exercici molt contradictori amb el discurs que pares i mares poden arribar a fer la resta de l’any.

Algunes pautes de la Fundació Pere Tarrés per a un consum més responsable

-Trieu jocs o joguines en què l’infant participi de manera activa i no sigui un simple espectador.
- Busqueu un joc o joguina que estimuli en l’infant aspectes com ara la creativitat i la imaginació, la socialització o la cooperació, entre d’altres.
- Penseu en l’entorn que ens envolta i intenteu triar productes que no estiguin fabricats amb materials nocius per a la salut i el medi ambient.
- Recordeu la botiga de barri i el comerç de proximitat: sovint els artesans fabriquen jocs i joguines amb materials resistents i de qualitat que duren més temps.
- Comproveu sempre que a la caixa hi consti el segell de la CE que, entre altres coses, confirma que aquell producte ha passat els controls de qualitat imprescindibles.
- Hi ha molts tipus de jocs i joguines a l’hora de triar: de taula i tauler, tradicionals, de construcció, motrius. Per tant, aprofiteu aquesta diversitat i eviteu regalar les bèl·liques i les que reprodueixen estereotips de gènere.
- Quan emboliqueu el paquet, feu-ho amb paper que es pugui reciclar posteriorment, per ser més respectuosos amb el medi. A les botigues hi ha diferents tipus de paper però cal recordar que els que porten motius brillants i plàstic afegit, tot i ser més llampants, són nocius per al medi.
- Tingueu cura amb la publicitat de jocs i joguines i llegiu bé la lletra petita. De vegades el que es veu als mitjans de comunicació i el que apareix a la caixa que embolcalla el producte no és, realment, la mateixa joguina que conté a dins. Per tant, abans de fer la despesa informeu-vos bé.
-Penseu, amb el joc o la joguina a les mans, si el preu que hi ha indicat és l’adequat. No cal que us quedeu un producte si no n’esteu veritablement convençuts.
- I, sobretot, recordeu que compartir temps de joc amb els infants és la millor manera d’enfortir els vincles afectius i educatius entre pares i fills. No oblideu que els pares són els primers companys de joc dels nens. Per tant, aposteu per jocs amb els quals pugueu jugar en família.


Ante todo, protección per Xavier Puig


La falta de flexibilidad de las instituciones traslada el peso de la acogida a las ciudades y los barrios donde viven los jóvenes migrantes

El fenómeno de los jóvenes migrantes sin referentes familiares está de nuevo bajo el foco de la atención pública. Se acercan los meses de mayor recepción y cabe preguntarnos si estamos preparados para acoger con garantías a todos los que llegarán. La estrategia de acogida de la Generalitat no ha hecho pública la concreción de los recursos que se destinarán, lo cual sumado a los déficits de la gestión administrativa y el colapso del sistema de protección a la infancia hace temer que tales garantías serán deficientes.

A día de hoy, son los municipios y las entidades sociales, con sus profesionales, quienes están sosteniendo el sistema. La falta de flexibilidad de las instituciones y la escasa coordinación de los distintos niveles administrativos con competencias en el asunto trasladan el peso de la acogida y la inclusión al territorio: a las ciudades, los barrios y las calles donde los jóvenes conviven con el resto de la comunidad.

Regularizar la situación

El Estado no ha liderado las actuaciones como se esperaba. La competencia en materia de inmigración y extranjería es del Gobierno central y sin los permisos de residencia y trabajo no hay integración posible. La primera condición para que los jóvenes participen en los programas de formación e inserción es que obtengan la documentación para regularizar su situación administrativa, y asegurarla también cuando alcanzan la mayoría de edad.

En cuanto a la aportación económica, los 48 millones de euros ofrecidos a las autonomías están muy lejos de cubrir las necesidades. Para dimensionar lo que significa, un dato: sufragar un año en el sistema de protección de los 3.659 jóvenes migrantes llegados a Catalunya en el 2018 costaría unos 180 millones de euros. La principal comunidad receptora es Andalucía, que a pesar de ser uno de los territorios de mayor llegada desde los países de origen no es necesariamente el lugar donde los jóvenes desarrollan su proyecto de vida.

En Catalunya la respuesta de emergencia se ha traducido en la creación de nuevos centros y plazas no previstos en la cartera de servicios sociales, cuyo despliegue y cobertura eran ya insuficientes. La puesta en marcha de nuevos dispositivos sin la seguridad jurídica y económica necesarias tensiona el sistema y, sobre todo, pone en riesgo la calidad del acompañamiento. Acoger sin integrar genera riesgos e incumple los derechos de los adolescentes. La ley reconoce el interés superior del menor y es imprescindible una mirada integral e interdepartamental que alinee los distintos sistemas bajo el prisma de la protección.

La ‘respuesta de país’ debe pasar de los discursos a los hechos. La estrategia catalana debe activar la implicación de todo el Gobierno y los recursos necesarios para que las actuaciones favorezcan un contexto social en que los jóvenes migrados puedan desarrollar su proyecto vital. Lo cual pasa por itinerarios individuales orientados a la emancipación que tengan en cuenta su bagaje previo e incluyan la transición a la vida adulta, pero también por invertir en nuestra capacidad de integración como sociedad más allá del sistema de protección a la infancia.

25 de novembre 2019

No és just!


No és just! Els dies passen inexorablement i res canvia.

El rellotge marca les sis del matí, en Xavier s'aixeca, espera pacientment amb el cos nu dins dels llençols. Intenta no fer soroll, no la vol molestar, mentrestant la Maria és a la dutxa, molt d'enrenou.
En Xavier pensa que ell faria el mateix i sense fer soroll, fins i tot eixugant-se els cabells, maquillant-se, tot i el soroll de l'assecador.
Salta del llit, treu els llençols i el nòrdic, avui ha de rentar. La rentadora té un dia de molta feina, es dimecres, avui toca canviar els llençols dels llits.
De camí a la cuina, obre la porta de l'habitació dels nens, aprofita per tapar-los, sempre dormen destapats i a la matinada refresca.
Dins de la cuina, en Xavier beu un got d'aigua i engega la cafetera. Unes torrades, pernil dolç, mantega i dos plats. L'olor de cafè s'escampa ràpidament per tota la casa, treu del rebost unes galetes que va fer el vespre anterior.
Al pis de d'alt la Maria encara no ha acabat, cridant li demana al Xavier: on has deixat les meves sabates noves? No troba mai res, s'ofega en un got d'aigua. Les sabates son als peus del llit, ja li havia dit, les hi va deixar en arribar de la botiga. Les havia comprat el Xavier en aquella boutique de disseny de l'Illa Diagonal, aquella que tan li agrada a la Maria, a ell no l'importa aprofitar les rebaixes, les d'ella han de ser sempre de temporada.

La Maria baixa les escales amb el mòbil a la ma, les claus del cotxe no les troba. El Xavier l'atura i li recol·loca el mocador que porta mal posat, l'espera sumís, amb les claus a la ma.
En Xavier li para la galta, la Maria li pessiga la galta tot i marxant per la porta. Avui no pot esmorzar, no té temps, per cert no podré treure la Mel a fer pipí.
El pobre gos, espera al costat de la porta remenant la cua.

En Xavier es queda amb la tassa de cafè a l'altra ma, la Maria crida, no m'esperis per sopar tinc una reunió i arribaré tard.
El Xavier es queda palplantat rere la porta, en sabatilles amb el batí. Es mira al mirall i pensa en aquells anys que esmorzaven junts, quan tot eren promeses i sortien plegats a treballar. Quan tot responia a l'entorn de l'amor, tu per mi i jo per tu.

Seu a la cuina i pren un cafè, es menja una llesca de pa torrat amb pernil dolç i dues galetes. Treu un paper del bloc de notes i fa la llista de la compra, anirà al Caprabo després de deixar als nens a l'escola. Pensa que la Maria no ha deixat diners, li queden 10 euros per anar a comprar.

A dos quarts de vuit ja té el llit fet i l'habitació recollida. Ha hagut d'endreçar, tovalloles, mitjons, pantalons escampats per l'habitació i el bany. Seu a la cadira del tocador, el seu reflex al mirall mostra les arrugues que comencen a aparèixer, no pot comprar-se una bona crema...
El Pau, de 13 anys, el seu fill gran treu el cap per la porta de l'habitació, Papa tinc gana, sense pensar-hi baixa al menjador, encén la televisió i puja el volum.

En Xavier s'adreça a l'habitació del Pol i li passa la ma per sota del cobrellit. Bon dia amor meu, amunt que l'escola t'espera...va Pol treu-te el pijama que s'ha mullat.

Despulla al seu fill, fa una bola amb els llençols i el pijama, l'empapador està xop, sort que el matalàs està sec. Envia al seu fill a la dutxa.
Porta'm tu papa, en Xavier agafa el cos nu dels seu fill i el porta a la dutxa. El mulla, l'ensabona i el neteja amb l'esponja. No ho diu, però li agrada dutxar-lo, el seus lligams paternals es mantenen. Ja fa dies que en Pau ha perdut els seus trets infantils, ja no demana pel pare, cerca més la complicitat de la mare, mica en mica va perdent els seus vincles paternals...

Mentre eixuga al seu fill, en Pol abraça al seu pare, el petoneja i l'abraça. Li diu que l'estima molt, que és el millor pare, que els seus amics sempre diuen que és el millor del món, que és molt guapo i que cuina les millors galetes del món.

Pare, no li diguis a la mare que he mullat el llit. Ella diu que ja sóc massa gran per fer-ho, em diu que no sap com tenint un cos tant esquifit puc pixar tant...
Papa tu creus que tinc el cos menut, creus que no creixeré, que quedaré sempre així?

Au Pol, la teva mare ho diu de broma,  ja saps que l'avi sempre fa aquestes brometes i la teva mare també les fa. Tu ets un nen molt bonic, el més important és ser una bona persona... Afanya't que l'esmorzar es refreda.

Mentrestant en Pau es fa el ronso, s'estira al sofà i fa mandrotes. Au Pau, carinyet meu, no voldràs que et porti a collibè. En Xavier, acarona al Pau, nooooo papa, ja no sóc cap nen petit, deixa'm...

A la taula de la cuina els nens miren la tele i mengen un bol de llet amb cereals. En Pol mastega un tros de pernil dolç, un got de taronjada fresca (espremuda al moment pel pare), acaba el tiberi matinal.

Mentrestant en Xavier ha fet els llits dels nens, ha recollit l'habitació, el bany, s'ha vestit ( no ha tingut temps de dutxar-se) i encara li ha quedat temps d'omplir una rentadora, serà la primera...

La Mel no pot més, està esperant que la tregui algú. Avui en Xavier acompanyarà als nens a l'escola i aprofitarà per passejar la Mel. Tots quatre surten de casa. L'escola està a quatre carrers de casa, pel camí en Pau diu, la mare no ha signat l'autorització per anar de colònies, que ho heu de fer tots dos, sinó no hi podré anar. Ell és l'únic de la classe que no l'ha dut i el tutor està molt enfadat.

En Xavier espera a la porta de l'escola per parlar amb el tutor que arriba amb presses, Sr. Miquel, no pateixi que aquesta tarda portaré jo mateix l'autorització, encara que l'hagi d'anar a cercar personalment a la feina de la Maria. El mestre l'atura i li diu, sr. Xavier li ha de demanar a la seva dona que s'ha d'implicar més en l'educació dels seus fills, en sis mesos de curs i tres convocatòries no ha vingut a cap reunió, la responsabilitat ha de ser compartida. No va assistir el dia del teatre i el seu fill ho va lamentar molt. L'altre dia en una tutoria em va comentar que no li dedicava gaire temps, que sempre està treballant. Necessito poder parlar amb vostès dos, acabarà el curs i no l'hauré conegut.

En Xavier abans d'arribar a casa amb la Mel passa pel supermercat, no pot entrar amb la gossa. Demana a una senyora que li guardi la gossa i entre a comprar dos coses.
La llista no ha servit per a res, lo millor ha estat no gastar gaires euros...

Un cop a casa sent el telèfon, és la seva mare. Pregunta pels nens i per la Maria, aprofita per recordar que la Maria té les mateixes obligacions i responsabilitats que ell i que han de compartir les tasques de casa. Li demana al Xavier que busqui una feina, que ell no pot dedicar la seva vida als seus fills, a la casa, que ha de tenir una feina, amics i  sobretot una vida.
Que dels 15 anys de matrimoni no n'ha tret res, que ja no s'arregla, que no té vida, que ell té drets i sobretot que els seus fills són de tots dos.

La Maria no pot amagar les seves responsabilitats darrera la seva feina. La mare anima al Xavier per parlar amb la Maria i que si no ho fa, serà ella la que hi parlarà descarregant tot el que porta dins.

En Xavier li prega a sa mare que no intervingui, que ja ho farà ell, li recorda que a ell ja li va bé, que és feliç i no necessita res més.
Que no s'arregla més perquè no vol, que va renunciar a treballar, que no té gaire formació ni coneixements i s'estima més cuidar dels nens i de la casa. A casa i amb els nens se sent important i sobretot necessari, imprescindible. Que la Maria es porta bé amb ells, que treballa molt i els dóna tot el que necessiten. A casa no ajuda, no en sap més, prefereix fer-ho ell, és el més pràctic. Les dones no saben fer res de la casa, l'altra dia es va decidir a passar l'aspirador i el va espatllar, que no sap cuinar.
  
Els nens prefereixen que jo els cuidi personalment, que els porti a l'escola. Fins i tot la Mel prefereix que, sigui jo, qui la tregui a passejar, fins i tot el mestre dels nens vol parlar amb ell que és més resolutiu. La Maria es molt bona esposa, cada matí esmorzem junts, no marxa sense donar-me un petó. Abraça als nens cada dia, els mima molt i passa molt de temps amb ells. No permet que jo porti unes sabates velles, abans va ella descalça. Prefereix veurem sempre arreglat i no deixa mai la roba fora de lloc. Es molt detallista. Es preocupa molt pels estudis dels nens, per ella la família és el primer i la feina està en darrer terme.


 ... son les 6 del matí, sona el despertador, la Maria s'aixeca, espera pacientment amb el cos nu dins dels llençols. Intenta no fer soroll, no el vol molestar, mentrestant el Xavier és a la dutxa, molt d'enrenou. Tot plegat ha estat un malson, en un intercanvi real, en Xavier no aguantaria ni un segon.
Quin problema hi ha, quan els papers no s’ajusten a l’estereotip que tenim socialment acceptat? Cal acceptar que la dona no s’accepta com la responsable de la seva casa i dels seus, la seva vida personal no val res i el que ella desitja menys.

Mariaaaaa, apaga aquesta merda. Ja ho sé, haig d'anar a treballar. No és just! Jo tot el dia treballant i tu a casa sense fer res...

Tot i preparant l’esmorzar, pensa, en els temps quan feien l'amor abans de llevar-se, quan compartien la dutxa i sortien plegats per esmorzar. Ara ningú l’escolta, sent com el pas del temps ha esborrat poc a poc la seva identitat.

El pas del temps i sobretot que cal canviar en la ment de la societat quan els papers s’intercanvien, solament ha estat un malson, o no?
Una llàgrima li baixa per la galta, una punxada li recorda el dolor. No pot vèncer la por, darrerament la violència no dona marge a la raó.

Cal que algú ens recordi que no s’ha de perdre l’empoderament, que no hi ha lloc per la pèrdua de la pertinença, que no podem menysprear la llibertat individual i col·lectiva.
No hi ha raons que justifiquin que una dona esdevingui anul·lada per la seva parella, per les seves circumstàncies personals, laborals, socials i familiars.
Ara toca dir que NO, que no acceptem la negació de la persona, que no volem ser còmplices de molts que amb el seu silenci esborren qualsevol possibilitat de reconèixer la invisibilitat de massa DONES.
No podem esborrar el seus dolors i sí compartir els seus silencies
  
                                                                                                                      JARS



24 de novembre 2019

El 18% de los 'menas' caen en la delincuencia, según los Mossos per Guilem Sànchez


La policía activa en Barcelona el plan 'Polièdric' para contener los robos violentos de los 'niños de la calle'
El 82% de los 5.622 menores que llegaron sin tutores se integraron adecuadamente en el sistema de protección de la Generalitat

Los Mossos d’Esquadra han activado el plan 'Polièdric' para contener el complejo fenómeno de la delincuencia que protagonizan los 'niños de la calle' en Barcelona. La primera fase de la estrategia policial ha consistido en "conocer" la magnitud real del fenómeno a partir de los datos recabados desde enero del 2015. Desde ese año y hasta el pasado 2018 aterrizaron en Catalunya 5.622 menores sin referentes familiares ni documentos de identidad. A cada uno de ellos, los agentes les tomaron la huella dactilar para filiarlos. Según ha cuantificado la policía catalana, el 18% ha cometido algún tipo de delito desde su llegada. Un porcentaje que, según fuentes policiales, demuestra que es un "error" criminalizar a los menores extranjeros no acompañados ('menas', por sus siglas) dado que el 82%, su inmensa mayoría, sí logra integrarse en el sistema de protección de la infancia. 
  
El desafío que afrontan, hasta la fecha sin suerte, las autoridades catalanas lo plantea este 18% de jóvenes, cuya tutela sigue correspondiendo -salvo los que ya son adultos- a la Generalitat. Es complejo, subrayan todos los actores implicados: los educadores sociales no pueden retenerlos en los centros de acogida pero fuera de estos caen en una espiral autodestructiva –que incluye en muchos casos la adicción a la cola– y se han convertido en un problema de seguridad para el resto de ciudadanos.

Los menas que delinquen presentan una tasa de reincidencia de 3,9. Es decir, cometen una media de 4 delitos anualmente. El 12%, además, perpetra ilícitos considerados graves: casi siempre robos violentos de teléfonos, carteras o relojes.

Asistencia y prevención

La intervención que prepara la comisaria de Barcelona, aseveran fuentes policiales, se articula a través de dos objetivos. Uno asistencial y el otro preventivo. El primero regula que los agentes deben intervenir cada vez que detecten a un menor inhalando cola para ponerlo en contacto con educadores de la Direcció General d'Atenció a la Infància i l'Adolescència (DGAIA), responsable de todos ellos. O que los Mossos deben sacar de la calle a cada 'mena' de menos de 14 años al que identifiquen en la vía pública.

En realidad, matizan, "son cosas que ya hacemos, que no nos corresponden y que ahora oficializamos que asumiremos". El segundo, de intervención policial, se centrará en aquellos que ya son mayores de edad y sobre los cuales sí puede aplicarse una mayor presión disuasoria. "Actuar sobre los mayores también nos permitirá alejar de los pequeños referentes delincuenciales que ahora les inspiran en el sentido erróneo". 

Los robos con violencia e intimidación han aumentado en Barcelona durante los últimos meses y diversas fuentes policiales –aunque ninguna lo hace oficialmente– mantienen que tal ascenso guarda relación con el 18% de 'menas' que se han enquistado en las calles de las principales ciudades, sobre todo las de la capital catalana. Duermen a la intemperie –en asentamientos en la ladera de Monjtuïc, en pisos ocupados o en plazas públicas como la de Jardins de Sant Pau– y asaltan a turistas –o autóctonos- para sustraer teléfonos móviles, carteras o relojes.

"No son carteristas experimentados en el hurto al descuido -aunque este delito leve sigue siendo el que más cometen-. Los menas que delinquen actúan en grupo y bajo los efectos de los vapores tóxicos que inhalan. En cuanto la víctima se percata de que le están robando, usan la violencia y, en muchos casos, esgrimen navajas", explican fuentes policiales. La zona más frecuente es la de ocio del Port Olímpic y sus objetivos más propicios, los turistas ebrios que salen de discotecas y locales de música.

La información que ha recogido la policía ha anotado los lugares en los que se han detectado asentamientos de niños de la calle en Barcelona. El punto más frecuente es la ladera de Montjuïc, junto al barrio de Poble Sec. Ha habido también campamentos en el Pou de la Figuera, Barceloneta, Estació del Nord y la Ciutadella. El plan 'Polièdric' detalla que ante el hallazgo de barracas de menores, los policías deben activar a los servicios sociales para desmontarlas.

La crisis de las comisarías

En setiembre del 2018, el colapso de los centros de acogida provocó que se acumularan en las comisarías los menores que dormían en el suelo a la espera de una plaza en la DGAIA. Afloró así el repunte de niños desamparados que recogen los datos de los Mossos: cada año se ha doblado la cifra anterior. De los 377 que llegaron en el 2015, el recuento del 2018 se cerró con una cifra récord de 3.850 menores. En su mayoría, provienen de Marruecos.

23 de novembre 2019

Recull d'articles rebuts


Si em dones el poder, no hauré de lluitar

Si no establim privilegis en la jerarquia, el germà gran lluitarà per tenir-los

Sovint els terapeutes ens trobem amb demandes que es repeteixen freqüentment, tot i no ser el motiu de consulta inicial. Una és la gelosia entre germans. Són situacions poc controlades pels pares en què cal ser coneixedors d’alguns aspectes que evitaran un alt grau de malestar familiar.
Rols entre fills

Les relacions entre els individus poden ser simètriques o complementàries. Les relacions simètriques es donen entre persones en igualtat: dos amics, dos companys de treball, una parella, dos germans en etapa adulta, dos alumnes de la mateixa classe. Les relacions complementàries es donen entre persones entre les quals hi ha diferència d’estatus i en què qui se situa en el rang superior aporta un benefici a l’inferior: pares i fills, cap i empleat, professor i alumne. Queda clar, per tant, que si es dona complementarietat en relacions simètriques o simetria en relacions complementàries, fàcilment es poden generar problemes.

    És important establir rols entre els germans

Així com els psicòlegs dediquem un temps preciós a fer comprendre als pares, no només des de la cognició sinó des de l’emoció, la importància de diferenciar els rols entre pares i fills per establir models educatius sans, no hem posat prou èmfasi en la necessitat d’establir rols entre els germans. Pensar que no hem de fer diferències entre els nostres fills és erroni, ja que implica educar sense atendre la seva edat, maduresa cognitiva i necessitats, fet que desencadena que el primogènit rivalitzi contínuament per aconseguir tenir el poder dintre de la relació fraternal.

Naixement del germà petit

Quan neix un nou fill, el nen al qual dedicàvem tota la nostra atenció es converteix, de sobte, en un germà gran, a qui educarem en el respecte cap al nou membre de la família amb frases com ara “amb cura”, “ara has d’estar en silenci perquè dorm”, “deixa’l, que és petit”... Atenem en excés una infinitat d’obligacions i molt poc els seus drets com a germà gran. Si no establim privilegis en la jerarquia, tindrem moltes probabilitats que ell lluiti per tenir-los, emergint conductes de tiranització i rivalitat per situar el germà en el lloc inferior al qual pertany per ser el petit. No obstant això, si reportem beneficis en la relació, tindrem un nivell més gran de probabilitats que tendeixi a la protecció i que no hagi de lluitar pel poder, atès que ja el té.

Privilegis en la jerarquia

És interessant establir la jerarquia entre germans, siguin el nombre que siguin. El fet que el petit no pugui tenir privilegis amb relació a un altre, atès que no hi ha ningú més darrere, no és un problema, ja que té múltiples privilegis espontanis només per ser el petit. Els privilegis hem de pautar-los com a rutines diàries per tal d’afavorir la sensació d’empoderament, és a dir, és important que no siguin situacions puntuals. Exemple d’això és que el fill gran vagi a dormir mitja hora més tard que el petit, que tingui les claus de casa, que pugui anar a comprar i dur els diners, que segui davant al cotxe al costat del conductor, etc. Establir edats de privilegis i mantenir-les també és important, com ara anar a dormir fora, tenir mòbil o poder tornar més tard si surten a una festa. Els nens estan molt atents a aquests senyals i agraeixen no haver de lluitar per ser els primers, atès que els pares ho declaren obertament arribant tots al mateix lloc, a la mateixa edat.

¿Ser el germà gran, el petit o un del mig condiciona?

La jerarquia

Les obligacions dels fills grans seran també clares atès que l’exigència és més gran des del punt de vista ambiental, tant en obligacions d’ajuda a casa com familiars o escolars. Podem establir obligacions de més importància als fills grans que als petits a casa (com desar la compra o estendre la roba versus parar taula o desparar-la, per exemple) o familiars (relacionades amb la cura o ajuda als germans petits). Si només treballem amb obligacions i no atenem els drets, és molt probable que tinguem un fill que es rebel·li davant aquesta injustícia.
El cas dels més petits

Si tenim a casa nens encara molt petits i volem afavorir l’arribada d’un germà petit, és recomanable veure amb ell vídeos i fotos seves de quan ell era un nadó, fent el mateix que fem ara nosaltres com a pares amb el seu germanet, a més de fer-lo partícip obertament de la cura del nadó i de crear espais on pugui estar només amb nosaltres reprenent la situació de joc i atenció prèvia al naixement del petit.

Helena Alvarado és psicòloga sanitària de l’Institut Balear de Pediatria


Mary Beard: “La meva feina consisteix en debatre amb els alumnes” per Antoni Bassas

Professora universitària i experta en el món romà

La nit abans havia estat sopant fins tard per celebrar que la Universitat Oberta de Catalunya li havia concedit el doctorat honoris causa, però a les nou del matí de l’endemà baixava del taxi a la porta de l’ARA, somrient i disposada a bescanviar una estona del seu talent per un tallat carregadet. Mary Beard (Much Wenlock, Shropshire, Anglaterra, 1955) ha estat reconeguda per tota mena de claustres i jurats com una de les expertes més importants del món en ciències clàssiques. En els últims anys combina la càtedra de Cambridge amb la divulgació a la BBC, on presenta una emissió en directe cap al tard -“que em deixa cansadíssima i excitadíssima alhora, que em fa beure per relaxar-me i que em fa ficar al llit a les tres de la matinada sense poder dormir”-. De l’Imperi Romà al seu país diu que “Britània va ser l’Afganistan dels romans”. La conversa llisca suaument dels romans al poder i del poder al feminisme: “El poder és cosa d’homes. L’anglès en aquest sentit es delata. Diem « I wield power » [Exerceixo el poder]. Doncs bé, en anglès wield es fa servir amb les espases i vol dir brandar, una cosa agressiva i de mascle, perquè en la història les dones no branden espases”.

Quina és la seva principal preocupació intel·lectual en aquests moments? A banda del Brexit...

[Riu.] Doncs miri, tot just estic acabant un llibre que tracta de les imatges dels emperadors romans en l’art. I una altra cosa que estic fent són dos programes per a la BBC sobre el nu en l’art. Miro d’aportar una mirada fresca a la representació del cos humà despullat. Em sembla interessantíssim parlar-ne ara, el 2019, en un moment en què la nostra percepció del cos humà i la identitat sexual està canviant.

I quina conclusió n’ha tret?

El que més m’ha sorprès és que tendim a pensar que al principi el nu era una cosa d’allò més normal, que després hi va haver un període de beateria en què es posaven fulles de figuera als genitals i que més tard hi va haver una mena d’explosió de llibertat figurativa. És cert que si fa no fa va anar així, però la meva conclusió principal és que el cos humà nu sempre ha sigut polèmic. Al segle IV aC un escultor grec va oferir un nu a una polis i li van dir: “Ni parlar-ne. No volem una Afrodita nua, porta’ns-en una de vestida”.

El nu és un problema des del Gènesi , quan a Adam i a Eva “se’ls obriren els ulls i es van adonar que anaven nus”.

Sí, és cert, però fora de la tradició judeocristiana també passa. Tendim a pensar que els grecs antics, pel fet de ser pagans, no tenien cap problema amb la nuesa, però no. Es plantejaven preguntes molt modernes, com ara: com és la relació sexual entre un home i una estàtua femenina nua? I relataven amb tots els pèls i senyals històries sobre el que feien alguns amb les estàtues nues que ara no explicaré perquè són molt verdes.

I si parlem d’emperadors romans, què li sembla el paral·lelisme que sovint s’estableix entre Donald Trump i Calígula?

En els últims temps, la pregunta més freqüent que em plantegen els periodistes és a quin emperador romà s’assembla més Donald Trump.

Disculpi la meva falta d’originalitat, doncs.

La comparació entre Trump i Calígula és injusta amb Trump i encara més amb Calígula. Tot i això, en contra del que li acabo de contestar [riu], el paral·lelisme entre polítics populistes com Trump i Juli Cèsar és molt interessant, perquè Juli Cèsar considerava que el seu problema era com aconseguir relacionar-se directament amb el poble sense passar pels mecanismes elitistes de l’estat.

Donald Trump.

És exactament el que fa Trump. Sembla ser que Cèsar, quan escrivia textos com La guerra de les Gàl·lies, ho feia perquè després els recitessin en veu alta directament al poble. Això s’assembla molt a les piulades de Trump, que sap que pot arribar a un públic molt nombrós a través de Twitter sense passar per la burocràcia. Cèsar ho feia amb l’equivalent de la piulada en l’antiguitat.

Està enamorada de l’època romana?

No, no n’estic, d’enamorada. Els romans em semblen extremadament desagradables en molts sentits. Però estic fascinada per com encara ens influeixen. Els romans debatien sobre la violència política, el terrorisme, la violència sexual, la llibertat i l’imperi i, en molts sentits, encara debatem sobre els mateixos temes. I van crear un món global. A finals del segle I dC, Roma tenia un milió d’habitants. Cap altra ciutat occidental, fins al Londres del segle XIX, no va arribar al milió d’habitants. Què significa la llibertat individual del ciutadà que viu en un indret d’aquestes proporcions?

Civis romanus sum .

Sí, els romans debatien sovint què implicava el “Soc ciutadà romà”. Em fa l’efecte que val la pena explicar a la gent quin és l’ús més famós d’aquesta expressió.

Kennedy a Berlín?

Bé, sí, però per a mi va ser quan la va pronunciar un ciutadà romà crucificat il·legalment a l’illa de Sicília pel governador romà. En la seva agonia a la creu, el van posar encarat a Itàlia perquè pogués veure la seva terra. I va morir repetint: “ Civis romanus sum, no m’hauríeu de fer això”. O sigui, que l’ús més famós del lema és durant un fracàs estrepitós! Volia fer valer els seus drets com a ciutadà, però el van crucificar. Això Kennedy no ho sabia. [Riu.]

Parlant de comparacions entre emperadors romans i el present, sovint ens sembla que ha tornat Claudi, el polític beneit que, tot i ser-ho, triomfa.

Sí, no queda gens bé dir això, però la sèrie em sembla millor que les novel·les de Robert Graves. Era més divertida, més ocurrent, el personatge de Claudi estava més ben caracteritzat. Com deia vostè, un home un pèl incompetent, però que al final se’n va sortint. Em sembla un retrat magnífic.

Però és verídic?

Llegint els testimonis antics sobre Claudi, t’adones que Graves va ser extremadament selectiu. [Riu.] Claudi, i això és històric, va fer assassinar un gran nombre de persones. I la història sobre com va arribar a ser emperador... Es diu que les tropes romanes acabaven d’assassinar Calígula i es preguntaven: “¿Ara qui dimonis posarem d’emperador?” Van enretirar la cortina i va aparèixer el pobre Claudi. Llavors li van dir: “Vine aquí, nano! Ja tenim emperador!” En fi, podria ser cert, però sempre he sospitat que ell estava al darrere de tot plegat. Quan algú et diu: “M’han triat ells, eh? Jo mai no he volgut ser emperador”, penses: “Ui. Vols dir?” Em sap greu dir-ho, però el Claudi de Graves deu ser inexacte en un 90%. Claudi era un mala peça.

El 2015 vostè va defensar els romans en un debat amb Boris Johnson, que va defensar Grècia. Què va descobrir aquell dia sobre la personalitat de l’ara primer ministre?

Era un acte benèfic i va dir: “D’acord, vindré a debatre amb la Mary”. Llavors era alcalde de Londres, i només per això ja es mereix un deu. Vaig poder veure el que fa en política. Johnson és un orador molt dotat per a la retòrica, és molt divertit, però no sempre diu la veritat, diu parts de la veritat. Un exemple: ell argumentava que l’Atenes del segle V aC va ser la cultura més gran abans de la nostra perquè tot girava entorn de l’ésser humà i no hi havia por als déus.

I hi havia democràcia.

Sí, una certa democràcia, però sense les dones i els esclaus. Doncs bé, Johnson va posar d’exemple el filòsof Protàgores, que deia que l’ésser humà és la mesura de totes les coses. Tothom va aplaudir. Però jo vaig replicar que després els atenencs van jutjar Protàgores per haver-ho dit. [Riu.] És a dir, és cert que Protàgores ho va dir, però no que tots els atenencs ho aplaudissin.

Al New Yorker la van batejar com l’esclafatrols . Diria que gaudeix contestant els que es fiquen amb vostè.

Soc professora d’universitat i la meva feina consisteix en debatre amb els alumnes. És pel que em paguen. Si els meus estudiants diuen alguna cosa amb què no estic d’acord, dic: “A veure, plantegem-nos-ho”. El dia a dia de la meva vida acadèmica va de debatre, i ho he fet extensiu a les xarxes socials. Quan vaig començar a entrar tímidament a Twitter em semblava que quan algú em feia un comentari ofensiu la resposta adequada era bloquejar-lo o no contestar-li, per allò de no donar-li publicitat. Però em sentia silenciada. Pensava: “Si algú em digués això en una cafeteria, no me n’aniria. Diria: «Perdoni, no ho pot dir, això!» Per què em silencio al Twitter, doncs?” I vaig veure molt clar que l’efecte a llarg termini d’això seria el que en anglès en diem “deixar que els abusananos vigilin el pati”.

Se’n sent responsable, doncs.

Em sembla que és una responsabilitat consubstancial amb totes les interaccions humanes i miro de ser educada. El veritable perill de Twitter és perdre els estreps. Per això, quan veig que em posaré barroera com ells, paro. I tendeixo a fer allò de: “Ho sento, però jo no he dit això. Si llegeixes una altra vegada el que he escrit, veuràs que he dit una altra cosa. Escriu-me quan t’ho hagis rellegit”.

¿Creu que el segle XXI s’està convertint finalment en el segle de la igualtat entre homes i dones?

M’agradaria pensar que sí. Quan recordo que la meva mare, que ja fa molt que és morta, va néixer abans que les dones poguessin votar al Regne Unit i que va arribar a veure en vida una primera ministra dona, que, tot i que no li agradava com a primera ministra, era una dona, m’adono que hi ha hagut un canvi espectacular. Això em fa ser optimista. Ara el problema no és pas que no ens hàgim acostat al que podríem anomenar igualtat, sinó que, malgrat tots els avantatges de què podrà gaudir la següent generació (escoles bressol, igualtat salarial, amb una mica de sort, baixa per maternitat, etc.), encara no hem canviat la percepció segons la qual els polítics i els poderosos han de tenir trets masculins. Quan dono classe acostumo a jugar a un joc: “Tanqueu els ulls i imagineu-vos la figura de primer ministre”, i al final pregunto: “Algú se l’ha imaginat com una dona?” Comptats. Només uns quants ho fan, fins i tot en moments en què hem tingut una primera ministra. És com si la imatge mental que tenim no s’hagués ni tan sols posat al dia en relació amb la realitat.

¿Potser perquè la manera com les dones exerceixen les seves funcions no és gaire diferent en comparació amb els homes?

Sí, menys del que es podria esperar. Això es deu en part al fet que perquè et prenguin seriosament et vesteixes i parles com un home, com si fossis un membre honorari del col·lectiu masculí.

Quina és la seva frase preferida en llatí?

El que m’agrada de Roma és l’agudesa d’alguns escriptors a l’hora d’analitzar veritats que tenim davant dels nassos. Diria que, de tots, el meu fragment preferit en llatí és una frase que va encunyar l’historiador romà Tàcit al segle II dC, amb què descriu la conquesta romana de la Gran Bretanya, que va ser molt sagnant, perquè els romans de vegades eren bojos genocides. Tàcit la posa en boca d’un britànic en resposta a la pregunta: “Què fan els romans?” No en el sentit del “Què fan els romans per nosaltres?” dels Monty Python, sinó de “Quina és la seva manera de procedir?” I aquest personatge respon: “El que fan els romans és crear un desert però anomenar-lo pau ”. I dius: “Ostres!” Tots dos podríem posar uns quants exemples de potències occidentals que en els últims 20 anys han creat deserts i els han anomenat pau. I ningú no ho ha expressat amb tanta clarividència com Tàcit fa 2.000 anys.


  
“A la gent no li agrada que li parlis dels teus fills morts” per Roger Cauielles

Creixen els espais als cementiris per visibilitzar el dol perinatal de moltes famílies que han perdut els bebès que esperaven

La Guida Rubio va perdre el primer bebè que esperava durant l'embaràs, i el segon un any més tard. El seu primer fill viu, com li agrada remarcar, no va néixer fins al cap de tres anys. Però aquell embaràs tampoc va ser fàcil, ja que el va viure amb la por de tornar a passar pel mateix i sense haver pogut compartir el dolor de les dues pèrdues. Per això, anys més tard va decidir formar-se en psicologia perinatal, per poder donar a altres famílies l'ajuda que no va tenir: "A la gent no li agrada que li parlis dels teus fills morts".

El cas de la Guida no és únic. La Sonia Maldonado també va viure el mateix fa vuit anys. El seu fill Jael va morir als disset dies de néixer per una complicació intestinal. A l'hospital es va sentir acompanyada, però quan va sortir no va saber amb qui parlar-ne. No li van explicar com havia de tractar la lactància que tenia establerta, i el psicòleg a qui la van derivar no li va trucar fins al cap de tres mesos. Els amics tampoc van estar a l'altura i se'n van allunyar. Maldonado lamenta que la mort d'un nadó s'entengui com un fracàs que cal superar. De fet, encara recorda com una familiar molt pròxima li va dir que no es preocupés perquè ja en tindria un altre: "No feia ni cinc minuts que havia mort als meus braços i ja volien que el substituís".

La mort d'un fill durant l'embaràs o al poc temps de néixer és una realitat present en força famílies. Segons les últimes dades del departament de Salut, 254 nadons van néixer morts l'any 2017 a Catalunya, i un centenar no va arribar al mes de vida. És el que es coneix com a mort perinatal o neonatal en funció de si la mort és a partir de la setmana 22 de l'embaràs o en el primer mes de vida. Tot i així, les dades no comptabilitzen les pèrdues que es poden produir en les primeres setmanes de gestació.

Un espai per al record al cementiri

"Quan ho vius, creus que el teu cos ha fallat i que no ets capaç de fer el que han fet altres dones", explica Maldonado. De fet, el sentiment de culpabilitat és freqüent en les famílies a qui se'ls ha mort el fill, sobretot en les mares. La necessitat de compartir el dol va ser justament el que va portar la Sonia i la Guida a fundar fa dos anys l'associació Anhel Vallès, formada per una trentena de famílies i en la qual impulsen diversos grups de suport. Aquesta setmana han inaugurat un memorial al cementiri de Sant Cugat del Vallès perquè qui hagi viscut el mateix pugui recordar els seus fills. El nom del nadó es pot gravar en pedres en forma d'estrella i dipositar-hi les cendres.

En els últims anys aquests espais de record s'han estès per Catalunya. El primer va ser a Calaf i de mica en mica altres localitats com Cervera, Tàrrega i Artés n'han recollit el testimoni. Un altre exemple és Sant Salvador de Guardiola, que aquest divendres -coincidint amb Tot Sants- també n'inaugura un. Per a les famílies afectades es tracta de petites fites que ajuden a desfer el tabú que envolta la mort. "La maternitat o paternitat no caduca quan el fill mor", reivindica Núria Caberol, que fa sis anys també va perdre la filla i en fa tres va crear l'associació Little Stars per fer costat a famílies a la Catalunya Central.
Formació als sanitaris

Una altra assignatura pendent és la formació dels professionals sanitaris: "Durant molt de temps els metges han cregut que les famílies no havien de veure gaire els fills morts per no patir". Ho explica Mònica Nonell, una mare a qui se li va morir una de les bessones que esperava i que amb prou feines la va poder veure després de parir.

Una capsa de tendresa per acomiadar el fill que mai va néixer

Des de llavors Nonell demana que els hospitals deixin més temps a les famílies per acomiadar-se dels nadons, ja que amb el trasbals i les presses hi ha famílies que s'acaben penedint de les decisions preses. Justament per evitar això va fundar la plataforma Madres Libélula, que des de fa tres anys ajuda els pares que també vulguin localitzar i recuperar les restes mortals dels fills.

Tenir un record de la maternitat viscuda és fonamental, tant per fer el dol com per reivindicar la identitat de la criatura que ja no hi és. Amb aquesta voluntat, des de l'any passat l'Hospital General de l'Hospitalet de Llobregat és un dels centres que permet a les famílies endur-se records del nadó com la polsera identificativa, la pinça del cordó, les ecografies i les empremtes dels peus. "No hi ha cap família que no se'ls emporti", explica Beatriz Canalis, llevadora i coordinadora de l'Àrea Maternoinfantil d'aquest centre hospitalari. Canalis també considera que és imprescindible donar més temps a les famílies per poder dir adéu al fill que han tingut. Per això l'hospital també guarda els records durant un any per si hi ha pares que necessiten més temps per decidir si volen endur-se'ls.


El meu fill Martí per Lara Bonilla

El dol gestacional és invisible i poc reconegut però cada cop més dones demanen trencar el silenci

Fins que no passes per una pèrdua gestacional no ets conscient de la quantitat de dones al teu voltant que han passat pel mateix i que també han perdut un nadó durant l’embaràs o poc després de néixer. És com una germandat secreta de la qual ningú t’havia parlat. Com tantes altres coses que afecten les dones. Quedar-se embarassada no sempre és fàcil, i això tampoc t’ho expliquen. Ni que la maternitat té capítols foscos. La il·lustradora Paula Bonet ha exposat públicament a les xarxes el seu cas -ha tingut dues pèrdues en un any- i ha contribuït a donar visibilitat a un tema tabú. Gràcies.

La xarxa hi ha respost i moltes dones han aplaudit el gest de normalitzar una pèrdua sovint invisible i han explicat que a elles també els ha passat. A la setmana 20 de l’embaràs, a la 39 o durant el part. El seu primer fill o el tercer. Fruit d’un embaràs espontani o d’una fecundació in vitro. El risc de perdre un nadó durant la gestació és d’un 20%, tot i que les pèrdues més enllà de les 12 setmanes són menys freqüents.

Ens pot passar a totes. Als 25 o als 40 anys, però amb l’edat augmenta el risc. “L’endarreriment de la maternitat fa que els fills es tinguin a edats més avançades i és més fàcil tenir una pèrdua”, explica el cap del servei d’obstetrícia de Dexeus Dona, Bernat Serra.

Li va passar a la meva abuela Pilar. Cinc nenes i un nen que va morir al cap de dos dies d’haver nascut. S’havia de dir Juan, com el seu avi. Li va passar a la meva abuela Mercedes. Una mala caiguda i va perdre el nadó que esperava. Diuen que era nena. El meu pare va ser fill únic. Li va passar a una cunyada i a dues cosines. Una serà mare aviat. L’altra no tornarà a intentar-ho. I a una tieta. I a companyes de feina. I a amigues. Una no m’ho va dir fins que jo vaig passar pel mateix. Per què no s’explica? Per què la meva àvia parla del seu niño, com diu ella, amb naturalitat i jo m’he d’empassar les llàgrimes quan veig parelles de bessons?

Un projecte truncat

Vaig perdre un dels meus fills bessons a la meitat de l’embaràs. Cada cop que algú em preguntava què portava, mentia i deia que un nen. Tenia la necessitat d’explicar-me i dir-li a la cambrera del bar on esmorzo que en realitat eren dos, però que a un ja no li bategava el cor. Però no podia, era massa incòmode d’escoltar. D’això no se’n parla. T’ho guardes i prou. Dos dies després de l’operació -van intentar salvar els dos nens amb una intervenció a l’úter que no va funcionar- el meu entorn, amb bona intenció, ja m’estava animant a girar full. “Has d’estar contenta, tens sort que un estigui viu”. “Millor ara, i no un cop hagués nascut”. “Potser millor així, dos de cop són molta feina”. “Ell no se n’adonarà i, a més, ja té un altre germà”. Cada frase, una fiblada. I m’ho vaig creure. Potser n’estàs fent un gran massa. Vaig deixar el dol en pausa i vaig posar el pilot automàtic.

És un dol molt silenciat i poc reconegut perquè és una pèrdua gens visible. Per als altres és com si no hagués passat res. Però per a la mare, sobretot, aquest embaràs és un fill des del primer dia, té nom i és un projecte de família que s’atura en sec. Tot el que pensaves que passaria, no passa, i això és el més dolorós”, explica la psicòloga Teresa Pi-Sunyer, experta en dol perinatal i responsable dels grups de dol de l’Hospital de la Vall d’Hebron.

El primer aniversari dels bessons el vaig imaginar molts cops. El vaig projectar des del dia que els vaig sentir moure’s dins la panxa. Vaig decidir que cadascun tindria el seu propi pastís. No els faria bufar la mateixa espelma ni tampoc els vestiria igual. En tot cas portarien samarretes del mateix model però de color diferent. Em van regalar dos pitets, dues bosses i dos conjunts iguals. Un no ha sortit mai de la capsa i tampoc m’he atrevit a donar-lo. Els vaig visualitzar fent els primers passos, tots dos a la vegada. I posant-se drets cadascun al seu bressol. El seu pare i jo vam rondinar perquè el cotxet de bessons no cabria per la porta del pis i el cotxe nou se’ns feia petit abans d’amortitzar-lo. Em preguntava si els sabria distingir. Eren idèntics. Ara em pregunto si tindria els mateixos cabells rossos i se li rinxolarien pels costats, com al seu germà. ¿També a ell li agradarien els contes i les cuinetes? ¿O seria més de cotxes i superherois, com el seu germà gran?

Un dol sa passa per parlar-ne

Si la mort ja és un tabú social, el dol perinatal encara ho és més. És diferent del d’altres morts perquè tot passa “per l’imaginari”. “Aquest fill està incorporat al llenguatge, al cap, i s’ha fet un lloc a casa. I per a la dona, a més, forma part del seu cos, que s’ha preparat per tenir un fill i aquesta transformació física i mental no es pot aturar d’un dia per l’altre. Tant el cos com la ment necessiten el seu temps i s’ha de respectar el procés natural. És pitjor tallar-lo o voler-lo accelerar -explica Pi-Sunyer-. El dolor et queda sempre però el dol sa fa que es pugui traspassar aquesta tristesa, parlar-ne i situar aquesta vivència com a part de la família”.

Triar quin nom els assignaríem, quan ja sabíem que un només existiria per a nosaltres, va ser difícil. T’animen a fer-ho però gairebé ningú gosa pronunciar-lo. El seu és un nom que mai cosiré a les etiquetes de la roba ni escriuré al full d’inscripció de l’escola ni el cridaré al parc. Com que va morir als cinc mesos de gestació, tampoc el puc inscriure enlloc. Però el vull posar en escrit. El meu fill es deia Martí.


 “La raó no es té, es fa servir” per  Francesc Orteu

L'Eduard Infante és professor de filosofia a Gijón i pare del Robert, de 18 anys. Publica ‘Filosofia en la calle’ (ed. Ariel), on fa un notable exercici de filosofia aplicada als problemes diaris.

Hi ha una vella dita anglesa que diu: “Per ensenyar llatí al John, no n’hi ha prou amb saber llatí, cal conèixer el John”. Jo hi afegeixo que, a més de coneixe’l, l’has d’estimar.

Quin pensament t’agrada repetir al teu fill?

Només una ànima noble pot estimar més la veritat que el seu ego. O aquesta altra: la raó no es té, es fa servir.

Jo dic als meus: et dono la raó, però torna-me-la si no la fas servir.

M’agrada plantejar els diàlegs no com una confrontació amb algú que no pensa com jo, sinó com una manera de trobar una solució a un problema que compartim.

Però hi ha problemes sense solució.

A la nostra família va arribar no fa gaire el problema de com superar la mort d’una persona estimada i vam conversar sobre el patiment, la nostàlgia i el dol. Vam confrontar opinions fins que el nostre fill va anar trobant la seva pròpia. Amb els alumnes faig el mateix: a partir dels seus interrogants intento oferir-los diferents tipus de respostes. Es tracta d’ensenyar a pensar, no d’ensenyar què pensar.

Sovint, no podem fer altra cosa que compartir la perplexitat.

Quan el meu fill era petit, cada dissabte al matí anàvem a nedar. En el trajecte cap a la piscina municipal sempre trobàvem un sense sostre que dormia en un porxo. Un dia no hi era. En el seu lloc, hi havia flors i unes espelmes. Aquella setmana havia mort. El meu fill es va emocionar i em va preguntar per un dels problemes filosòfics més importants: el mal. Aquell dia no vam anar a nedar, el vam dedicar a intentar entendre com pot ser que permetem que algú mori de fred al mig del carrer.

No parem de parlar de la mort.

Doncs te n’explico una altra. Fa anys era a la sala de professors corregint exàmens quan vaig rebre una trucada. Era el pare d’un alumne, el José, que em demanava que deixés sortir el seu fill perquè la seva mare s’estava morint a l’hospital, de càncer limfàtic. També em va demanar que parlés amb ell i que li expliqués què estava passant perquè s’asserenés abans de passar a recollir-lo. Vaig estar una bona estona pensant què havia de fer. Llavors vaig pujar al departament i hi vaig agafar un vell llibre sense cobertes, tot ple d’anotacions. Vaig anar a buscar el noi, el vaig dur a una sala, el vaig mirar als ulls i li vaig dir: “La teva mare s’està morint i hauràs d’acomiadar-te’n”. Ens vam abraçar i li vaig donar el llibre, amb l’esperança que l’ajudés a superar tot allò que li venia a sobre. Anys més tard, el José va venir a trobar-me i no em vaig poder estar de preguntar-li si aquell llibre li havia servir d’alguna cosa. “No només m’ha servit -em va dir-, sinó que m’he convertit en oncòleg”. El llibre era l’ Enquiridió, un text de filosofia estoica.

Al teu llibre no hi ha una pregunta que tothom s’ha fet o es farà: “Estic preparat per tenir un fill?”

La pregunta no és si estic preparat, sinó si estic disposat a preparar-me. La meva dona diu que ella no va saber quin era el sentit de la vida fins que no va ser mare. Nietzsche afirma: “Qui té un «per què viure» sap trobar el com”.

  
Adolescents, mares i pares 'influencers' per Olga Vallejo

Pares i mares han deixat de ser referents per als fills, substituïts per ‘youtubers’ i ‘influencers’ diversos. Però podem educar els fills i ser els seus referents si ens adaptem a la realitat d’avui

L’adolescència sovint té mala fama. És una etapa d’efervescència emocional que no només sacseja l’adolescent, sinó també el seu entorn. Per això és habitual que qui s’hi troba es queixi i qui encara no hi ha arribat en tingui por, però després de llegir Mares i pares influencers. 50 eines per entendre i acompanyar adolescents d’avui (Ed. Rosa dels Vents), sembla clar que l’adolescència es pot gaudir en lloc de patir-la. De fet, hi ha estudis científics que demostren que el període dels deu als quinze anys té un potencial d’aprenentatge equiparable al dels zero als tres, per tant les famílies tenim una nova oportunitat: “El cervell és plàstic i sempre podem aprendre, però aquesta etapa és un bon moment per fer reformes estructurals. Ja hem fet la casa, ara podem desconstruir per tornar a construir el que calgui”, proposa Eva Bach, pedagoga i escriptora, col·laboradora del Criatures i coautora del llibre. Ella i la Montse Jiménez, professora de secundària a Palafrugell, són les responsables d’aquest llibre que proposa 50 idees perquè les persones adultes ens actualitzem, començant per connectar amb nosaltres mateixos per després poder connectar amb els fills i convertir-nos en la seva millor influència. Però sobretot és un llibre que t’empodera, et dona ganes de ser millor persona, de voler fer les coses bé sent coherent i conscient de les teves limitacions. Les autores parteixen de la seva experiència com a mares i educadores, a més del treball de camp que han fet amb més de 1.500 joves -entre 12 i 20 anys de diferents entorns socioeconòmics de Catalunya, les Balears, el País Basc, Andalusia i el País Valencià-, preguntant-los pels influencers que segueixen, les persones del seu entorn que admiren, què és el que menys els agrada dels adults o què haurien d’aprendre.

DE LA TEORIA A LA PRÀCTICA

El que proposen les autores és que escoltem l’altre per educar-lo. “No pots anar amb els teus principis educatius per davant, primer van les persones, saber què sent i necessita, i després ja ajustaràs els principis i educaràs”, diu l’Eva. La Montse afegeix que ens hem de deixar ensenyar pels fills i filles adolescents: “Ens poden ensenyar moltes coses, només hem d’escoltar-los i ser conscients que sempre podem seguir aprenent. Arrosseguem una motxilla ideològica que hem rebut, però ara estem educant en un altre temps i unes altres persones. Hem de relaxar-nos, ser menys rígids, no focalitzar tant en temes estrictament normatius i tenir una altra mirada cap a la vida”. Llegim al llibre: “[...] La proximitat, la disponibilitat i la comprensió adultes són crucials. [...] Els fills i filles o alumnes només ens explicaran el que siguem capaços d’escoltar sense jutjar-los ni ferir-los”.

UNA BONA COMUNICACIÓ

Ens fixem en els protagonistes de la fotografia del reportatge. A la família d’en Xavi (47) parlen molt. Tant ell com la mare de les criatures, la Raquel (44), sempre han tingut clar que tenir una bona comunicació era important. Els fills, que ja són adolescents, en Quim (15) i la Maria (13), és el primer que em diuen: “Parlem molt, ens expliquem com ha anat el dia, el que és bo i també el que és dolent”, diu ella, i el germà afegeix: “A mi m’agrada que ens expliquem les coses”. Des d’un principi es nota que, sobretot entre els germans, la comunicació és molt fluïda, s’ho expliquen tot, “fins al punt que ens n’acabem assabentant, perquè un o l’altre ens ho diu a nosaltres -apunta el Xavi-. Ja els hem dit que no cal que ens ho diguin, tret que sigui alguna cosa greu, llavors sí, però si no ja estem tranquils sabent que confien l’un en l’altre”. Tot i així, el pare creu que la relació és complicada perquè “estan en una edat que els pares som un pal i tu ja pots anar dient, que si ve un amic seu i li diu tot el contrari el que val és el que diu l’amic”.

    La proximitat, la disponibilitat i la comprensió adultes són crucials

Els horaris de feina, institut, deures, estudiar i activitats, no sempre els permeten coincidir, però solen trobar-se a la tarda i els vespres, a més de fer activitats plegats: la Maria mira sèries amb la mare, en Quim anava al gimnàs amb el pare i fan teatre tots quatre, almenys els Pastorets. “Costa trobar espais per ser-hi tots, és complicat competir amb els amics però els dinars a casa els avis o amb la colla d’amics són sagrats. Els mesos d’estiu són fantàstics perquè tots estem més relaxats. Ara, quan comença el curs la tensió es nota, fins i tot amb la parella”, comenta el Xavi. Com a pares sempre han dit als seus fills que poden comptar amb ells passi el que passi. “Si ens necessiten hi serem”. I quan ha fet falta hi han sigut. “Llavors veuen que la teoria és veritat a la pràctica. La resta passa a un segon pla i el principal és que ells estiguin bé”, assegura la mare.

    Els fills i filles o alumnes només ens explicaran el que siguem capaços d’escoltar sense jutjar-los ni ferir-los

Per a l’Eva Bach, que els joves convisquin amb influències externes tan potents i atractives com la tecnologia o les xarxes socials no pot ser una excusa. “Els adults (mares, pares i educadors) hem de ser com fars que emeten una llum pròpia diferent de la que poden trobar en qualsevol dispositiu tecnològic. Necessiten ports segurs, amb aigües emocionalment calmes, que temperin les seves pors i la seva agitació”. El jovent entra a la xarxa per comunicar-se i aconseguir reconeixement, “es connecta per distreure’s i evadir-se d’una realitat que no sempre els agrada o per trobar resposta i sentir-se acollit amb temes essencials de la vida que no parlen amb el seu entorn perquè troben que hi ha massa prejudicis”. ¿Però com se’ls treu del món virtual? L’ideal és haver-los ofert durant la infantesa temps online i offline ben regulat. Arribada l’adolescència s’han d’establir pactes i donar alternatives per contrarestar la tecnologia. Parlar amb ells, preguntar-los què necessiten i què pot resultar igualment atractiu per estar menys temps connectats. Bach proposa “explicar-los de manera tranquil·la que també volem gaudir de la seva companyia i és la nostra responsabilitat fer-los veure que han de recuperar altres espais de la seva vida que han perdut. Que els fills i filles proposin i, a partir d’aquí, anar provant, assaig-error, buscar fins que trobem la manera”.

    "Hem de ser com fars que emeten una llum pròpia diferent de la que poden trobar en qualsevol dispositiu tecnològic" .     Eva Bach - Pedagoga

Fa dos anys la Berta (15) estava molt “viciada” a YouTube. Els pares sabien quins instagramers i youtubers seguia, “però sempre deien que tots eren tontos, encara que els explicava el que feien”. Si no ens agrada el que veuen a les xarxes o pot generar un risc per a ells, Montse Jiménez proposa que ho diguem, “però escoltem-los també, així serà més fàcil que hi empatitzem, i després ja els orientarem. És important que compartim el nostre criteri, hem d’ensenyar-los a tenir criteri i a saber triar perquè si no ho farà un algoritme”. La Berta creu que ara està menys enganxada perquè els influencers no li interessen tant -diu que fan bastantes tonteries- i que també ha tingut en compte el que li argumentaven els pares, que no podia estar tot el dia mirant la pantalla. Reconeix que ara té més confiança en els pares que fa un parell d’anys, “els explico més coses perquè hi confio més i perquè també vull que confiïn en mi”. En funció del dia, de com els pares i ella estiguin, té la sensació que l’entenen més o menys, encara que admet que s’esforcen per entendre-la. Considera que té una bona relació amb tots dos tot i que és diferent: “La mare i jo som molt iguals i sempre discutim. Després ve el meu pare a posar pau. Quan ella té un mal dia, es posa nerviosa, em posa nerviosa i ja la tenim armada”. Si tingués una vareta màgica la Berta demanaria que els pares no s’enfadessin tant a la més mínima i la deixessin més tranquil·la. I si ells tinguessin la vareta? “Segur que demanarien que els fes més cas”.

Llibres sobre l’adolescència

Mares i pares influencers. 50 eines per entendre i acompanyar adolescents d’avui, d’Eva Bach i Montse Jiménez (Editorial Rosa dels Vents, 2019).
40 marrones con hijos adolescentes (y cómo afrontarlos con cariño), de Javier Valverde (Larousse Editorial, 2019).
30 manaments per tractar amb adolescents, de Juanjo Fernández Solà (Editorial Claret, 2018).

Les flames i l’aula per Jaume Funes

No sé si, al començar novembre, quan es publiqui aquest text, haurà millorat o empitjorat l’atmosfera social que ens envolta. Jo escric sotmès a interrogatoris mediàtics sobre si la vida convulsa d’una societat fraccionada avui dia en què els nostres adolescents són actius ha d’entrar a l’aula, ha de ser objecte d’atenció educativa per part dels adults que els eduquen ensenyant. Totes les vegades que m’ho han preguntat he dit que sí. Advertint, però, que es tracta que entri la vida, tot allò que és vida significativa per a l’adolescent i no només allò que un professor, en dies estranys, considera important.

La setmana passada, quan entraven a l’aula, les pupil·les de bona part d’ells encara reflectien les flames que veien en múltiples pantalles. Venien de compartir relats construïts dinàmicament amb la suma de les seves experiències digitalitzades. Alguns fins i tot ensenyaven als passadissos la seva selfie de barricada. Travessaven la porta i... tocava fer operacions amb exponents, usos d’un pronom feble, història d’Amèrica. Potser alguns tenien l’estranya incertesa, l’esperança, de saber si algun dels seus adults profes intentaria descobrir com se sentien. Fins i tot és possible que algun altre estigués desitjant sentir idees diferents de les que sentia a casa.

És clar que a l’escola hem d’abordar (no només parlar-ne) el que està passant fora, forma part de la vida i modifica les condicions educatives de l’alumnat. Però s’ha de fer considerant alguns criteris. Descobrir primer què i com els preocupa (o com els hauria de preocupar) per no donar respostes a problemes que no tenen. Fer sortir les diferents aproximacions, vivències i opinions, fent surar la complexitat. Treballar per descobrir les simplificacions dels eslògans que els adults els han venut o que ells mateixos han creat. Tenir com a objectiu fer-los descobrir tot allò que, sent diferents, tenen de comú (la seva condició jove compartida). Preguntar sobre què (i com) canviarien de la societat. Ajudar-los a descobrir la diferència entre radicalitat i violència... I, quan preguntin “ Senyo, vostè què pensa?”, saber explicar de manera humana i no militant les raons que ens fan pensar d’una manera o altra, sense que comporti fer sentir-se estranys els que a la classe no pensen com nosaltres. Cal recordar que no es tracta de guanyar adeptes sinó d’ensenyar a pensar i a conviure.


 A l’insti he canviat d’amics per Trinitat Gilbert

El canvi de primària a ESO pot suposar tenir nous amics. Sovint els grups s’amplien i sumen els de la infància a els nous, però altres cops canvien radicalment. Els adolescents busquen models d’iguals perquè busquen construir una identitat pròpia

La Núria Delgado (16 anys) recorda que tot va passar a 1r d’ESO, amb el canvi tant d’escola com de població on cursava els estudis. “La primera meitat de 1r d’ESO encara vaig estar-me amb les amigues de sempre, però després tot va canviar”, recorda. Ara, quan hi pensa, troba que hi va haver diversos motius. Un és que les amigues de sempre, més extravertides, de seguida es van fer amb els nous de la classe. “Jo soc més aviat tímida, i em costava posar-me al seu lloc”, diu la Núria. Així que, amb poc temps, es va sentir desplaçada i sola. I això “malgrat que amb les amigues de l’escola ens teníem molta confiança, però el fet de ser més tímida va fer que em jutgessin”, pensa la Núria. És una teoria seva, que tampoc no ha contrastat mai, i que neix més de les sensacions que va tenir. Bé, “sola, sola, tampoc, perquè com que veia que amb el grup de les amigues de sempre no hi podia entrar perquè l’havien ampliat sense mi, doncs, me’n vaig buscar d’altres”, diu. A 2n d’ESO, la mecànica va ser si fa no fa la mateixa, però a 3r ja no va ser així. “A 3r d’ESO vaig fer les amigues de veritat, que mantinc, i no n’hi ha cap que sigui de les de primària”, diu.

I és que el concepte amistat la Núria el valora molt. “Per a mi tenir una amiga o un amic és tenir algú en qui pots confiar plenament i que t’ajuda a créixer com a persona”, diu. Un bon amic també “t’aconsella correctament”. En resum, diu, “és com una família, però la triem nosaltres”.

IDENTITAT PRÒPIA

La pedagoga i psicopedagoga Eva Font García sosté que “l’adolescència és una etapa vital en què es busquen models d’iguals per construir una identitat pròpia”. Dit amb altres paraules, és just el temps en què hi ha “les separacions reals i concretes”. I tant poden ser físiques com també d’altres àmbits, com ara de jocs o de preferències. “També fugiran de les preferències dels pares o de tot allò que els caracteritzava de petits”. El pedagog Xavier Ureta hi coincideix. “A l’adolescència es produeixen canvis físics i psicològics, i és quan es decideix quin són els amics, en funció de les afinitats, les aficions o els costums”, diu. En canvi, “els amics de la infància no es trien, sinó que sovint els escull l’entorn: les amistats de la família, l’escola on et matriculen, el lloc on passes l’estiu”. Per això, “no ha d’estranyar que les amistats de la infància no perdurin tota la vida, si no és que hi ha hagut pel mig alguna vivència que les hagi marcat”, apunta.

    "A l’adolescència es produeixen canvis físics i psicològics, i és quan es decideix quin són els amics, en funció de les afinitats, les aficions o els costums” diu Xavier Ureta - pedagog

Quan això passa, quan l’amic de la infància no perdura, “cal preparar criatures i joves per al dol que suposa la pèrdua de la que semblava una gran amistat”, afirma Ureta. Les eines que hi ajudaran són la relativització i l’objectivitat. El pedagog també afirma que als fills “cal educar-los en el sentit més profund de l’amistat”, perquè serà “educar-los en la lleialtat, la solidaritat, la generositat, l’empatia, el respecte i l’estima”. De fet, és tan important treballar aquests valors que “no ens ha d’amoïnar que els joves vagin concretant quins seran els seus amics de tota la vida, que es poden comptar amb els dits d’una mà”, explica Ureta. Si es treballen aquests valors, si es tenen assumits, s’acceptaran les diferències, perquè “els bons amics accepten els defectes o les mancances amb bon humor”, diu Ureta. El pedagog també afegeix que l’amistat, perquè sigui de veritat, ha de tenir correspondència.

    L’amistat, perquè sigui de veritat, ha de tenir correspondència

Un altre tema és el rol de la família i dels mestres en la tria dels amics dels adolescents. “El seu rol és orientar-los però sense posar-s’hi enmig”, alerta Ureta. És més, “és recomanable no parlar mai malament de cap amistat dels fills”, diu el pedagog. Així que “és millor interessar-se pel que fan, pels ambients que freqüenten i, quan sigui el cas, fer alguna reflexió que els ajudi a repensar la conveniència de les amistats concretes”. El millor consell, per parlar dels amics, és “la prudència i la complicitat amb l’adolescent”.

Seguint el fil dels canvis, la pedagoga i psicopedagoga Eva Font rebla el clau dient que “les separacions i els canvis van lligats amb nous interessos, als nous valors i a les diferents maneres de créixer i de vincular-se socialment”.

    És recomanable no parlar mai malament de cap amistat dels fills

Per la seva banda, l’escriptora Siri Hustvedt, que va visitar Barcelona recentment, sosté que tenir un amic vol dir admirar-lo. “L’estima entre els amics, sobretot en l’adolescència, és admiració mútua pel que són i per allò que imaginen que seran en un futur”, explica l’escriptora de Memòries del futur (Grup 62). Curiosament, Hustvedt, que també és neuròloga, opina que, a mesura que les persones es fan grans, dilueixen el pensament sobre què seran els seus amics, perquè el futur comença a fer-se petit.

L’AMISTAT EN ESCENA

Si hi ha una novel·la referent quan parlem d’amistat és El petit príncep, d’Antoine de Saint-Exupéry, una lectura molt recomanable per als adolescents. Hi ha un diàleg entre el protagonista i un dels personatges que coneix, la guineu, que defineix de forma senzilla què és l’amistat:

Petit Príncep: Què vol dir domesticar?

Guineu: Vol dir crear lligams.

Petit Príncep: Crear lligams?

Guineu: Es clar. Per a mi, de moment només ets un nen igual que cent mil altres nens. I no et necessito. I tu tampoc no em necessites. Per tu només soc una guineu igual que cent mil altres guineus. Però, si em domestiques, ens necessitarem l’un a l’altre. Per a mi seràs únic al món. Per a tu, jo seré única al món...

Molt gràfic, oi?

La felicitat personal es treballa

L’amistat a l’adolescència va lligada a la felicitat de sentir-se entre iguals. I tot plegat passa en un moment vital en què, per formar-se la pròpia identitat, és millor estar amb els amics que amb tot el que ens remet a la infància. Ara bé, el filòsof Norbert Bilbeny assegura que “la felicitat es treballa”, requereix un treball personal. Com? “Tenir curiositat, estar ocupat, no competir, no recriminar, fer projectes. Tenir il·lusió sense fer-se il·lusions. Valorar sempre allò que es té, allò que ens envolta i els que ens envolten, com si es tractés del nostre descobriment i el dia d’avui fos l’únic dia per gaudir. I, mentrestant, estimar, més que esperar ser estimat”, escriu Bilbeny en el llibre Filosofia per sortir de casa (Columna). En resum, en paraules del filòsof, “el desig de felicitat i el dret a la felicitat estan lligats al fet de voler romandre individualment en el temps i al fet, també, de voler mantenir el vincle amb els altres”. Perquè la felicitat “és una aspiració personal. Cadascú la desitja a la seva manera”.


Uns contes de la Mireia Marés pel vostre gaudi

Mireia Marés és educadora social de formació, mare de quatre fills de professió. Dedicar-me a ells les vint-i-quatre hores del dia, ha fet que trobi forats de temps que creia que no existien i, els he convertit en les meves històries menudes, bocins del dia a dia, de vegades còmics de vegades desesperants, d'una família de sis amb un gos adossat. Em ve molt de gust fer-us a mans aquests contes, espero que gaudiu amb la lectura d’aquestes «històries menudes, retalls quotidians d'una vida gens rutinària».

L'ovella negra per Mireia Marés Vergés

Dinar de dilluns i només som dos a taula; jo i el menut defensor fervent del Karma -la Karma, com la coneixem a casa- i convençudíssim de que la vida és acció reacció.

-tu saps què és l'ovella negra, mama?- em diu sense aixecar el cap del plat.

-què vols dir?- li pregunto buscant una pista abans d'entrar en qualsevol fregat d'aquells que llavors no sé com sortir-ne.

-no sé- diu pensatiu- imagino que no és ben bé una ovella perquè avui a fora l'escola, unes mares deien que cada casa en té una. En tenim nosaltres?

No sé ben bé si puc riure, és molt seriós ell i quan pregunta, sempre espera una resposta a l'alçada de la seva inquietud.

-diuen ovella negra a algú, de la família o no, que sobresurt d'alguna manera.

Sembla que en té prou. No em mira però tampoc menja. El silenci comença a pesar i intento buscar dintre meu alguna manera simple de concretar-li el terme.

-així- deixar anar de sobte-  la nostra ovella negra és la meva germana gran, no? Sempre sobresurt d'alguna manera -busca límits- com dius tu.

-no diria jo que aquesta és ben bé la definició. Quan diuen ovella negra...

-ja sé, és ell, el meu germà. Sobresurt. Sempre sobresurt perquè és més alt i tossut que cap de nosaltres.

-no. No és això. Tots som diferents però això no ens defineix com a ovelles negres.

-doncs és ella. La més petita. També sobresurt, és diferent i em posa "negre" moltes vegades. Calla!  així, potser sóc jo!

-em deixes explicar-te més bé què seria una ovella negra?

-ooohhh mama. Ho acabo de veure, la de casa ets tu. No sobresurts perquè ets baixeta però sempre estàs a tot arreu, ho saps tot i controles tot, horaris, extres, esmorzars, dinars sopars, roba....

- no, això tampoc seria- li somric complaguda.

-el papa? El papa podria ser-ho. És diferent els altres papes, canta, toca la guitarra, fa teatre i extraescolars amb mi. Vaja. Tota una ovella negra.

- que noooo. Una ovella negra, seria algú que trenca motlles, que va en una direcció molt diferent a la resta. Que no encaixa en el que per la majoria és la normalitat.

-vaja doncs, arribats a aquesta conclusió, en aquesta casa ho som tots.

Surt de la cuina i agafa la pala de ping-pong, i li etziba  cops a la pilota contra la paret i entre palada i palada el sento murmurar  - ja és ben curiós que amb tanta gent al món coincidissin sis ovelles negres en una mateixa família.  Som com un ramat i això, també ho deu haver fet la Karma!.



Quatre colors

-et fa mal- em diu ella mentre mira l'habitació acabada de pintar. Té setze anys i està vivint, al mateix temps que jo, cada un dels canvis que pateix la casa i pateixo jo.

Em sento els ulls a vessar, és cert que em fa mal.

-mama, no passa res- em regala, mentre m'agafa la mà -només és una habitació grisa.

-tu i jo sabem que no és només això, no?

-sí, però tota la resta la porta la vida, no pots aturar-la.

Ella marxa somrient, com qui no ha dit res, com qui no t'acaba de despullar amb dues paraules.

Només una habitació grisa. L'HABITACIÓ EN MAJÚSCULES. L'habitació que fa poques hores tenia una paret de cada color, un color per cada un d'ells, l'habitació de les joguines, dels contes, del terra acolorit i de moltes estones de nines, cuinetes, cotxes i trencaclosques.

Me la miro amb el rodet regalimant el gris per la meva mà. Ara serà l'espai del preadolescent que vol deixar la seva pell de nen i la llitera que comparteix amb tercer en la línia successòria i, no vol colors, ni cotxes, ni nines, ni tan sols vol la manta de "l'Spiderman".

-mama- insisteix des de lluny la pubilla - no te la miris més, ell la vol així i encara que no tingui els colors, tu saps que els portem a dintre- riu sorneguera.

És tan bonica, de vegades em llegeix tan bé l'ànima...

-us feu grans- dic intentant treure veu quan el que voldria és aturar aquesta creuada.

-sí, però tu sempre dius que això, a més de ser el que ha de ser, porta nous camins i que t'encanta descobrir-los amb nosaltres, no? Deixa'l créixer -mama- que ja se li veu l'ombra del bigoti.

El riure trenca aquest instant de recança i me la miro. En quin moment exacte ella s'ha apoderat dels meus relats ?

Deu ser cert allò que diuen, que encara que no ho sembli, el que els expliquem dia darrere dia, els hi queda per dins i surt quan menys t'ho esperes.

L'habitació, ara és grisa, i ha adquirit una olor si més no peculiar, d'hormones, roba pel terra i moltes estones en horitzontal, però ella, ella m'ha ensenyat que els estem omplint de tota la paleta cromàtica i que van aprenent com fer sortir el color que toca segons bufi la vida.
Quatre colors, quatre camins, quatre vides que no s'aturen malgrat algun dia hi hagi tempesta per dintre.

Avui, la meva tempesta.


El cap d’Any

-Altra vegada cap d'any eh, mama!- em diu el preadolescent ensopegant amb les maletes de vacances i els llibres pel nou curs.

-si, a punt?- li deixo anar amb mitja rialla.

-tu sempre vas al revés del món, ho saps no, que els altres ho celebren al desembre?- m’etziba sorneguer.

-nosaltres no som els altres i ho saps. Aquí l’any nou comença ara, quan el món es pentina altre cop per encertar un nou curs amb tot el que això comporta.

Per avançar- li dic- cal aturar-se.

I abans que els rellotges tornin a manar, els extraescolars s’imposin i els dies s'allarguin com xiclets, ens aturem.

Nosaltres ens aturem.

Ens mirem als ulls tots sis i posem paraules als propòsits del nou any. Si, aquí l’any nou comença ara, sense campanades ni raïm, sense el primer anunci o el cotilló de torn.

Asseguts parlem de les pors del nou curs, dels canvis, de les expectatives, del que podem aportar a la resta per a fer més planer el camí o del que la resta ens pot donar quan tot es torna pujada.

Plorem, de vegades plorem i ens abracem, plors que es tornen rialles i nervis, però encara que ens vingui per davant tot un repte, sabem que som un equip, i que mai defallirem si seguim fent amb amor el camí que hem escollit per separat, però que d’una manera o altra farem plegats.

Creieu-me si us dic que no hi ha millor moment per celebrar l’entrada del nou any, per fer llistes, canvis i decorar somnis, perquè si ens entestem a posar dates als calendaris, aquesta és la més encertada.

Ah - i només a mode d'aclariment, el raïm, ara, està boníssim- ho dic pels més nostàlgics.

Feliç any nou a tothom i que els Déus us siguin propicis.


Testos i Olles

Ses illes et canvien. Ho diu el meu fill petit, amb els ulls oberts com plats en veure'm sense la part de dalt del banyador.

L'adolescent de casa, reina del postureo instagramer, em mira desafiant, més aviat avergonyida i em deixa anar, contundent, una frase lapidària -les que no ens hem fet una foto d'esquenes en toplees som la resistència-. M'encanta. Té uns quinze anys molt ben posats. Empoderada i de idees clares no tolera ni un sol microgest que delati una societat amagadament masclista. Però la innocència segueix desconcertada.

-Mama tapa't que així no podrem ensenyar cap foto- em retreu i jo li dic que no fa falta ensenyar-les, que viure-les sense necessitat de fer-les és l'essència de la vida. Em somriu poc convençut i, tossut em passa la seva tovallola -no trobes que hi fa fred avui aquí a la platja?.

Està clar que el “canvi”no està ben vist per cap d'ells i jo, em deixo anar sabent del cert que un dia, també “canviaran” i qui sap llavors, què és el que ensenyaran.

Ses illes et canvien, o no. Catorze anys donant pit a qualsevol lloc i ara resulta que em cal tapar-me per prendre el sol.

Que els testos s'assemblen a les olles que li expliquin a una altra.


El ferro

Del meu pare,  en recordo poques coses.

La mare es mira el plat ple de llenties i es queixa. Sempre em diu que n'hi poso massa i els meus menuts somriuen, es coneixen la conversa de principi a final i saben, com jo, que sense voler se les acabarà menjant.

-Les llenties porten ferro- li dic mentre em faig lloc a taula. El meu pare sempre ho deia i nosaltres, ens passàvem el dinar buscant-lo entre llentia i llentia però res, mai vam trobar-lo.

Ella remena amb la cullera. Té la mirada perduda i un dels petits em diu:

-Què fa la iaia? Compte llenties?.

-No, les remena per refredar-les. Mare, que cremen massa? Li pregunto amb tendresa.

Ella em mira sense paraules i segueix remenant el plat de llenties.

A cada cullerada deixa la ment en suspensió, com si anés de viatge, lluny de nosaltres. El xivarri contrasta amb la seva calma, amb el seu silenci pensatiu, amb la seva memòria de butxaca, i mentre la taula es buida de comensals i jo segueixo asseguda davant d'ella, em rodola una llàgrima cara avall i em retorna per primer cop la mirada i em diu amb veu preocupada -sempre m'he preguntat on amagava el ferro el teu pare.

Em deixa sense resposta, sense paraules.
-Ell, mare?

-Si, no ho recordes, era ferrer, qui sap on el posava.

L'abraço i em somriu. Em té l'ànima robada. Aquest viatge que ha emprés em regala sovint, trossets d'ella que obviava i em fa feliç, estranyament feliç entre la tristesa que m'arrossega pel seu torrent en blanc.

Reescrivim la història a cops de records fets a mida.

I amb l'última cullerada de llenties a la mà em deixa anar:

-Tu saps com es deia el teu pare?.


Potser demà

-Què fas menuda? - li pregunto en veure-la concentrada escrivint el que sembla una carta.

-Escric per no oblidar.

-Per no oblidar, què?.

-Com vull ser. M'escric una carta per quan sigui gran i hagi oblidat com era ser petita. Per si em passa això vostre.

-Això nostre?.

Em mira seriosa.

-Això que us passa a vosaltres- em sentencia.

-I em pots explicar què ens passa a nosaltres?

- Que heu oblidat, mama, que heu oblidat.

Fa una pausa. Llarga.

- Ja sé que teniu molta feina, però mai jugueu si no us ho demano. Heu oblidat que us agradava. Que mai estàveu cansats, que era divertit fer la croqueta pel jardí, perseguir sargantanes, comptar cuques de llum, bufar dents de lleó, trobar formes als núvols, fer perfums amb pètals de flors...

- Home, no ho hem oblidat, no creus, totes aquestes coses les hem fet amb tu, no?

- Però la diferència és que les feu per mi i no per vosaltres. La resta de dia el passeu corrent darrere un temps que s'escapa. Feu tard, sempre tard, però a mi no m'ho sembla, no m'agrada haver d'afanyar-me.

Respira. Respiro. És massa interessant la reflexió com per passar-la per alt.

-Però de vegades fem tard, i ser puntuals també és una virtut- li dic.

-Qui va inventar els rellotges?- em pregunta sense mirar-me - li escriuré una carta també, ha de saber que va capgirar la vida, perquè ara tothom està pendent de que les hores ens diguin què hem de fer i no escoltem el que de veritat desitgem fer. Si mengéssim quan tenim gana, dormíssim quan tenim son, saltéssim els bassals quan plou o robéssim ombres als arbres els dies de massa sol, la vida seria més bonica.

Però ara escric la meva carta - sospira- per dir-me a mi mateixa quan sigui gran que un dia vaig ser petita i potser demà ho hauré oblidat i no podré seguir jugant sense preocupar-me per res més durant una estona. De què serveix fer alguna cosa pensant sempre en la que vindrà després?

Muda. Així m'ha deixat


Educar per cooperar per Esther Escolán
Si les escoles posen èmfasi en l’aprenentatge cooperatiu, de retruc estaran entrenant l’habilitat de treballar en equip, la del diàleg i la de la capacitat resolutiva

Són dos quarts de dotze del migdia i el pati de l’Escola Guillem de Mont-rodon de Vic (a la fotografia) comença a omplir-se de nens i nenes de 2n de primària. És l’hora d’educació física i, mentre s’acosten al pati de dalt, observen que hi ha una sèrie d’objectes i targetes repartits per terra. Bastons, cons, pilotes, cèrcols, totxanes de plàstic, un matalàs... Abans que la curiositat els envaeixi, apareix en escena Xevi López, el professor d’educació física, i els demana que s’acostin.

Un cop asseguts en forma de rotllana, el docent els explica en què consistirà la sessió d’avui: en grups de quatre, caldrà que resolguin diversos reptes en què la planificació, la coordinació i l’enginy seran claus. A les diferents ubicacions, caldrà que entre tots els membres del grup i ajudant-se només de quatre bastons, enlairin una pilota. D’altres hauran de fer encaixar un cèrcol en un con amb un únic llançament a quatre mans, o bé fer tres tocs de peu entre tots amb la pilota abans que caigui a terra, desplaçar un matalàs ple d’estris de gimnàstica d’un lloc a un altre entre tots sense perdre res pel camí, o construir un camí amb les totxanes de plàstic per poder traslladar-se d’un punt a un altre sense tocar a terra...

    Totes les dinàmiques plantejades en la sessió apel·len a la cohesió del grup i l’entesa entre les parts

Totes les dinàmiques plantejades en la sessió apel·len a la cohesió del grup i l’entesa entre les parts, bases totes dues de l’aprenentatge cooperatiu. A l’escola ja fa gairebé 20 anys que l’àrea d’educació física treballa seguint aquesta metodologia, que s’ha comprovat que reforça les habilitats socials dels infants. La resta d’àrees també la incorporen de manera recurrent, però, tal com reconeix Ia Camps, fins fa poc professora d’educació física al Guillem de Mont-rodon, d’on també va ser cap d’estudis durant una època, “tot depèn del tarannà del docent que imparteixi la matèria en qüestió”.

La tasca de l’Ia i el Xevi al capdavant de l’assignatura d’educació física -amb els grups que el curs passat feien 2n i 5è de primària al centre- ha servit de matèria d’estudi per al llibre Educa’ls per cooperar (Eumo). Ells aportaven la part pràctica en forma de narrativa, però la part més tècnica i teòrica, per entendre’ns, l’hi posaven Joan Arumí i Gemma Torres, professors d’educació de la Universitat de Vic - Universitat Central. Aquest tàndem universitat-escola ha servit per teixir un assaig sobre el potencial de l’aprenentatge cooperatiu en el marc de l’escola des d’un doble vessant: perquè la canalla incorpori tot un seguit de competències interpersonals i perquè l’escola incorpori noves estratègies per atendre la diversitat que hi ha a les aules.

GRUPS REDUÏTS I HETEROGENIS

La idea d’elaborar aquesta mena d’assaig va sorgir de la tesi doctoral d’Arumí. “Jo havia fet la tesi amb un equip de bàsquet de nens d’11-12 anys. En lloc de ser un entrenador autoritari, els deixava parlar i dir la seva després dels partits. Al principi solien queixar-se de l’àrbitre, dels insults, etc., però a poc a poc va anar apareixent l’autocrítica, la responsabilitat personal, la necessitat d’ajudar-se entre ells... Va ser quan vaig lligar el tema de la tesi amb la teoria de l’aprenentatge cooperatiu”. Arumí va voler replicar l’experiència en una escola, i és quan va tenir notícia de les dinàmiques cooperatives que practicaven el Xevi i l’Ia, “basades en grups reduïts, heterogenis, buscant el diàleg entre ells abans de l’activitat, el repartiment de tasques, la tria del portaveu, la planificació, etc.” Lluny d’establir unes dinàmiques rígides, el Xevi explica que es van adaptant “a l’edat i l’etapa madurativa dels infants”. L’evolució també es nota a final de curs, quan el grup classe ja acumula un recorregut de nou mesos: “Al principi senties que dedicàvem molta estona al diàleg i poc a l’activitat física, però a mesura que les estratègies es van consolidant veus que cada cop necessites menys temps per al diàleg i tot rutlla sol”.

EQUILIBRI DE FORCES

Al començament del llibre, els quatre autors defineixen la cooperació com una habilitat comunicativa que implica una relació amb l’entorn. Quan se’ls pregunta si els infants tenen una predisposició innata a col·laborar amb els seus iguals és quan sorgeixen els dubtes. L’Ia diu que sí, “perquè si no no podrien incorporar aquest tipus d’aprenentatge”. I afegeix: “Al centre hi ha activitats que ajuden a potenciar aquesta habilitat i d’altres que no; a les que sí, hi ha moments que veus com les habilitats dels infants flueixen i l’aprenentatge és relativament ràpid”. Per la seva banda, el Xevi apunta que “de petits solem ser molt egoistes” i és a primer i segon de primària “quan hi comença a haver un canvi”.

    El primer que cal fer són activitats que cohesionin el grup perquè es coneguin entre ells

En qualsevol cas, destaca el Xevi, “el primer que cal fer són activitats que cohesionin el grup perquè es coneguin entre ells”. I puntualitza: “El docent també ha de fer aquesta prèvia per conèixer els perfils abans d’agrupar-los entre ells”. L’observació, apunta l’Ia, “permetrà agrupar-los en funció dels lideratges, necessitats, etc.” El que es busca, afirma l’Ia, “és que tothom participi en l’activitat de la mateixa manera i pugui dir la seva opinió, i no que els tímids es quedin enrere i els extravertits portin la veu cantant”. La clau, afirma la docent, “és que els grups siguin heterogenis per equilibrar personalitats i habilitats”.

EL ROL DEL DOCENT

El paper del docent en aquest nou marc també canvia. “El teu protagonisme desapareix, planteges l’activitat als infants, els presentes els recursos de què disposen i et retires a un segon pla. Passes a ser un guia que els acompanya i els dona suport en funció del que et demana cada petit grup, no ja el grup classe”, assenyala Camps, que manifesta que aquesta nova forma de treballar també “t’ajuda a atendre millor la diversitat que coexisteix a l’aula”.

A parer de Xevi López, “a través d’aquest nou rol tu observes i vas analitzant l’autonomia i la iniciativa de cadascú, com es relacionen entre ells, les seves capacitats motrius...”. És, per tant, “una nova manera d’avaluar-los, a ells i a les dinàmiques que fas servir a classe”. A més de ser una manera de treballar “que respecta molt més el ritme d’aprenentatge de cadascú”, tal com subratlla l’Ia, en paraules del Xevi es tracta “d’un aprenentatge entre iguals”. Això vol dir, explica, que “ells i elles s’ajuden, fent tombarelles, per exemple. Aprèn qui rep l’ajuda, però també qui ajuda, ja que l’activitat acaba sent un repte de grup i, com a grup, treballen per assolir-lo entre tots”.

Gestió de conflictes. Empoderar els infants

Ia Camps insisteix en la idea que l’aprenentatge cooperatiu ajuda a gestionar millor la diversitat: “A l’escola tenim nens i nenes d’orígens i entorns familiars molt diversos i aquest tipus de dinàmiques els permeten incorporar nous recursos per gestionar situacions molt diverses”. Al final, no és res més que la capacitat de treballar en equip, que fa que es reforcin moltes habilitats. Arumí parla de “l’autocrítica i autoavaluació, ja que són ells mateixos els que valoren què els ha funcionat i què no i busquen alternatives”. L’Ia hi afegeix “l’autoestima, el diàleg, l’empatia i el respecte per la diversitat” i el Xevi apunta que també ajuda en la resolució de conflictes. “En cada conflicte que apareix, ells troben una estratègia diferent per gestionar-lo”, assenyala. A l’escola s’intenta que siguin ells els que resolguin el problema: primer entre els que formen el grup reduït i després, si no funciona, amb l’ajuda del grup classe. Si tampoc funciona és quan els docents intervenen. En definitiva, veuen el conflicte com una oportunitat d’aprenentatge.



La ceba feminista que no volia llençar menjar per Selena Soro
La fundació Espigoladors premia els millors contes i idees per lluitar contra el malbaratament alimentari

“¿Algú sap què és el malbaratament alimentari?” Sis mans entusiastes s’alcen a l’aula de 6è A de l’Escola Can Fabra, a Barcelona, on la fundació Espigoladors fa un taller per explicar als nens tots els problemes que suposa llençar menjar, i també per trobar-hi solucions. Des de fa cinc anys l’organització Espigoladors organitza el premi #elmenjarnoesllença, que va ser creat perquè els més joves s’involucrin en l’elaboració de respostes davant del problema del menjar que acaba a les escombraries.

Als més petits, de 6 a 12 anys, els demanem que enviïn contes il·lustrats que reflexionin sobre el malbaratament d’aliments i que ajudin a sensibilitzar sobre el tema. Els millors els recollirem en un llibre”, explica Anna Domènech, educadora d’Espigoladors, que ha vingut acompanyada de la il·lustradora Eli Serra per ajudar la classe de 6è a preparar el premi. Ho fan en escoles de tot Catalunya, i també en instituts. “En la categoria juvenil, dels 11 a 17 anys, els participants han d’enviar un vídeo amb les idees i propostes per evitar el malbaratament”, diu Domènech, que celebra que en l’edició passada van rebre 145 contes -alguns d’escrits per tota una classe- i més de 90 idees.

    L’edició passada del concurs van rebre 145 contes -alguns d’escrits per tota una classe- i més de 90 idees

Al taller a l’Escola Can Fabra, els nens han de decidir qui és el protagonista del seu conte, però abans Domènech els explica què és el malbaratament alimentari: “Fa referència als aliments que tenen valor nutritiu però que acaben a les escombraries”, diu. L’educadora també els dona algunes de les xifres del problema: “Un de cada tres aliments són desaprofitats. Això significa que, de mitjana, si comprem tres taronges, una acabarà a les escombraries. Si criem tres vaques, una acabarà desaprofitada… I així amb tot: el 30% de la producció d’aliments mundials es desaprofita. ¿Sabíeu que les xifres són tan altes?”, els pregunta. I un dels alumnes respon: “Sí! Va sortir a l’ InfoK!”

CONSUM DE KM 0

La classe de 6è A està ben informada: “Cada vegada que llencem aliments també estem contaminant -diu un alumne-, perquè l’aliment s’ha hagut de transportar fins al supermercat o fins a casa. Per això és molt millor consumir aliments que siguin de prop”. “Jo crec que als pagesos se’ls hauria de pagar milions d’euros, i no als futbolistes. Els pagesos ens alimenten i reben molt poc a canvi”, diu un altre. També es debat sobre els motius que porten les famílies, els supermercats o els restaurants a malbaratar aliments. “Moltes fruites i verdures acaben a les escombraries per la forma, tot i que són perfectament comestibles”, els explica Domènech, que afegeix: “A alguns aliments els posen cera perquè brillin. ¿On estem arribant que hem de maquillar fruites i verdures?

Amb tota la informació necessària, els nois i noies de Can Fabra estan a punt per començar a preparar els contes. “Necessitem la vostra ajuda perquè sou molt creatius i sempre teniu moltes idees”, els anima l’educadora abans de repartir-los pintura i fulls en blanc, on començaran a crear els protagonistes del conte. L’encàrrec, a primer cop d’ull, sembla senzill: han d’abocar diferents pintures al paper, plegar-lo, desplegar-lo i… tatxan!, ja tenen la forma del personatge. “Ara necessiten mans, ulls, cames i un nom”, els explica la il·lustradora. Dr. Fresa, Enciamet Joanet, Bròquila, Sra. Llimoneta, Ravaneta, Hulka… l’aula s’omple de seguida de personatges que estan a punt perquè els nois i noies expliquin les seves històries. “La meva és una ceba feminista”, crida una de les noies mentre mostra el seu dibuix, convençuda que té opcions de sortir guanyadora. Serà així?

Les famílies catalanes llencen 81 kg d’aliments a l’any

A Catalunya es malbaraten més de 260.000 tones d’aliments a l’any, de les quals més de la meitat (el 58%) es produeixen a les llars catalanes. Segons l’Agència de Residus de Catalunya, en una família formada per dos adults i dos infants es malbaraten de mitjana uns 81 kg d’aliments a l’any. Mentre que el 22% de la població catalana viu sota el llindar de la pobresa, amb tot el menjar que acaba a les escombraries al nostre país (a les llars, als restaurants o als supermercats) es podrien alimentar 500.000 persones.



On són els mestres homes en l’educació Infantil? Mar Domènech
Les dones són majoria quan parlem de docència. Una realitat que es nota molt especialment a l’educació infantil, on els mestres homes estan en franca minoria. Per què passa?

El Guillem fa el pràcticum d’educació infantil en una de les escoles bressol del seu barri, a la qual ell va anar de petit. La Carme, directora i propietària del centre, explica: “Fa 35 anys que existim, i en tot aquest temps, ell és el primer noi que ve a fer les pràctiques de mestre d’infantil. Deu ser que alguna cosa està canviant...” És cert que les famílies ja veim com a normal que les mestres de l’escola bressol i de segon cicle d’EI dels nostres fills siguin sempre dones. Ens qüestionem per què hi ha menys dones en professions com la de bomber, mecànic, pintor, paleta, agricultor, enginyer de maquinària, etc. però, en canvi, ens és difícil imaginar-nos l’etapa d’educació infantil, sobretot la de primer cicle, amb un mestre. Per què?

LES XIFRES CANVIEN PERÒ MOLT LENTAMENT

Les dades de l’últim informe realitzat pel ministeri d’Educació i Formació Professional corresponent al curs 2016-17 confirmen que la docència està composta, en la seva àmplia majoria, pel sector femení. El 66,5% del total de llocs de treball en el món de l’educació estan ocupats per dones i la xifra augmenta fins al 71,9% si es tracta d’ensenyament no universitari. En el cas de l’educació infantil, la dada es dispara fins al 96,7%. En canvi, el percentatge cau fins al 41,3% quan es tracta de professors universitaris.

    La feminització del món de l’educació, sobretot en les etapes inicials, respon a diferents factors històrics, culturals i socials

Segons dades estadístiques del departament d’Ensenyament, en aquest curs 2019-20 a Catalunya hi ha 2.583 docents d’educació infantil de primer cicle, dels quals només 181 són homes. En el cas del segon cicle hi ha 13.452 mestres dones i 280 mestres homes. A la Universitat Autònoma de Barcelona, l’any 2018 es van matricular al grau d’educació infantil 134 alumnes, dels quals només 5 eren nois. Una tendència que ha anat canviant en els últims deu anys, però molt lentament. Una dada curiosa, ja que segons CEAC el cicle de FP Superior d’educació infantil és el segon amb més contractes.

FEMINITZACIÓ, PRESTIGI I SALARI

La feminització del món de l’educació, sobretot en les etapes inicials, respon a diferents factors històrics, culturals i socials. Al llarg de la història les feines relacionades amb la maternitat, la cura dels infants i de la gent gran s’ha atribuït a les dones. El mestre d’infantil David Altimir explica que “la dona es va incorporar al món de l’educació al segle XVIII, quan pedagogs com Fröbel o Pestalozzi reconeixen de manera més positiva les qualitats femenines, i les consideren ideals per ocupar-se de la primera infància”. “En canvi, les masculines vinculades a la instrucció i a l’autoritat eren les adequades per a l’educació dels joves. Avui, en el cas de les mestres d’infantil, hi ha el factor que l’etapa no és obligatòria i no s’acaba d’entendre com resulta de necessària una bona educació, estimulant, afectiva i intel·lectual, en aquestes edats. Ara sembla que això està canviant i que val la pena dedicar els millors especialistes, els millors mestres, a aquestes edats”, diu Altimir. I assenyala: “De fet, en països com Finlàndia resulta molt més complicat accedir laboralment a aquesta etapa que a qualsevol altra. Hi van els millors professionals”.

PER VOCACIÓ

Hi ha pocs mestres homes en aquesta etapa educativa, però existeixen i sovint queden invisibilitzats quan són tot un exemple per a futures generacions. Per això, hem parlat amb dos grans mestres d’aquesta etapa tan important a la vida d’un infant. Jaume Centelles es va jubilar el 2013 després d’haver treballat 40 anys a l’Escola Sant Josep - El Pi de l’Hospitalet. Va començar com a mestre de primària, dels més grans de l’escola. De seguida va detectar que la comprensió lectora es podia millorar i treballar molt més. Així que a poc a poc va anar baixant de curs fins a arribar al cicle infantil, on va descobrir el seu lloc. “Mai m’hauria imaginat que m’agradaria tant treballar amb els infants de 3 a 5 anys! L’educació infantil és una etapa de descobertes i els nens i nenes creixen d’una manera espectacular. Creixen físicament, però sobretot mentalment; el seu cervell és una esponja increïble que absorbeix, relaciona, pregunta, investiga i raona i aprenen a relacionar-se, a ser solidaris, a perdonar, sempre atents a tot el que els envolta”, diu. Per la seva banda, David Altimir reconeix que la seva experiència com a educador en l’àmbit del lleure va marcar la seva decisió de formar-se en educació infantil. Actualment treballa a l’escola pública de Taradell. I descriu la seva feina dient: “Aquesta etapa té un element extraordinari d’imprevisibilitat que et porta a treballar en un terreny d’incerteses constants. Cada matí hem d’anar a l’escola preparats per poder respondre als reptes que els infants ens posen. A més, hi ha, no ho podem oblidar, el confort de treballar en una etapa que no és obligatòria i que, per tant, té unes possibilitats de creativitat organitzativa i metodològica que són molt agradables de viure”.

Les claus del bon mestre de 0 a 6 anys

Capacitat i vocació. Cada mestre és diferent, però en l’etapa dels 0 a 6 anys sempre hi ha característiques que es comparteixen. Jaume Centelles en destaca cinc.

  Som competents quan treballem en equip, la tasca d’educar ha de ser compartida.
  Ens formem contínuament, ja que el nostre és un ofici que es va modelant amb el temps.
  Som responsables de la nostra llibertat intel·lectual, hem de conèixer què ha de saber un infant a determinada edat, conèixer l’escola i el barri on treballem, el sistema educatiu, els reptes de futur i de país.
  Som professionals amb vocació, treballem per posar a l’abast dels infants els mitjans perquè aprenguin.
  Tenim sentit de l’humor i riem sovint. Fer de mestre és un ofici seriós però cal saber relativitzar situacions que es produeixen a l’aula, a la sala de mestres i en les reunions amb els pares.

David Altimir afegeix: “Cal que tinguin curiositat per saber com ho fan els infants per aprendre i que tinguin interès per comprendre i escoltar”.


Qué hago si mi hijo me dice 'no' a todo? Per Ángel Rull

Los niños pasan por diferentes etapas para reafirmar su identidad

Cuando los niños cumplen los 18 meses, y casi hasta pasados los tres años, atraviesan por una etapa bastante amplia donde todo gira en torno a la negatividad. Su palabra preferida es 'no', una forma de oponerse a todo para poder afirmar su identidad y seguir construyendo la personalidad. Aparece como reacción a las órdenes que escuchan de los adultos donde hay numerosas prohibiciones. Quieren obtener poder, el que ven en las figuras de referencia y asumen la negatividad para ello. Ante esto, los padres no deben permanecer pasivos. Aunque se asuma como una fase, deben seguir existiendo las normas y los límites.

Cuando la búsqueda de poder choca con el rol que ejercen los padres, aparecen las rabietas y los pataleos. Los más pequeños explotan al frustrarse y no salirse con la suya. En la etapa del 'no', los padres no solo deben aprender a marcar bien los límites sino también a lidiar con la negatividad de los niños.

Independencia y normas

Llegada la etapa del 'no', el niño busca sentir autonomía y consolidar su independencia, lo cual empieza a rozar con las normas establecidas en casa y en el colegio. Buscan también hacer las cosas ellos solos, aunque nos cueste permitírselo, ya que, en muchos casos, no lo hacen del todo bien y se pierde más tiempo. Sin embargo, es necesario para su desarrollo.

La búsqueda de una mayor autonomía y la negatividad que aparece en los pequeños es siempre imprescindible para que puedan definirse como personas independientes. Aunque esto se acentúa especialmente en la adolescencia, esta etapa es también importante y es donde deben asentarse las bases de una buena educación y una mejor convivencia en casa.

Para que podamos enfrentarnos al 'no' y mantener las reglas, debemos seguir varias pautas:

1. Modelos

Los niños son el reflejo de todo lo que ven en los adultos, especialmente dentro de casa. Nuestras normas llevan en la mayoría de las ocasiones el 'no'. Debemos reducirlo en todos aquellos momentos en los que no sea tan importante. Para ello, podemos reemplazarlo por formas más constructivas. Si no queremos que salte el sofá, por ejemplo, podemos invitarle a jugar mejor sobre la alfombra con nosotros.

2. Ofrece alternativas

Normalmente la negatividad aparece ante el hecho de que solo le estamos ofreciendo una opción. Si puede escoger, se reducirá esa negatividad. Esto genera también la sensación de tener control sobre las decisiones y le ayudará en la búsqueda de autonomía.

3. Amplía el 'no'

Enseña a tu hijo a que, si hay una negatividad ante algo, tiene que haber una explicación y una búsqueda de alternativas. Si, por ejemplo, no quiere ponerse una camiseta, debe explicar el motivo y elegir qué camiseta querría ponerse en su lugar. Se sentirá con más recursos y mejor escuchado.


4. Seguridad

Cuando buscan evitar las normas, acaban aprendiendo que, si insisten un poco, llegaremos a ceder. Debemos ser firmes en nuestras decisiones, con castigos no exagerados y con premios que sí se cumplan. Todo ello, explicando el motivo de que se hagan así las cosas y ofreciendo, cuando sea posible, alternativas.

5. Escucha

En algunas ocasiones, la negatividad no solo será por ir en contra, sino que habrá unos motivos detrás. Si no quiere ir al colegio, tal vez sea porque está teniendo problemas en clase o tenga miedo a no estar con nosotros. Escuchar a tu hija o a tu hijo te permitirá entender qué está pasando.

Los niños desde edades muy tempranas buscan desarrollarse y ser autónomos e independientes. Para ello, ponen a prueba la autoridad que están viendo y cuestionarán las normas establecidas. Debemos tener en cuenta que, aunque sean pequeños, merecen ser escuchados y podrá negociarse con ellos las alternativas posibles. Es una etapa que puede vivirse con estrés pero que, siguiendo ciertas pautas, se superará sin problemas.

  
Mi hijo pequeño es adicto al móvil: cómo identificar los síntomas pel psicòleg Ángel Rull

El uso compulsivo del teléfono móvil genera un patrón de adicción

El móvil se ha convertido en un elemento indispensable de nuestra vida. Cada vez estamos más conectados y lo usamos para un mayor número de cosas. Mientras que algunas personas tuvieron su primer smartphone ya en la etapa adulta, con las nuevas generaciones esto está cambiando. Desde que los niños nacen, ya empiezan a interaccionar con las pantallas. De hecho, existe ya un mercado destinado a los más pequeños. Pero lo que al principio puede ser ocio o entretenimiento, acaba llegando a producir adicción, ya que el cerebro de los niños también puede engancharse a algunos elementos, tal y como hacen los adultos.

Si en la adolescencia nos preocupa la adicción a las redes sociales, también debemos vigilar que nuestros hijos pequeños no tengan una mala relación con el teléfono móvil. No son conscientes de que puede haber una pérdida del control sobre el uso de plataformas digitales y de Internet. Son aquí los padres quienes tienen que identificar los síntomas.
Pantallas en la infancia

 Cuando un adulto sufre una adicción, del tipo que sea, su ritmo de vida habitual se encuentra alterado. No siempre afecta a todas las áreas de su vida, pero sí a nivel general. Influye en su trabajo, dentro de su círculo íntimo o en las dinámicas que mantiene con su familia. Alimentación, sueño o estado de ánimo siempre se verán implicados. En un niño no siempre vemos este mismo patrón de alteración, ya que somos nosotros los que vamos guiando su rutina, y la adicción a las pantallas puede pasar inadvertida.

El cerebro de cualquier persona es susceptible de establecer una adicción cualquier elemento, aunque es más vulnerable con algunos elementos, diseñados para una mayor interacción. Esto es independiente de la edad y resulta igual de peligroso. Por eso, debemos identificar los síntomas que nos alerten de que nuestros hijos pueden ser adictos al teléfono móvil.

1. Cada vez más tiempo

Mientras antes eran suficientes unos minutos, ahora el pequeño empieza a reclamar cada vez más tiempo, aumentando su frustración cuando le quitamos o apagamos el móvil.

2. Estado de ánimo

A lo largo del día, los niños pasan por diversos estados de ánimo. Cuando empieza a haber un abuso de las pantallas, diferenciamos solo dos polos: el positivo cuando está con el teléfono y el negativo, con irritabilidad o tristeza, cuando no está con él.

3. Reclama el teléfono

Cuando no lo tiene, pregunta en numerosas veces cuándo podrá jugar con él. De hecho, es lo primero que suele preguntar al vernos llegar a casa o cuando les recogemos en el colegio.

4. Menos actividades

Su ocio y sus juegos empiezan a cerrarse cada vez más en torno al móvil. Abandona otro tipo de juguetes y se aburre con cosas nuevas, cuando antes no pasaba.

5. A escondidas

Como entiende que controlas el tiempo que pasa con el móvil, buscará hacerlo a escondidas, robando unos minutos, o mintiendo sobre el tiempo que lleva conectado.

6. Rutina alterada

La hora de la comida o de dormir va asociado al teléfono. De hecho, negocian con nosotros, aunque sea de una forma inconsciente. Comerán si les dejamos jugar, aunque no colaborarán tanto como queremos. Y para dormir necesitarán haber jugado el tiempo necesario, que irá en aumento.

La adicción y el abuso de la tecnología se ha visto en numerosas personas adultas, incluso en adolescentes. Sin embargo, también es algo que afecta a los hijos más pequeños, aunque no suela llegar a tenerse en cuenta, pensando que, de existir, se pasará con el tiempo. Sin embargo, esta forma de comportarse de forma compulsiva con algo podría afectar a las etapas posteriores de su desarrollo.


Cómo educar a nuestros hijos en emociones per Ángel Rull
La inteligencia emocional es la base de cualquier etapa de una persona

Los padres tienen el poder de enseñar a sus hijos a saber identificar, etiquetar y gestionar sus emociones. A través de ello, pueden relacionarse de una forma óptima, basándose en la empatía, la asertividad y la satisfacción de sus necesidades. Una tarea que no siempre es fácil, ya que los más pequeños lo viven como algo desbordante que les inunda y que acaba haciendo que tengas picos explosivos, no solo con la ira, sino también con la tristeza o, incluso, la alegría.

El estado emocional de los padres también influirá de forma directa sobre ellos. Si el padre o la madre no gestiona correctamente lo que le pasa, su hijo difícilmente lo hará. Por tanto, en un primer momento, debemos analizar cómo nos solemos sentir, buscar la forma de identificarlo y adquirir nuevas herramientas que nos ayuden a gestionar lo que sentimos. Una vez que eso ocurra, sin la necesidad de hacerlo todo perfecto, podremos educar a los niños en emociones.
Inteligencia emocional

En los últimos años existe una mayor preocupación en cómo los hijos se relacionan a nivel emocional con los demás y con ellos mismos. Esto ha hecho surgir nuevas dinámicas en el colegio y libros relacionados con los sentimientos y su percepción. Ahora los padres son más conscientes de la importancia de la inteligencia emocional y que no todo es cociente intelectual.

Ayudar a los hijos a entender y aceptar sus emociones no siempre es fácil, ya que su forma de entender el mundo puede diferir de la de un adulto. Sin embargo, existen pautas que podemos seguir para que nuestros hijos tengan un mayor conocimiento sobre lo que sienten:

1. Qué siente

El primer paso es, ante las diversas situaciones que nos vayamos encontrando, especialmente las que puedan provocar emociones intensas, preguntar al niño qué siente. No debemos esperar una respuesta clara y concisa, sino todo lo contrario. Una vaga descripción al principio que nosotros debemos interpretar.

Es importante preguntar qué sensaciones corporales tiene y también mentales, ya que cada emoción despierta unos puntos concretos de nuestro cuerpo y nos da pistas sobre lo que está sintiendo.

2. Ponerle un nombre

Una vez que hemos identificado nosotros mismos lo que siente, le pondremos un nombre, procurando que la etiqueta sea lo más simple posible. Dar este nombre aclara la situación y ayuda que, en futuras ocasiones, directamente pueda expresarse a través del nombre de esa emoción, como puede ser enfado, tristeza, rabia o alegría.

3. Emociones legítimas

Cada persona siente sus emociones de forma independiente, lo que hay que respetar y aceptar. Ante una misma situación, no todas las personas sienten lo mismo. Esta flexibilidad mental y emocional a los niños no siempre les es fácil entenderlo.

4. Anclaje

Cuando identifiquemos una situación significativa unida a una emoción, es importante usarlo en el futuro a modo de ejemplo. Situaciones familiares o en el colegio son referentes que aportan claridad, ya que los niños necesitan ver las cosas de forma práctica en situaciones que les han afectado a ellos directamente.

5. Sé ejemplo

No ocultes tus emociones ni pretendas proyectar una imagen de perfección ante tu hijo o tu hija. Expresa lo que sientes, cuenta qué situación lo ha podido provocar y qué emoción es. Normalizar la situación ayudará, pero no lo hará el quitarle importancia. Simplemente podemos apoyarnos en que estaremos mejor y que buscaremos la forma de gestionar mejor la emoción.

6. Emoción social

Nuestras emociones nos ayudan a relacionarnos y entender a los demás, a tener a los otros en cuenta y buscar un crecimiento y un bienestar mutuo. Una vez que los más pequeños empiezan a entender su repertorio emocional, deben ser muy conscientes de que los demás también sienten sus propias emociones.

Las emociones nos acompañan en nuestro día a día, en la rutina y en los momentos importantes. Están ahí desde el momento en el que nacemos y nos ayudan a relacionarnos con nuestros conocidos, con nuestros compañeros de trabajo o con nosotros mismos en soledad. Son la base de nuestra vida y, por tanto, también la base de la vida de los hijos. Enseñar a entender los sentimientos y poner un nombre debe estar incluido en toda educación.


"L'educació social ha d'integrar els fonaments teòrics i pràctics de la pau"

(Fundació Pere Tarrés) La cultura de la pau és el tema central del monogràfic del nou número de la revista Educació Social. Revista d’Intervenció Socioeducativa, la publicació que edita la Facultat d’Educació social i Treball Social Pere Tarrés - Universitat Ramon Llull. El número 74 d’aquesta publicació se centra en la relació entre educació social i cultura de la pau i en com fomentar una cultura de la no-violència des de l’acció socioeducativa, a partir de diverses reflexions i experiències, amb l’objectiu de promoure una societat més igualitària, altruista, lliure i respectuosa.

La Fundació Pere Tarrés entrevista el coordinador del monogràfic, el professor d’Antropologia Social i Investigador de l’Institut Universitari de la Pau i els Conflictes i Secretari del Doctorat de Ciències Socials de la Universitat de Granada, Francisco Jiménez Bautista.

Com podem construir societats menys violentes i més respectuoses? Per on comencem?

Tota societat que vol millorar ha de pensar en l'educació. Sense educació no hi ha societat. Hem d'ajudar a construir un sistema educatiu basat en la premissa que “educar és aprendre a criticar” constructivament, ja que constitueix un canvi en el procés d'ensenyament-aprenentatge. Quan un critica, qüestiona les regles, les maneres de ser dels conceptes i idees; cerca respostes i resultats per apaivagar la curiositat intel·lectual. En encendre el desig de criticar (qüestionar i aprendre) en els altres, situa aquest valor en oposició o conflicte amb els valors i comportaments que porten a la violència. Per la qual cosa, l'educació que ajuda a desenvolupar estudiants pensants i crítics estarà ajudant a construir espais de pau, on el diàleg i el respecte constitueixen una manera de ser, un exemple de vida.

Quin és el paper de l’educació social en el foment d’una cultura de la pau i la no violència?

L'Educació social és clau per transformar la societat. Per exemple, hauríem educar en una societat de la no violència, en la qual s'optés per fer el bé quan es pugui i no fer mal a cap ésser viu. Entendre la pau com tot acte en què s'opta per la no violència i que aporta a la construcció d'espais de pau (pau negativa + pau positiva + pau neutra) que composen una cultura de pau. Al meu parer, el que passa és que els professionals de l'Educació social desconeixen com ensenyar la “pau”, i com a resultat, els i les alumnes no tenen les eines teòriques o de praxi per exercir en la construcció de la pau. És a dir, això implica poder viure la pau però també ensenyar i practicar les estratègies socioeducatives de l'Educació social, des de la pau. Si no es fa així és una oportunitat perduda. L'Educació social ha d'integrar els fonaments teòrics i pràctics de la pau en la seva tasca diària, tant en la formació de futurs educadors socials com en el perfeccionament dels actuals.

Fins a quin punt l’egoisme, la competitivitat i el materialisme imperants en el sistema capitalista actual ens impedeixen evolucionar cap a una veritable cultura de la pau?

El capitalisme és això, egoisme, competitivitat, insolidaritat... la llei de la selva, campi qui pugui. Hem de buscar la millor manera de construir una societat de contravalors al capitalisme, de solidaritat, tolerància, cooperació, treballar junts, sentit d'unitat, etc., i això ens ho dóna una Educació neutral que ajuda a comprendre la importància de treballar per viure, cap a la felicitat, per ajudar a qualsevol ésser humà que necessiti de la nostra ajuda. Quan comencem a fer aquests canvis, aquest canvi de paradigma -amb cura per no quedar-nos desprotegits- podem pensar en una societat més justa, on la cultura de pau construïda en aquests valors serà possible. Crec que també és important donar suport als somnis de la joventut. Els joves són els que ens fan possible poder pensar "fora de la caixa", criticar, qüestionar i reptar allò preestablert per repensar les formes en què la societat pot neutralitzar el neoliberalisme cec que patim i pugui florir la solidaritat, la compassió i la justícia.
Com s’ha d’actuar des de l’educació social per pacificar un conflicte social, territorial o polític? Quines en són les claus?

El primer és reconèixer que els conflictes no són ni bons ni dolents, són neutrals. Per la nostra naturalesa, funcionem en base a interessos, percepcions, valors i necessitats bàsiques i anem pel món gestionant les nostres vides per satisfer aquests elements. És inevitable que hi haurà conflicte, entre individus i col·lectius. I per això hem de poder viure i acceptar-los com a naturals. El que no és natural és la violència. Però, com a primer pas, hauríem d’introduir a l'escola una assignatura que podria anomenar-se “Gestió de conflictes”. L'escola ha d'ensenyar als nens i joves a resoldre, gestionar, transformar o neutralitzar els conflictes. Una de les seves obligacions és preparar els alumnes per a la vida (que estarà plena de conflictes). Des de l'escola podem pensar creativament en gestionar conflictes perquè els dos individus o col·lectius guanyin, perquè es resolguin aquests conflictes amb dignitat cap a l'altre i al cap i a la fi, amb humanitat.

Quin rol pot tenir una revista com Educació Social en la promoció d’una cultura per la tolerància i la no violència?

Una revista per als professionals de l'Educació Social, des de la meva perspectiva, ha de convidar a la lectura, motivar a ser un professional competent i generar un sentit de pertinença per adherir-se a un gremi potent i amb potencial per realitzar canvis en la societat. No obstant això, és una tasca de gran talla, especialment avui en dia, quan pocs llegeixen. A les meves classes observo la manca d'interès dels estudiants en la lectura. També observo aquesta mateixa falta d'interès en la lectura per part de professors i educadors. I això es transmet als estudiants. Difícilment podem suscitar un pensament crític en els estudiants quan els professors no es motiven per motivar a aprendre als alumnes. Si els professors i educadors llegeixen i comuniquen als estudiants aquesta set per l'aprenentatge, pel coneixement i per la crítica, llavors sí que podem canviar la societat i per tant construir una cultura de pau.

Necessitem la divulgació del coneixement, de la creativitat, poder mirar els problemes amb una altra òptica, per evitar la repetició i els refregits d'idees i conceptes. Els professionals de l'educació han d'estar actualitzats per tenir constància del rumb que porta l'educació, dels encerts i desencerts per a la societat. Crec que la medicina és un bon exemple d'una professió que requereix que els seus professionals es mantinguin al dia. Tot i això, en educació hi ha educadors que pensen que no necessiten un perfeccionament després d’haver estat en un centre o escola. S'entén que amb el que sap, aquesta persona ja pot jubilar-se. Tots coneixem a algun company/a que està pendent de la jubilació. El que no saben és que el temps per deixar la seva empremta en la professió passa ràpid, i per això hem de ser honestos i competents: donar el màxim a la professió (de l'educació social) mentre puguem aportar-ne coses. Ser competents, llegir, estudiar, ser bons professionals i companys de treball, tots aquests són elements de la pau. Per què? Perquè hem de continuar formant-nos en la professió que hem escollit per tal de ser competents. L'aprenentatge és de per vida i és la nostra aportació a la pau de la nostra societat. Aquesta aportació, genuïna i solidària, ens fa pacífics. Ens manté en una recerca permanent de com portar i viure la pau a través de la nostra professió. La pau es viu i s'aprèn i s'espera que a l'escola ho aprenguem, independentment de l’edat que tinguem.


Todas las oportunidades que se pierden por no tener salud sexual per Laura Rehberger

Millones de niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe ven incumplidos sus derechos sexuales y reproductivos. Merecen atención para no quedar a la zaga del desarrollo

A pesar del progreso global hacia la igualdad de género en las últimas décadas, las adolescentes siguen siendo un grupo extremadamente vulnerable que se está quedando atrás. Se estima que 16 millones de niñas entre 15 y 19 años dan a luz cada año en el mundo, y hasta el 90% lo hace dentro del matrimonio­.

América Latina y el Caribe es una de las regiones donde las niñas y adolescentes todavía se enfrentan un mayor número de desigualdades. A pesar de los esfuerzos y una mejor visibilidad en los últimos años para alcanzar una mayor igualdad de género, la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las jóvenes siguen siendo un tema desatendido y están lejos de ser distribuidos de manera equitativa, tanto regionalmente como dentro de los países. Las adolescentes son un grupo particularmente vulnerable en lo que respecta a la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

La adolescencia, definida como el período de 10 a 19 años, se caracteriza por importantes desarrollos físicos y psicosociales con un impacto relevante en su futuro. Sin embargo, la violación de los derechos sexuales y reproductivos de las adolescentes debido a modelos tradicionales, creencias religiosas e ideas de género desarrolladas históricamente a menudo conduce a matrimonios y uniones tempranas, y altas tasas de embarazo adolescente. Esto tiene un impacto significativo a largo plazo en el bienestar socioeconómico, así como en las oportunidades educativas y laborales para las mujeres jóvenes.

A pesar de una notable disminución general de la fertilidad en América Latina y el Caribe en las últimas tres décadas —de 3,95 nacimientos por mujer en 1980-1985 a 2,15 en 2010-2015—, la adolescente solo disminuyó mínimamente durante el mismo período y sigue siendo la segunda más alta del mundo después del África subsahariana. Además, ha sido la única región del mundo donde la fertilidad de las adolescentes menores de 15 años incluso aumentó ligeramente.

Sin embargo, estas tasas de fertilidad relativamente altas no afectan a todas por igual en América Latina y el Caribe:

Los números varían significativamente entre países y dentro de ellos. Según los informes actuales, hay 63 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15-19 años en América Latina y el Caribe, en comparación con los 42 que se producen en todo el mundo. Sin embargo, encontramos grandes diferencias regionales entre países de altos ingresos como Chile (41), donde la tasa de fecundidad adolescente se sitúa por debajo del promedio mundial, y países de ingresos medios bajos como Nicaragua y Venezuela (ambos 85), que duplican el promedio global.

Los datos también revelan que el embarazo entre adolescentes ocurre principalmente en los grupos de población más pobres y vulnerables de cada país. Las niñas de hogares en el quintil de riqueza más bajo tienen tres o cuatro veces más probabilidades de verse afectadas por un embarazo temprano, en comparación con las niñas del quintil de riqueza más alto. Otros factores de riesgo son la falta de educación primaria, la vida en áreas rurales o la pertenencia a una comunidad indígena.

El embarazo temprano obstaculiza el desarrollo, ya que a menudo resulta en la interrupción de la escolaridad, el aislamiento social y la inseguridad financiera, y por lo tanto perpetúa los círculos de pobreza y dependencia. Además, el embarazo adolescente está relacionado con graves consecuencias para la salud de la madre y el niño. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que las complicaciones del embarazo y el parto continúan siendo la principal causa de muerte entre las niñas de 15 a 19 años a nivel mundial.

    Las tasas de embarazo no deseado entre las adolescentes bajarían en un 58% si se satisface la necesidad de planificación familiar de cada niña

Una de las principales razones de la alta tasa de embarazo adolescente es la necesidad insatisfecha de planificación familiar entre las niñas. De los 27,5 millones de niñas de 15 a 19 años que hay en América Latina y el Caribe, hasta nueve millones necesitan anticonceptivos porque están casadas o son sexualmente activas y no quieren tener un hijo al menos durante los próximos dos años. Solo el 62% de ellas tiene acceso a métodos anticonceptivos modernos, mientras que el otro 38% tiene una necesidad insatisfecha de anticoncepción. El mayor número de necesidades insatisfechas se encuentra en América Central (49%), seguido por el Caribe (40%) y América del Sur (34%).

La falta de métodos anticonceptivos efectivos conduce a un alto número de embarazos no deseados: datos recientes revelan que casi el 80% de los embarazos entre niñas de 15 a 19 años no son intencionales y aproximadamente la mitad de estos terminan en aborto. Debido a las leyes restrictivas del aborto en América Latina, una gran parte de esos abortos no son seguros y pueden tener graves consecuencias para la salud. Sin embargo, el aborto inseguro ocurre predominantemente entre las niñas más pobres y vulnerables, ya que los abortos seguros en clínicas privadas a menudo están relacionados con altos costes y, por lo tanto, siguen siendo un privilegio para los grupos más ricos.

Como muestran estudios recientes, las tasas de embarazo no deseado entre las adolescentes bajarían en un 58% si se satisface la necesidad de planificación familiar de cada niña, y reduciría significativamente las consecuencias, como abortos inseguros e involuntarios y muertes maternas.

En los últimos años, las desigualdades en el acceso a la salud y los derechos sexuales y reproductivos entre niñas y adolescentes se están volviendo cada vez más visibles en el debate sobre la salud pública en América Latina y el Caribe. En 2018, la Organización Panamericana de la Salud presentó el Plan de acción para la salud de la mujer, el niño, la niña y adolescentes 2018-2030, que tiene como objetivo reducir las tasas de embarazo en adolescentes y promover el acceso universal a la anticoncepción, entre otro.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible estableció el acceso universal a la atención de la salud sexual y reproductiva como un objetivo, utilizando la tasa de fecundidad adolescente como indicador para medir el progreso. Sin embargo, se necesitan más datos y estudios para comprender mejor la dinámica y las causas multifactoriales de las desigualdades, si queremos alcanzar esos objetivos globales y regionales.

En este sentido, desde ISGlobal y junto con mis compañeras Anna Lucas y Clara Pons, estamos trabajando en un nuevo estudio sobre las desigualdades en las oportunidades de salud de mujeres y niñas en América Latina. Para ello, utilizaremos una metodología desarrollada por el Banco Mundial para medir las desigualdades, el Índice de Oportunidades Humanas, que también se aplicó en nuestro estudio anterior sobre las desigualdades en salud materna en África Subsahariana. Nuestro objetivo principal es contribuir, desde una nueva perspectiva, al análisis de la variedad de factores que inciden en la distribución desigual de los servicios de salud materna y reproductiva en la región, incluyendo entre los grupos de niñas y mujeres más jóvenes.

Ellas merecen atención y no deben ser dejadas atrás. Debemos priorizar sus necesidades y derechos en acciones regionales y globales para incluirlas en el progreso global hacia un mundo más equitativo.
Laura Rehberger es investigadora de la Iniciativa de Salud Materna, Infantil y Reproductiva del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Caixa.


Cuando el respeto de los derechos humanos deja de ser un debate de salón per Adriana Ciriza
i Mikel Berraondo

Actuar con responsabilidad y respeto por el entorno en el ejercicio de su actividad es una cuenta pendiente de gran parte del sector empresarial, pero hay ejemplos de cambio

El pasado mayo, el presidente de la República de Namibia, Hage Geingob, declaraba el país bajo emergencia debido a los últimos fenómenos climáticos. Actualmente, el Estado africano sufre una dura sequía que azota a toda su extensión, incluyendo la región de Omusati. En esta zona, situada al norte y fronteriza con Angola, se trabaja hoy día en un proyecto de desarrollo económico conformado por varios actores con perfiles muy variados. Por un lado se encuentra la comunidad, las autoridades tradicionales y las autoridades locales, y por otro una empresa y una agencia de cooperación internacional para el desarrollo. Concretamente entre Oshifo y Ruacana se ubica el proyecto en el que nuestra empresa, Zabala Innovation Consulting, ha podido trabajar en el ámbito de los derechos humanos.

El ya famoso principio 17 de los principios rectores sobre empresas y derechos humanos de Naciones Unidas, centrado en promover determinados estándares de calidad, la llamada debida diligencia empresarial, establece uno de los grandes retos del sector: respetar los derechos humanos en el ejercicio de su actividad y convertirse en actores sociales que promueven el respeto de los mismos. El proceso de transformación, lejos de parecer sencillo, encierra un reto tan relevante como es el cambiar la mentalidad de todos los actores respecto al papel de las empresas en la promoción y respeto de los derechos humanos y cómo se implican en el logro de la gran agenda internacional de la cooperación: los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Especialmente el relativo al número 17, sobre las alianzas entre distintas entidades de diversa naturaleza como ONG, comunidad, empresas privadas, gobiernos, etc.

Se habla mucho en debates académicos o de expertos sobre cómo deberían actuar las empresas, pero se practica poco en el devenir diario de estas pese a que su exigibilidad jurídica avanza de manera imparable en los diferentes marcos regulatorios nacionales e internacionales. Recientemente hemos podido vivir en carne propia una nueva experiencia, abandonábamos nuestra zona de confort, si se puede llamar así, de América Latina, y nos aventurábamos en el reto de implementar estos estándares con comunidades campesinas y nativas del norte de Namibia con un proyecto agroindustrial. La primera vez que nos reuníamos con las personas representantes de cada comunidad, la gran cuestión era: “¿Quieren que nosotros participemos sobre cómo nos afectará la empresa que se instalará aquí?”. Para ellos, pueblos practicamente aislados, con unos niveles de pobreza inhumanos, formar parte de este proceso como protagonistas de su propio cambio, era una gran y positiva sorpresa.

En una última reunión con las autoridades tradicionales de toda la zona, se pactaron los criterios y acciones que supondrán un beneficio para todas las partes. Después de un año de trabajo aplicando metodologías participativas, analizando con todas las comunidades los impactos, se ha conseguido incorporar la licencia social en el proyecto. Además, tal es el éxito de esta iniciativa que una de las agencias internacionales para el desarrollo de Europa, se ha comprometido a apoyar el desarrollo económico y social de la zona, dando lugar a un proyecto integral, tanto en temática, como en participantes.

Con su sabiduría y su responsabilidad política, el grupo de autoridades tradicionales nos demostró que existen determinadas circunstancias en las que, cuando una empresa las incorpora a su proyecto, se generan vínculos muy estrechos con las comunidades de su área de influencia y la sostenibilidad social de dicho proyecto aumenta. De esta manera hemos comprobado que cuando se respetan los derechos humanos, se respetan las culturas de cada comunidad, se abren espacios de participación a las comunidades para debatir los proyectos y analizar los impactos sobre los derechos de las personas, se definen conjuntamente acciones de mitigación y remediación, y los beneficios materiales e inmateriales para las empresas se dejan notar.

Se habla mucho en debates académicos o de expertos sobre cómo deberían actuar las empresas, pero se practica poco en el devenir diario de estas

Lo cierto es que la práctica de promover determinados estándares no se prodiga en exceso en el ámbito empresarial, pero cuando alguna compañía decide apostar por ella en el desarrollo de sus proyectos los resultados son muy potentes: fortalecimiento de sus relaciones con grupos de interés y/o comunidades, prevención de conflictos y resolución rápida cuando se producen, transformación de la responsabilidad social empresarial tradicional para promover una inversión social basada en la mitigación de impactos, mejora de la imagen corporativa y acceso a inversiones ESG (medioambiental, social y de gobernanza por sus siglas en inglés) son algunas de las consecuencias que tiene.

Y si además, los programas de inversión social o de RSE se vinculan con el desarrollo de los ODS en las comunidades de su área de influencia, las posibilidades de éxito de los proyectos aumenta exponencialmente. Casi tanto como se reduce la posibilidad de que se genere un conflicto socio-ambiental que pueda poner en riesgo el proyecto.

A partir de nuestra experiencia en Namibia y en otros países de América estamos firmemente convencidos de que implementar la debida diligencia es posible, y que una vez que se realiza los beneficios para todas las partes son muy positivos. Se resume nuestro sentir en una frase de John Reggie, padre de los principios rectores: “No he visto a ninguna empresa que se haya arruinado por invertir en derechos humanos, pero sí me ha tocado ver a alguna que lo ha hecho por no invertir en ellos”.

Adriana Ciriza y Mikel Berraondo son especialistas senior en temas de cooperación y desarrollo en Zabala Innovation Consulting.

¿Son realmente “cosas de niñas”? per Andrea Proaño
Erradicar prejuicios y estereotipos que impidan alcanzar a las niñas su pleno potencial es una tarea que empieza en el hogar

Tu papel en la vida no es casarte. Es hacer lo que tú quieras y para eso te vas a tener que esforzar. Si, además, quieres casarte y tener hijos… pues lo haces”. Estas fueron las palabras de la madre de Michelle Bachelet, una mujer que se ha destacado como médico pediatra, presidenta de Gobierno de Chile en dos ocasiones, actualmente alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas y, además, madre de tres hijos. Sin embargo, muchas mujeres no escuchan de la boca de sus padres o madres palabras como estas en su niñez.

Muchas niñas en buena parte del mundo crecen todavía con infinitas barreras que muestran las diferencias entre hombres y mujeres y que hacen que se perpetúe una profunda brecha de oportunidades a largo de sus vidas. Una realidad difícil de comprender y aceptar cuando la evidencia sugiere que, en los primeros años de vida, las niñas muestran un mejor desempeño que los niños en diversos aspectos. Por ejemplo, los resultados preliminares de una investigación realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, apuntan a que a los tres años de edad las niñas obtienen puntajes hasta un 20 % más altos que los niños en diferentes áreas del desarrollo infantil, como el lenguaje, la motricidad, la capacidad de resolver problemas o los aspectos emocionales. Asimismo, un estudio comparativo que incluyó a casi 21.000 niños y niñas de 7 meses a 6 años de edad en Chile y Nicaragua encontró que las niñas tenían ventajas significativas en los resultados de habilidades de socioemocionales y de lenguaje.

Incluso en áreas en las que tradicionalmente la mujer ha tenido menor presencia, como las carreras STEM (acrónimo formado a partir de los vocablos ingleses para ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) la evidencia ha encontrado que no hay diferencia en los resultados en matemáticas entre niños y niñas cuyas madres cuentan con una educación universitaria, sin que importe que hayan cursado o no estudios STEM.

Las familias desempeñan un papel fundamental a la hora de evitar estereotipos y prejuicios. El contexto y los modelos en los que crecen los hijos en el hogar tienen un efecto muy importante no solo sobre el rendimiento, en particular, de las niñas, sino también en su vida futura. Por ejemplo, según una investigación llevada a cabo en Dinamarca, las niñas que crecieron en un hogar en el que ambos progenitores trabajaban tenían una menor probabilidad de que su carrera profesional se viera afectada por el hecho de tener hijos.

Los principios y valores sexistas están incrustados de tal manera en muchas culturas que es difícil no ya erradicarlo sino, incluso, percibirlo para quienes viven en ese entorno

Sin embargo, los principios y valores sexistas están incrustados de tal manera en muchas culturas que es difícil no ya erradicarlos sino, incluso, percibirlos para quienes viven en ese entorno. Que la mejor porción de comida se le asigne al padre de familia o al hijo varón, que a los niños no se les regale una escoba y un recogedor de juguete o que se estimule que las niñas sean más cariñosas que los niños son solo algunos ejemplos. ¿Acaso es fortuito que en países como Costa Rica el 88% del cuidado de adultos mayores dependientes sea realizado por mujeres?

Basta con preguntarle a Google sobre estos sesgos. Analizando las consultas realizadas en Internet, el buscador pudo constatar las diferentes expectativas de los padres respecto a sus hijos en función de su sexo. Los padres y madres estadounidenses, por ejemplo, preguntan con mucha más frecuencia sobre la inteligencia de sus hijos que sobre la de sus hijas; en cambio, indagan más a menudo sobre aspectos relacionados con la apariencia física de sus hijas mujeres. No es tampoco casualidad que en ese país se haya observado que un 10% de las niñas menores de seis años hayan sido diagnosticadas con desórdenes alimenticios que entrañan graves consecuencias para su salud.

En los últimos años ha habido algunos cambios. Diferentes políticas e iniciativas para impulsar la equidad de género a partir de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU han logrado mejorar la igualdad en el acceso a la educación primaria para niños y niñas, por ejemplo. Pero el acceso no garantiza el éxito si no viene acompañado de oportunidades reales de que las niñas alcancen todo su potencial. No lograremos un cambio de fondo a menos que no empecemos a abordar las diferentes maneras en que criamos a los niños y las niñas desde pequeños. Si sabemos que los primeros años cuentan para el resto de la vida, debemos prestar mayor atención a qué hacemos durante esa etapa para estimular el cerebro, las habilidades cognitivas y emocionales y, sobre todo, la capacidad de las niñas para soñar y poner sus sueños en marcha.

Andrea Proaño es consultora de comunicación en la división de protección social y salud del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).




Aprendiendo a volar

Susana Martín / ICAL . Yoana Martín Sánchez, responsable del piso del Proyecto Acompaña en Salamanca junto a Mamadou, uno de los beneficiari...